Errores que cuestan dinero

Interior de la Bolsa de Madrid. /
Interior de la Bolsa de Madrid.

El Ibex ha cerrado la primera sesión de junio con un avance del 0,27% y amplía máximos de tres años

CRISTINA VALLEJOmadrid

La Bolsa de Nueva York comenzó la sesión con cierta flojera y el Ibex-35 se resintió ligeramente, algo que no sucedió cuando se conoció la noticia de la abdicación del rey Juan Carlos. Y eso que los datos publicados en Estados Unidos fueron buenos. En primer lugar, el índice de gestores de compras del sector manufacturero estadounidense que elabora el Markit, que mejoró desde los 56,2 hasta los 56,4 puntos contra todo pronóstico. No superó expectativas el ISM del sector industrial correspondiente al mes de mayo, que subió desde los 54,9 hasta los 55,4 puntos, cuando los expertos lo situaban en los 55,5 puntos. Éstos fueron los datos ya corregidos por segunda vez. Porque, de acuerdo con el indicador que se publicó primero, el índice habría caído hasta los 53,2 puntos, su nivel más bajo desde febrero y, de acuerdo con la segunda publicación, habría avanzado hasta los 56 puntos. ¿A qué se debe esa sucesión de errores? A que los economistas que lo elaboran aplicaron ajustes estacionales erróneos.

Lo que sí decepcionó de verdad fue el gasto en construcción sí decepcionó al avanzar únicamente un 0,2% en abril, por debajo del 0,6% previsto, aunque la cifra del mes anterior se revisó al alza.

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El selectivo español, que rondaba los 10.850 puntos antes de la apertura de la Bolsa de Nueva York bajó hasta prácticamente los 10.800 puntos, cifra a las puertas de la cual había cerrado el viernes anterior. El selectivo logró terminar la jornada en positivo, pero con apenas un avance del 0,27%, para dar un último cambio en los 10.827,40 puntos. Marcó los máximos del día en los 10.877,40 puntos tras algo más de una hora de negociación. El selectivo no logró reponerse del fallo del ISM.

Le ganaron en rentabilidad el Ftse Mib de Milán y el PSI-20 de Lisboa, con ganancias de un 0,77% y de un 0,67%, respectivamente. También el Ftse 100 británico, aunque por muy poco, dado que subió un 0,29%. El Dax alemán, por su parte, avanzó un 0,07%. En negativo terminó el Cac 40 francés, aunque apenas retrocedió un 0,08%.

Gamesa lidera los ascensos en el selectivo español

En el selectivo español, Gamesa encabezó los ascensos, con una revalorización del 6,05%. A continuación, FCC, que subió un 3,74%. En tercer lugar, Sacyr, que ganó cerca de tres puntos porcentuales. Indra fue el otro valor que ganó más de un 2%. Entre los mejores, Acciona, IAG, Sabadell, Mapfre, Repsol, ACS, BME y CaixaBank, que avanzaron más de un punto porcentual.

Claves de la sesión

-El selectivo español cerró la jornada con una revalorización del 0,27%, para dar un último cambio en los 10.827,40 puntos.

-Gamesa encabezó los ascensos, con una revalorización del 6,05%. El peor valor fue Amadeus, con un descenso de algo más de un 1%.

-La rentabilidad del bono español a diez años se mantuvo estable en el 2,86%.

En negativo, Amadeus fue el peor, con un recorte de algo más de un punto porcentual. Mediaset y Ebro se colocaron después con descensos de alrededor de un 0,8%. Inditex y Jazztel perdieron cerca de un 0,4%. Técnicas Reunidas, OHL, Viscofán, Telefónica y BBVA completaron la lista de valores en negativo.

En el Índice General de la Bolsa de Madrid, Inypsa fue el valor más rentable, con una subida del 12,14%. A continuación, Tubos Reunidos, que ganó un 6,20%. Fueron los únicos valores que ganaron más que Gamesa. En negativo, el peor fue Deoleo, con un descenso del 3,57%, seguido de Urbas, Prisa, Tecnocom, Amper y Nicolás Correa, que se dejaron más de un 2%.

En el mercado de deuda, subieron las rentabilidades de prácticamente todos los bonos. Sobre todo de dos países. En primer lugar, de Estados Unidos, donde la rentabilidad de la deuda a diez años avanzó desde el 2,48% hasta el 2,53%, quizás como corrección a la fuerte bajada de la semana anterior y, también, al amparo de los buenos datos económicos publicados en Estados Unidos.

La rentabilidad del bono español a diez años se mantuvo estable en el 2,86%. También la de su comparable italiano, en el 2,97%. La subida en el bono alemán fue mínima: desde el 1,36% hasta el 1,37%. Pero es que hay que tener en cuenta los datos que se publicaron en Alemania, con un dato terrible de inflación. En mayo, según datos preliminares, los precios subieron un 0,9% en tasa interanual, por debajo del 1,1% estimado por los analistas. En tasa mensual, el IPC cayó un 0,1%, cuando los expertos esperaban que se colocara en el 0,1%. Es posible que esto dé más argumentos a Mario Draghi para tomar medidas en la reunión ordinaria de política monetaria que tendrá lugar el próximo jueves.

Sin duda, esto tuvo sus consecuencias en el mercado de divisas: el euro retrocedió un 0,25% con respecto al dólar, para colocarse por debajo del nivel de 1,36 unidades por primera vez desde principios del mes de febrero.

Referencias de Europa y China

También es posible que ayudara a las Bolsas de la periferia a subir ese mal dato de inflación en Alemania. Seguramente influyeron además las referencias procedentes de China. Durante el fin de semana conocimos el índice de gestores de compras del sector manufacturero del país, que mejoró desde los 50,4 hasta los 50,8 puntos, cuando los expertos esperaban que se colocara en los 50,7 puntos. Ése es el indicador oficial. El que elabora HSBC cumplió expectativas al colocarse todavía por debajo de los 50 puntos, en los 49,7, es decir, en zona contractiva. Se supone que el índice del Gobierno mide más la evolución de las empresas públicas, mientras que HSBC se fija en el sector privado. Sigue la divergencia, pues, de los últimos meses.

Si nos fijamos en España, importante fue el índice de actividad del sector manufacturero, que superó expectativas en mayo, al colocarse en los 53 puntos, cuando los expertos esperaban que se situara en los 52,9. Incluso en Grecia se sitúa por encima de los 50 puntos, que marcan la frontera entre la expansión y la contracción. Pero se ha ralentizado el índice de gestores de compras del sector manufacturero en el conjunto de la zona euro, al bajar por sorpresa desde los 52,5 hasta los 52,2, por el peso de Francia.