La Banca lastra al Ibex-35

Paneles de la Bolsa de Madrid. /
Paneles de la Bolsa de Madrid.

El selectivo español cedió un 0,51%, para dar un último cambio en los 10.425,50 puntos

CRISTINA VALLEJO MADRID

Muy mal aspecto tenía el Ibex-35 por la mañana, cuando perdió posiciones con fuerza hasta los 10.310 puntos, su mínimo intradiario, desde los 10.500 puntos en que se situaba en la apertura. A partir de ese momento, el índice fue recuperándose y, al cierre, dio un último cambio en los 10.425,50 puntos, lo que supone un descenso del 0,51%. Fue uno de los peores de la sesión, pero lo hizo mucho mejor que el Ftse Mib de Milán, que registró un descenso del 1,60% y que el índice general de la Bolsa de Atenas que bajó casi un 2% después del éxito electoral de Syriza, la formación de Alexis Tsipras, en la primera vuelta de las elecciones municipales en Grecia. También en rojo, el Ftse 100 británico, que se dejó un 0,16%.

En positivo, el PSI-20 de Lisboa, que ganó un 0,03%, mientras que el Cac 40 francés y el Dax alemán avanzaron alrededor de un 0,3% cada uno. Subidas para el Dax alemán y eso que una de las razones del nerviosismo que hubo en las Bolsas se debió a la macroampliación de capital anunciada este fin de semana en Deutsche Bank. Al cierre, los títulos de la entidad se dejaron un 1,74%, mientras que los de Commerzbank se dejaron un 2,62%.

En el selectivo español, precisamente, hicieron mella las noticias sobre la banca alemana. Así, Bankia fue el valor que más cayó, con un descenso de cerca de un 3%. Y, a continuación, el Sabadell, que se dejó un 2,26%. Quizás son éstas las dos entidades que el mercado ve más débiles. También, aunque un poco menos, al Popular, que se dejó un 1,62%. CaixaBank, por su parte, se dejó un 1%. Santander y BBVA, un 0,75% y un 0,46%, respectivamente. El que se salvó fue Bankinter, que avanzó un 0,31%. Con las principales entidades financieras en negativo, era muy difícil que el selectivo lo hiciera mejor de lo que lo hizo. Sobre todo teniendo en cuenta que hubo otros de los grandes en rojo: Inditex, por ejemplo, se dejó un 1,72%, mientras que Iberdrola retrocedió un 0,27% y Telefónica, un 0,16%. Repsol sólo aportó un 0,15%.

Entre los valores en negativo no hubo sólo entidades financieras y grandes valores. Entre los peores también contamos con Sacyr, que retrocedió un 1,95%. Y también más de un punto porcentual se dejaron Amadeus, Gamesa y Mapfre.

En positivo, destacó IAG, con una fuerte subida del 3,20%. Indra, Dia, Mediaset y Grifols subieron más de un punto porcentual. En el mercado continuo, Codere y Amper encabezaron los descensos con pérdidas de más de un 4%. Abengoa fue el mejor, con un avance de más de un 5%.

Pero hubo más aparte de la ampliación de capital de Deutsche Bank y las noticias alrededor de Grecia, con el triunfo de Syriza, que puede adelantar un éxito electoral sin precedentes de la izquierda europea en las elecciones del próximo domingo dando, quizás, un importante vuelco al austericidio del que es víctima el sur de Europa.

También preocupa bastante China, porque estos días se han publicado noticias sobre su mercado inmobiliario que no son demasiado halagüeñas. El precio de las viviendas en el país subió un 6,7% en abril, por debajo del 7,7% de un mes antes. Para mitigar este conato de crisis, la autoridad monetaria china animó a los bancos a relajar sus exigencias para dar crédito, dada la importancia que tiene el mercado inmobiliario en la economía del país. Pero, al mismo tiempo, las autoridades anunciaron un endurecimiento de la regulación para la banca en la sombra. El objetivo no es reducir el crédito, sino mejorar su calidad.

Aunque sí es cierto que en Japón hubo buenos datos, como los pedidos de fábrica, que crecieron un 16,1% en marzo en tasa interanual, por encima del 4,2% estimado por los analistas, aunque el índice Nikkei cerró la jornada con un recorte del 0,64%.

En la zona euro no tuvimos datos de relevancia. En Estados Unidos, tampoco, pero los indicadores de Wall Street caminaban al alza. Sobre todo el Nasdaq, que registraba subidas de alrededor de un 0,8%.

Subida de la rentabilidad del bono español a diez años

En el mercado de deuda, subieron las rentabilidades de prácticamente todos los bonos. Una excepción fue Grecia: la rentabilidad de sus bonos a diez años corrigió desde el 6,86% hasta el 6,76%. Otra fue Estados Unidos: el rendimiento de sus bonos a diez años ponía en peligro el 2,50%. En España, la rentabilidad de la deuda española a diez años subió desde el 2,96% hasta el 3,02%, sobrepasó, pues, la psicológica cota del 3%. El rendimiento de la deuda italiana subió todavía más: desde el 3,07% hasta el 3,15%. La rentabilidad del bono alemán se mantuvo en el 1,34%. Esta evolución provocó que subieran las primas de riesgo desde los 162 hasta los 167 puntos básicos. La de Italia, desde los 174 hasta los 180 puntos básicos.

En el mercado de divisas, el euro se mantiene en el entorno de 1,37 unidades. En el de materias primas, leve descenso del barril de Brent, que se dejó un 0,11%, hasta los 109,63 dólares. El de West Texas, de referencia en Estados Unidos, en cambio, avanzó un 0,86%, hasta rozar los 103 dólares. Mientras, el oro se mantuvo estable, pero por debajo de los 1.300 dólares.