El Ibex sufre su mayor caída en más de tres meses y pierde el umbral de los 10.400

Paneles de la Bolsa de Madrid. /
Paneles de la Bolsa de Madrid.

El selectivo registra su mayor descenso desde el 24 de enero y se deja un 2,35%, alejándose de sus máximos de tres años

CRISTINA VALLEJO MADRID

La sesión se fue complicando a medida que pasaban las horas. Los datos económicos que conocimos en Europa por la mañana ya inyectaron malas vibraciones en los mercados. El PIB de la zona euro creció en el primer trimestre del año un 0,2%, por debajo del 0,4% estimado por los analistas. Pese a que Alemania batiera expectativas, con un crecimiento trimestral del 0,8%, por encima del 0,7% estimado por los analistas, Francia decepcionó, al presentar un PIB plano, por debajo del 0,2% previsto, y también Italia, al contraerse un 0,1%, frente al crecimiento del 0,2% esperado por los analistas. Posiblemente los inversores habían descontado un crecimiento más potente y al ver esa debilidad, se replegaron. Sobre todo al comparar con el dato de Japón, que en el primer trimestre creció a una tasa trimestral anualizada del 5,9%, aunque fue debido al adelanto de las decisiones de compra ante la subida del IVA que el Gobierno aplicaría a partir del mes de abril.

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También conocimos datos de inflación en la zona euro. En abril, en tasa interanual se colocó en el 0,7%.

Claves de la sesión

-El Ibex-35 cerró la sesión con un descenso del 2,35%, para dar un último cambio en los 10.365 puntos.

-El único valor que terminó la jornada en verde dentro del selectivo fue Viscofán, con una subida del 0,57%. El peor fue Sacyr, que perdió un 6,53%.

-La prima de riesgo de España terminó el día en los 171 puntos básicos. La rentabilidad del bono a diez años volvió a colocarse sobre el 3%.

Pero, mientras tanto, en el mercado de deuda sucedía algo raro y preocupante: la rentabilidad del bono griego a diez años subía con mucha fuerza. Y pronto conocimos la razón de ello: se filtró, a través de Deutsche Boerse, que el Gobierno heleno iba a aplicar un impuesto, de un 33% o un 20% según fueran particulares o entidades, ambos extranjeros, sobre las plusvalías obtenidas con la inversión extranjera en bonos, tanto públicos como privados, del país, y de manera retroactiva, entre el 29 de febrero de 2012 y el 31 de diciembre de 2013. El Ejecutivo griego lo negó, pero ahí quedó el rumor. Cuajó. Y la subida de la rentabilidad de los bonos helenos a diez años desde el 6,30% hasta el 6,83%, se contagió al resto de las deudas de la periferia. Así, la rentabilidad del bono español a diez años subió desde el 2,85% hasta el 3,02%. La del bono italiano a ese mismo plazo, desde el 2,91% hasta el 3,09%, mientras que la del bono luso lo hizo desde el 3,52% hasta el 3,70%.

Como la rentabilidad de los bonos alemanes bajó con fuerza (desde el 1,37% hasta el 1,31%), la prima de riesgo de las deudas periféricas se disparó. La de España, hasta los 172 puntos básicos, lo que suponía un avance de 24 puntos básicos. La de Portugal, hasta los 239,60 puntos básicos, desde los 215. La de Grecia, desde los 493 hasta los 552 puntos básicos.

Malos datos de EE UU

Las referencias procedentes de Estados Unidos no ayudaron nada. Porque la producción industrial en abril cayó un 0,6%, cuando los analistas esperaban que se mantuviera plana. Además, el porcentaje de la capacidad instalada bajó en abril desde el 79,3% hasta el 78,6% por sorpresa, dado que se esperaba que se mantuviera más o menos. El índice de confianza del sector promotor también se comportó peor de lo esperado, al retroceder desde los 46 a los 45 puntos, su nivel más bajo en un año, y también por sorpresa. Sí fueron buenos tanto el índice manufacturero de Nueva York como el paro semanal, que bajó hasta su nivel más reducido en siete años. Y, mientras tanto, los precios subieron en el país el mes pasado a su nivel más elevado en diez meses.

En el frente empresarial, el que metió miedo fue Wal-Mart, que anunció otro trimestre de caída de las ventas y avanzó unas previsiones inferiores a las esperadas.

En las Bolsas, la sangría fue espectacular. Ningún indicador se libró de las pérdidas. El que más sufrió fue el Ftse Mib de Milán, con un descenso del 3,61%. A continuación, el PSI-20 de Lisboa, que se dejó un 2,65%. El Ibex-35 se colocó a continuación, con una caída del 2,35%, para dar un último cambio en los 10.365 puntos.

Los índices de la Europa central cayeron, pero menos. Así, el Cac 40 francés se dejó un 1,25%, mientras que el Dax alemán se dejó un 1,01%. Mejor se comportó el Ftse 100 británico, con un descenso del 0,55%.

Sólo se salvó Viscofán

En el selectivo español, únicamente Viscofán se salvó de las caídas, con una revalorización del 0,57%. Entre los mejores, pero ya en rojo, apenas cinco valores terminaron la jornada con pérdidas de menos de un punto porcentual: fueron Ebro, Repsol, Dia, Gas Natural y Telefónica. Pero, entre los grandes, Inditex e Iberdrola perdieron un 1,35% y un 1,40%, respectivamente.

El valor más castigado por los descensos fue Sacyr, que se dejó un 6,53%, mientras que las caídas del Sabadell se acercaron a los seis puntos porcentuales. IAG, Gamesa, FCC y el Popular se dejaron más de un 5%. Entre los peores, más entidades financieras, que son, sin duda, las más perjudicadas por el empeoramiento de las deudas periféricas. Así, CaixaBank se dejó un 3,92% y Bankinter, y el Santander, más de un 3%. BBVA, por su parte, cedió un 2,82%.

En el Índice General de la Bolsa de Madrid, apenas un puñado de valores cerró la sesión en verde. Edreams fue el más rentable, con una revalorización del 2,73%. A continuación, Rovi, que subió más de un punto porcentual. Europac, con su subida del 0,64%, completó la lista de compañías más rentables que Viscofán.

En negativo

En el mercado de divisas, el tipo de cambio entre el euro y el dólar cerró la sesión en el nivel de 1,3713 unidades, aunque llegó a perder en algún momento de la jornada la cota de 1,37 dólares.

En el de materias primas, estabilidad para el barril de Brent en el entorno de los 110 dólares y caída significativa del West Texas, hasta los 101 dólares desde niveles por encima de los 102. El precio de la onza de oro, mientras, cedió un 0,70%, para perder los 1.300 dólares.