Segunda ronda

Muguruza abdica del trono ante Van Uytvanck

Garbiñe Muguruza llora tras su derrota. /Ben Stansall (Afp)
Garbiñe Muguruza llora tras su derrota. / Ben Stansall (Afp)

La belga sorprende a la vigente campeona en tres sets y tumba su sueño de reeditar el título sobre la hierba londinense

COLPISALONDRES

Amarga despedida de Garbiñe Muguruza. La hispano-venezolana no podrá retener la corona que se ciñó el año pasado en el All England Club, tras sucumbir ante la belga Alison van Uytvanck en tres sets (5-7, 6-2 y 6-1) y algo menos de dos horas de partido.

Pese a figurar en el número 47 del ranking de la WTA y al hecho de que la tierra sea su superficie favorita, Van Uytvanck protagonizó una nueva sorpresa en el cuadro femenino de Wimbledon, en el que han resultado ya apeadas cuatro de las primeras en la clasificación mundial. La que subsiste es la rumana Simona Halep, principal favorita y número uno del mundo, que ve cómo se le allana el camino tras derrotar este jueves a la china Saisai Zheng y que aguardará a los partidos de este viernes de las hermanas Williams para otear un horizonte cada vez más despejado hacia su primer Wimbledon.

Pese a las buenas sensaciones que dejó en su estreno el miércoles ante la británica Naomy Broady por 6-2 y 7-5, Muguruza cambió pronto el semblante en el duelo con Van Uytvanck. Logró hacerse con el primer set, aunque para ello tuvo que sufrir de lo lindo. Llegó a ir 4-2 abajo, disminuida por el pujante y rocoso juego desplegado por la belga, a la que la hispano-venezolana había doblegado en un único enfrentamiento previo, el que libraron en Florianopolis (Brasil) en 2014.

De poco valió aquel precedente. Van Uytvanck, que contabiliza dos títulos en su trayectoria profesional, el de Quebec en 2017 y el de Budapest en el presente año, hizo gala de una solidez inesperada, 29 golpes ganadores, por los 18 de Muguruza, a la que quebró el servicio en siete juegos para alzarse con la victoria.

Toda una hazaña para una jugadora que no había ganado nunca a una jugadora situada entre las diez primeras del ranking. Poco le importó a la pelirroja, que en su quinta presencia en Wimbledon aún puede seguir soñando con emular a la única compatriota que alcanzó la final, Justine Henin, que lo logró en 2001 y 2006. El siguiente escollo en su camino será la estonia Anett Kontaveit (28) que se deshizo en segunda ronda de la estadounidense Jennifer Brady por 6-2 y 7-6 (4).

Con su prematura eliminación en Wimbledon, Garbiñe Muguruza añade otro episodio a una temporada irregular en la que sólo se ha adjudicado un torneo, el de Monterrey, cayendo eliminada en segunda ronda del Abierto de Australia, donde fue incapaz de superar a la taiwanesa Su-Wei Hsieh, y en las semifinales de Roland Garros, donde su verdugo fue la rumana Simona Halep.

Fotos

Vídeos