España, uno de los países menos competitivos de la OCDE por sus altos impuestos

La ministra de Hacienda, María Jesús Montero./Efe
La ministra de Hacienda, María Jesús Montero. / Efe

Se sitúa en el puesto 27 de 35, según el informe elaborado por la Tax Foundation, que advierte de que la situación podría empeorar si se aprueba el plan del Gobierno de creación de nuevos tributos o refuerzo de los ya existentes

Edurne Martínez
EDURNE MARTÍNEZMadrid

El nivel de impuestos coloca a España a la cola de la tabla de competitividad fiscal de los países de la OCDE. España ocupa el puesto 27 entre las 35 naciones que conforman la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), según el ranking elaborado por la estadounidense Tax Foundation. La puntuación obtenida es de 57,4 sobre 100, una brecha de casi 43 puntos con el que por quinto año consecutivo ha sido el país más competitivo: Estonia.

La competitividad fiscal española se sitúa así por debajo de otros países del entorno como Alemania (puesto 16), Bélgica (19) o Reino Unido (23). A pesar de la mala posición, España se sitúa por delante de otros como Portugal (32), Italia (34) o Francia, que cierra la tabla. «Los sistemas de impuestos mal estructurados imponen costes adicionales en forma de distorsiones en la toma de decisiones de los agentes económicos», explican desde el Foro de Regulación Inteligente, encargados de distribuir el informe en nuestro país, y advierten de que en un mundo globalizado como el actual, el precio que pagan los países por falta de competitividad fiscal es «notable» porque los trabajadores, inversores y empresarios se irán donde tengan más ventajas.

Y la situación de España podría ir a peor, según los expertos. El paquete de medidas tributarias que ha anunciado el Gobierno de cara a 2019 podría perjudicar la competitividad fiscal y haría caer un puesto a España hasta el 28º. Las razones que dan en el informe son la creación de nuevos impuestos (transacciones financieras, tasa Google, etc.), refuerzo de otros tributos (aumento Impuesto Sociedades, impuestos al diésel, etc.) o la subida de las cotizaciones sociales que pagan los autónomos.

Por tipo de impuestos, España saca la mejor nota en el Consumo (15 de 35), el IRPF (18) y Tratamiento de rentas internacionales (19). Los peores resultados los obtiene en el Impuesto de Sociedades (26) y de la Propiedad (31).

Soluciones propuestas

Por ello, aseguran que el sistema impositivo español precisa de una revisión «a fondo» ya que, por ejemplo, el Impuesto de Sociedades ha tenido más de 200 cambios desde 2008. Entre las soluciones que proponen:

-Reducción de impuestos indirectos. Unificar el IVA al tramo único del 20% sin excepciones. Paralelamente, eliminar las deducciones del IPRF y establecer tres únicos tramos de imposición: 0% hasta 12.000 euros de ingresos anuales, 20% hasta 60.000 euros y 30% para rentas por encima de los 60.000 euros. «Este cambio arrojaría 20.000 millones adicionales de recaudación por IVA y reduciría el peso del IRPF por un monto similar».

-Rebaja del Impuesto de Sociedades hasta el 10%. Objetivo de facilitar nuevos proyectos, frenar el enfriamiento de la creación de empleo y aumentar los salarios.

-Eliminación de los impuestos que castigan el ahorro, como el Impuesto de Patrimonio o el de Sucesiones. Supresión de los más de 100 impuestos autonómicos que «fragmentan la unidad de mercado».

Los mejores y los peores

Lidera la tabla por quinto año consecutivo Estonia, con 100 puntos sobre 100. lidera las categorías de Impuesto de Sociedades, Impuesto sobre la Renta y de Propiedad. Por detrás, Letonia, Nueva Zelanda, Luxemburgo, Países Bajos y Suiza.

Los cinco países menos competitivos son Israel, Chile, Portugal, Polonia, Italia y Francia, con una puntuación final que no llega ni a superar el aprobado, 41,4 en el caso del país galo.

 

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