Podemos amenaza con abandonar el Pacto de Toledo si las pensiones no se revalorizan al menos con el IPC

Iglesias. /Efe
Iglesias. / Efe

Pablo Iglesias no entiende el cambio de postura del PSOE, que ahora se muestra dispuesto a considerar también otros elementos como el PIB o los salarios

Lucía Palacios
LUCÍA PALACIOSMadrid

El Pacto de Toledo -tal y como su propio nombre indica- busca un acuerdo para analizar y reformar una de las piezas fundamentales del estado de bienestar español: su sistema público de pensiones. Para ello todos los grupos con representación parlamentaria trabajan en bloque cada cinco años para evaluar los problemas estructurales de la Seguridad Social, con un déficit anual de 18.000 millones, y consensuar cuáles son las principales medidas a acometer. Desde su creación en 1995 su objetivo es emitir una serie de recomendaciones, un total de 21, desde el máximo consenso posible y -en teoría- dejando de lado los intereses partidistas.

Pero esta comisión -que lleva ya dos años de trabajo y por el momento no ha logrado cerrar ningún acuerdo- puede saltar por los aires si, tal y como este jueves anunció el líder de Podemos, Pablo Iglesias, su grupo parlamentario la abandona. Y es que desde el principio la formación morada marcó una línea roja que prometió no rebasar en ningún caso: garantizar el poder adquisitivo de los jubilados. Para ello defienden que la única manera de hacerlo es fijar por ley que las pensiones suban cada año al menos lo que se eleve el IPC, la misma reivindicación por la que miles de jubilados salieron a la calle en los últimos meses.

«Para nosotros es fundamental que las pensiones se revaloricen con el IPC y se cumpla la Constitución», exigió ayer Iglesias a los periodistas en los pasillos del Congreso. Y para lograrlo no dudó en responder con un «clarísimamente» a la pregunta de si su grupo barajaba la posibilidad de abandonar el Pacto de Toledo si éste no acuerda esta fórmula de revalorización.

El líder de Podemos mostró de esta forma su decepción ante el cambio de postura del PSOE, que, pese a que hasta hace poco exigía también que todas las pensiones se revalorizaran al menos con el IPC y que sea así por ley, ahora ha dado un giro a su estrategia. Así, está dispuesto a aceptar una fórmula en la que se establezca la inflación como factor «troncal», pero dejando la puerta abierta a que en el marco del diálogo social se puedan introducir también «otros elementos», como puede ser el PIB o los salarios, tal y como admitió la diputada socialista, Mercè Perea, a la salida de la última reunión de la comisión.

De esta forma quedaría en el aire la posibilidad de que en tiempos de crisis el gobierno de turno pueda utilizar otros factores para revalorizar las prestaciones -al menos las más altas- por debajo del IPC, aunque también cabría la opción de subir más las pensiones en tiempos de bonanza, principalmente las más bajas. Esta última tesis es defendida por PDCAT y suscrita después por PP y Ciudadanos y PNV, y ahora además por el PSOE.

Este cambio de postura ha sentado muy mal en las filas de Podemos, su socio de Gobierno, que ahora se han quedado en clara minoría al exigir esta reivindicación: solo ellos y Esquerra lo piden.

Presionar «hasta el último momento»

Desde la formación morada no entienden que mientras en la negociación de los Presupuestos para 2019 hayan acordado una subida adicional tanto para este año como para el siguiente en caso de que el IPC real supere el 1,6%, esta misma propuesta no la defiendan desde el Pacto de Toledo.

«Ya nos dijeron que estaban dispuestos a aceptar la propuesta de que las pensiones se actualizaran con el IPC. Si ese marco que a nosotros nos parece constitucional queda fuera del marco del Pacto, nosotros no estaremos», apuntó Iglesias, quien, no obstante, mostró su confianza en alcanzar finalmente a un acuerdo.

En esta línea se expresó también la portavoz de Unidos Podemos en el Pacto de Toledo, Aina Vidal. «Vamos a aguantar y presionar hasta el último momento para conseguir lo que nos hemos comprometido con los pensionistas: lograr que no pierdan poder adquisitivo. Y eso solo se podrá conseguir si por ley se vinculan al IPC», sentenció.

La prueba de fuego será el próximo miércoles, cuando la comisión vuelva a reunirse con el objetivo de cerrar la recomendación número 2. En realidad había esperanzas puestas en que por fin se diera carpetazo a la nueva fórmula de revalorización en el encuentro del miércoles pasado, pero Podemos y Esquerra se negaron a suscribir el texto redactado. Un escollo más en el camino del Pacto de Toledo, después de los muchos que lleva sorteando en estos dos años.

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