El peso de los préstamos cae al 25% del balance de las empresas en la última década

Sede del Banco de España en Madrid./R.C.
Sede del Banco de España en Madrid. / R.C.

Supone una reducción de siete puntos desde 2017 mientras que se duplica la presencia de títulos de renta fija como vía de financiación

José María Camarero
JOSÉ MARÍA CAMAREROMadrid

Entre los cambios que ha provocado la crisis económica y posterior recuperación se encuentra la transformación de las vías por las que las empresas españolas obtienen financiación para mejorar sus negocios. Aunque históricamente el sector empresarial se ha encontrado muy ligado a los préstamos bancarios en la última década «han sustituido una parte de su financiación basa en créditos bancarios por al emisión de valores» en los mercados oficiales a través de bonos o, directamente, con salidas a Bolsa o ampliaciones de capital.

Así lo constata el último boletín del Banco de España sobre la financiación no bancaria, donde se refleja que las empresas han captado dinero por un valor medio anual de 50.000 millones de euros a través de los mercados de valores, frente a un descenso en media anual de 34.000 millones de euros a través de los préstamos.

Además, los balances de los diferentes tipos de negocios que se encuentran en vigor han sufrido una importante transformación. Así, el peso de los préstamos se ha reducido desde el 32% que representaban en 2007, hasta el 25% del año pasado. Esto es, la importancia de este tipo de financiación se ha reducido en siete puntos porcentuales y no precisamente porque la banca no los haya concedido, sino por la apertura de los empresarios a otras vías que se han desarrollado durante los últimos años. Las estadísticas del supervisor muestran cómo este proceso ha sido más intenso que en la Unión Europea, donde el peso de los préstamos apenas ha caído un punto porcentual, hasta el 29%, en ese mismo periodo.

De hecho, buena parte de esa financiación ha provenido de las emisiones de renta fija, cuyo peso sobre el total de los pasivos exigibles que tienen los negocios españoles se ha duplicado en la última década, al pasar del 7% al 14% del total. Por sectores económicos, se han incorporado a esta vía de obtención de financiación más ramas de actividad, como comercio y hostelería, en línea con el aumento del número y de la tipología de empresas que acuden a este mercado. Además, una parte destacada de las emisiones de los principales grupos corporativos se realiza en el exterior, a través de sociedades filiales no residentes.

En el caso de la renta variable, como forma de obtener capital, ésta ha sido la principal fuente de financiación externa de las empresas, con flujos netos que han sido siempre positivos a lo largo de la última década, algo «coherente» para el Banco de España, con el proceso de desapalacamiento que ha sufrido toda la empresa española.

Por su parte, los volúmenes de financiación generada en el Mercado Alternativo Bursátil (MAB) y el de Renta Fija (MARF) representan en el último año menos del 1% de la financiación con valores captada por el conjunto de empresas no financieras.

El informe del Banco de España reconoce que la situación que se daba hasta hace poco, con buena parte de la deuda ligada a los créditos de la banca suponía «un grado de dependencia elevado» al ser «una única fuente de financiación», que puede constituir «un elemento de vulnerabilidad» para las empresas.

Sin embargo, el panorama ha cambiado de forma importante en los últimos años como, por ejemplo, lo han hecho las plataformas de financiación participativa ('crowdfunding'). Para el Banco de España estas herramientas «se han configurado como un nuevo canal alternativo» de financiación empresarial, aunque presentan por ahora «volúmenes marginales». El informe señala que «podría experimentar en los próximos años un mayor desarrollo», como ha ocurrido en países de nuestro entorno.

 

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