ING admite «confusión» en el mercado hipotecario a la espera de la reforma que llega hoy

Sede central de ING en Madrid. /R. C.
Sede central de ING en Madrid. / R. C.

Los préstamos de consumo se han convertido en la primera fuente de ingresos de la entidad, que ganó 163 millones el año pasado, un 90% más que el anterior

José María Camarero
JOSÉ MARÍA CAMAREROMadrid

A pocas horas de que el Congreso valide la última versión de la nueva Ley de Crédito Inmobiliario, el consejero delegado de ING en España y Portugal, César González Bueno, se ha felicitado por esta aprobación para que «por fin haya claridad» en un mercado tan complejo y de implicaciones a largo plazo. El máximo responsable de la entidad de origen holandés ha admitido que en los últimos meses se «había creado confusión durante un periodo muy largo» entre los clientes, que desconocían los términos a aplicar en los créditos que solicitaban en materia de gastos iniciales, entre otras muchas variables.

El ejecutivo reconoce que ahora «se abre un escenario de claridad» después de unos meses de muchas dudas como, por ejemplo, la liquidación del Impuesto de Actos Jurídicos Docmentados (IAJD). Ante ese laberinto generado a raíz de las sentencias del Tribunal Supremo, ING decidió asumir la mayor parte de los gastos iniciales, incluida la tasación. González Bueno también ha admitido que aunque la entidad «ha actualizado» los precios de sus hipotecas, «ha asumido también la mayor parte de esos costes».

El de las hipotecas es uno de los negocios que han evolucionado favorablemente para la corporación en 2018, con unos ingresos que han aumentado un 23% hasta los 125 millones de euros. Sin embargo, en un contexto marcado por los tipos de interés anclados en mínimos históricos, ING ha conseguido que sean los créditos al consumo los que sostengan prácticamente una cuarta parte de sus recursos. Los ingresos por este tipo de financiación han crecido casi un 32% hasta los 156 millones de euros.

A pesar de las advertencias del BCE, el Banco de España y la Comisión Europea a la banca para que vigile la concesión de los créditos personales, ante el riesgo de morosidad que puedan estar asumiendo, el consejero delegado de ING ha apuntado que el volumen de esta línea de financiación es aún «bajo» comparado con el de otros países europeos. Además, ha recordado que los impagos en esta línea no llegan al 1% y que la mayor parte de las concesiones se ofrecen a clientes propios de los que conocen el perfil financiero.

El beneficio neto de la entidad ha mejorado un 90% en 2018 hasta alcanzar los 163 millones de euros a pesar del entorno de tipos bajos. El resultado sin extraordinarios ha crecido un 44% hasta los 214 millones. Han sido los negocios de créditos personales o el de los productos de inversión los que «han permitido competir» favorablemente en este contexto, frente al de los depósitos de clientes, cuyos ingresos han vuelto a reducirse un 7,4% hasta los 120 millones de euros.

La histórica 'cuenta Nómina' sigue siendo el vínculo con los clientes, aunque su rentabilidad es mínima, como en el resto del sector, aunque cuentan con 2,2 millones de clientes en esta modalidad y esperan alcanzar los 200.000 más al año.

El ejecutivo de ING en España y Portugal ha anticipado la posibilidad de que la compañía se una a la plataforma de pagos Bizzum, en la que se encuentra la mayor parte del sector; y da por seguro el mantenimiento del acuerdo con Popular, integrado en Santander, para que sus clientes puedan usar esos cajeros automáticos.