El turismo echa el freno y cae un 5% en julio, el mayor descenso en ocho años

El sector se ve lastrado por retrocesos en los tres principales mercado: Reino Unido, Francia y Alemania, que vuelven a sentirse atraídos por otros destinos como Turquía

Lucía Palacios
LUCÍA PALACIOSMadrid

El turismo de sol y playa que tan buen resultado había dado a España, marcando récord tras récord durante los últimos cinco años y convirtiéndose en uno de los grandes motores de la recuperación económica, podría estar tocando techo. La principal razón hay que buscarla en el frenazo que se ha experimentado en los principales mercados, como son Reino Unido, Francia y Alemania (entre los tres suman casi la mitad de los turistas venidos de fuera), que ahora se sienten atraídos por otros destinos que habían descartado en los últimos años, principalmente Turquía, aunque también otros países como Túnez o Egipto.

Así, en el mes de julio el país recibió 10 millones de visitantes internacionales, lo que supone un 4,9% menos que en el mismo mes de 2017, según los datos publicados este lunes por el INE. Esto representa la mayor caída desde abril de 2010, cuando las llegadas internacionales se redujeron un 13% pero por una razón ajena: la erupción de un volcán islandés paralizó durante dos semanas el tráfico aéreo en Europa. Ahora este fuerte retroceso preocupa todavía más por no haber factores externos que hayan influido y por darse precisamente en uno de los dos meses de mayor actividad del año. De esta forma, por primera vez en los últimos años, durante el verano no solo no se marca otro de los récords a los que ya se nos había acostumbrado (en julio de 2017 se marcó una subida del 10%), sino que para colmo es la mayor caída en ocho años.

Este 'pinchazo' provoca además que los datos acumulados a lo largo de los siete primeros meses del año prácticamente se estaquen. Y es que hasta julio cerca de 47,1 millones de turistas internacionales visitaron España, lo que supone un leve crecimiento del 0,3%. Habrá que esperar a conocer los datos de agosto, el mes más fuerte del verano, pero, ante estos datos publicados hoy, la advertencia lanzada desde el Instituto de Turismo de España (Turespaña) en su último informe de que 2018 podría cerrarse ya no solo «con un crecimiento muy moderado», sino incluso «nulo o negativo» comienza a cobrar peso.

El propio Gobierno admitió esta ralentización de la llegada de turistas internacionales a España, pero trató de quitarle importancia resaltando que la apuesta del Ejecutivo es por un turismo de calidad, y no tanto de cantidad. «Vamos a apostar por una estrategia basada en la calidad, siendo conscientes de que efectivamente vamos a tener una ralentización de los flujos, la estamos teniendo», reconoció la ministra de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto, durante un encuentro en Santander, que achacó este frenazo a la «normalización de los flujos». «Tenemos destinos muy saturados y eso está ocasionando problemas de convivencia con el residente. Tenemos que diversificar flujos», defendió Maroto, que resaltó que el dato acumulado de julio marca un nuevo récord por lo que habló de «muy buenos» números.

Además, la ministra hizo hincapié en que es «una buena señal» que, pese a la bajada de turistas, el gasto haya aumentado un 3%, algo que achacó a que «poco a poco» las medidas que toma el Ejecutivo en esta materia «van a ir hacia ese modelo de calidad». Y es que la factura total que han dejado los visitantes internacionales hasta julio asciende a 50.691 millones, un 3% más que en el mismo periodo de 2017, aunque también a este respecto julio deja peores cifras que un año atrás, ya que el gasto en este mes se redujo un 0,9%.

Baleares, el destino preferido

Por países, la llegada de turistas británicos bajó en julio un 5,6 % (2,2 millones), la de franceses retrocedió el 11,4% (1,4 millones) y la de alemanes, el 6,2% (1,3 millones). En el caso de los turistas procedentes de Países Bajos el descenso fue del 4,9% (0,53 millones) y en el de los llegados desde Italia, del 6% (0,48 millones). Por contra subieron nórdicos (0,2% y 0,76 millones) y estadounidenses (12,7% y 0,36 millones). En el acumulado desde enero, los turistas con origen en Reino Unido han retrocedido el 2,8% (10,6 millones), los procedentes de Alemania el 5,8% (6,5 millones), y los de Francia, el 1,7% (6,2 millones).

Sólo en julio, el destino preferido por los extranjeros fueron las islas Baleares, con el 24,4% del total (2,43 millones) y un retroceso interanual del 2,2%. La llegada de turistas foráneos a Cataluña descendió el 6,7% (2,38 millones), mientras que en Andalucía la bajada fue del 2,2% (1,32 millones); en Canarias, del 5,6% (1,12 millones), y en la Comunidad Valenciana del 6,9% (1,13 millones). Por contra, en Madrid el número de visitantes procedentes del exterior repuntó el 7,7%, hasta rozar los 0,62 millones. En el acumulado de los siete primeros meses las comunidades que más turistas recibieron fueron Cataluña, con más de 11 millones y un descenso del 2,2%; Canarias, con más de 7,9 millones y una bajada del 2,6%, y Baleares, con cerca de 7,9 millones, el 0,4%.

La vía aeroportuaria sirvió de entrada al mayor número de turistas entre enero y julio, en concreto a cerca de 39 millones, el 0,5%. Sólo el julio, el uso del avión por parte de estos viajeros cayó el 3,3%, hasta 7,98 millones de pasajeros. La llegada por carretera retrocedió en julio el 13,4% (1,75 millones) y el 0,2% en el acumulado de lo siete primeros meses del año (7,15 millones). También en el acumulado del año el número de turistas que usó el alojamiento de mercado (de pago) aumentó el 1,3%, y el que optó por alojamientos fuera de mercado (como viviendas de familiares y amigos o en propiedad) bajó el 3,4%.

Fotos

Vídeos