El beneficio de Ryanair cayó por primera vez en cinco años

Avión de Ryanair. /
Avión de Ryanair.

La compañía prevé un aumento del tráfico del 4% para el próximo ejercicio y un ahorro de 70 millones en combustible

EUROPA PRESSDUBLÍN

Ryanair registró en su último ejercicio fiscal, que concluyó el pasado 31 de marzo, un beneficio neto de 522,8 millones de euros, lo que supone un 8% menos que en el ejercicio anterior, cuando registró 569,3 millones de euros, el primer descenso tras cuatro años de aumentos consolidados en sus ganancias, según ha informado la compañía en un comunicado. La compañía basó este descenso en la reducción del 4% de sus tarifas, la debilidad de la ley y el aumento del coste de combustible.

La aerolínea incrementó un 3% sus ingresos, hasta los 5.036,7 millones de euros, tras incrementar sus pasajeros un 3%, hasta alcanzar los 81,7 millones de viajeros transportados, frente a los 79,3 millones de pasajeros de su ejercicio fiscal anterior. Según explica la compañía, este aumento ayudó a compensar la contracción de las tarifas medias debido a la ola de calor veraniega en el norte de Europa, el debilitamiento de la libra esterlina, las vacaciones de Pascua, la huelga del sindicato francés en junio, y un descenso medio del 8% en las tarifas durante el segundo semestre.

No obstante, la 'low cost' también aumentó sus gastos un 5%, hasta 4.378 millones de euros, impulsados por el encarecimiento del combustible del 6,7%, alcanzando 2.013 millones euros, con lo que ahora representan el 40% del gasto total. Excluyendo esta partida, los costes unitarios crecieron un 1%. Para 2015, la compañía espera lograr un ahorro de 70 millones de euros en sus costes de combustible al haber cubierto el 90% del consumo para el próximo ejercicio.

El beneficio operativo se situó en 658,6 millones de euros, un 8% menos que en el anterior ejercicio, cuando alcanzó 718,2 millones de euros. Las ventas por servicios auxiliares -ventas a bordo, alquiler de vehículos y reservas de hotel- también crecieron un 17%, hasta los 1.247 millones de euros, lo que supone ya el 25% de los ingresos totales.

Durante el pasado ejercicio fiscal, Ryanair ha abierto 121 nuevas rutas y ocho nuevas bases, que operan desde este verano y desde principios de año y que traerán "nuevas oportunidades de crecimiento" cuando comiencen las entregas de los pedidos de los nuevos 175 Boeing 737-800. La compañía ha ordenado un total de 180 aeronaves, que serán entregadas entre 2014 y 2018.

Previsiones

Para 2015, la 'low cost' prevé un crecimiento "significativo" del tráfico para este verano, ante el aumento de las reservas con respecto al año pasado, debido principalmente al abaratamiento de las tarifas y al adelantamiento de los horarios de la temporada de verano.

Con ello, la compañía confía en alcanzar un factor de ocupación un 2% más alto, hasta el 85%, y un crecimiento del tráfico del 4% hasta alcanzar 84,6 millones de pasajeros, con un incremento "limitado" de la capacidad y un encarecimiento superior al 2% de las tarifas. Concretamente, de cara al segundo semestre la aerolínea estima un crecimiento del 6% en la oferta que podría causar una caída de las tarifas entre el 6% y el 8%.

El presidente de Ryanair, Michael O'Leary, ha destacado que, a pesar del descenso, la empresa ha "reaccionado rápidamente" al entorno de debilidad, reduciendo los precios y mejorando la experiencia al cliente, lo que ha derivado en un crecimiento del 4% en el tráfico durante el segundo semestre. Asimismo, los costes unitarios permanecerán planos, aunque, al excluir el combustible, podrían aumentar hasta un 5% por los aumentos salariales, las tasas de los aeropuertos y un coste adicional de 25 millones en publicidad.

La compañía espera un rendimiento fuerte en el primer semestre con un ritmo de crecimientos más débil durante los siguientes seis meses, con un "aumento significativo" del beneficio neto que podría situarse en una horquilla de entre 580 y 620 millones de euros, "fuertemente condicionado" al desarrollo de la segunda mitad del ejercicio.