Fútbol sala

El Sima Peligros saca carácter en la pista del Cádiz Virgili para recuperar la tercera plaza

Los jugadores del Sima se felicitan tras marcar un gol. /P. D.
Los jugadores del Sima se felicitan tras marcar un gol. / P. D.

El equipo granadino remonta con tres goles en nueve minutos y aventaja en dos puntos a sus dos rivales directos

JULIO PIÑERO Granada

La raza felina surge con toda su fuerza en la más cruda de las adversidades, cuando se está entre la espada y la pared, con todo en contra. El Sima Peligros necesitaba gana para recuperar la tercera posición y lo hizo. Logró darle la vuelta a la remontada cadista, al tanto inicial del capitán rojiblanco, para asestar tres zarpazos que valieron un fulgurante triunfo en Cádiz. Los goles de Bailón, Pablo, Jesús e Ismael sellarían tres puntos dorados para los rojiblancos que recuperan la iniciativa, a falta de tres partidos, en la pugna por el objetivo marcado al comienzo de la temporada: acceder a la Copa del Rey de la próxima temporada.

El encuentro arrancó con la tónica de intercambio de golpes que se mantuvo durante su absoluta totalidad. Cadistas y nazaríes cabalgaron sin contemplaciones sobre el marco rival, afilando cuchillos y preparando la artillería pesada que desatarían un partido memorable, de un voltaje deportivo elevadísimo. Con ocasiones de todos los colores y con ambos porteros teniendo que emplearse a fondo, lo extraño fue que solo un tanto reinara al término de la primera mitad. Fue el de Bailón, capitán nazarí, cuyo certero testarazo en el corazón del área transformó un rechace en la diana que abrió el camino hacia una sufrida victoria.

Tras la reanudación, el cuadro cadista salió con una marcha más, empujando y arrinconando al Sima Peligros a defender en siete metros. Algo que obtendría premio por partida doble cuando Víctor Santiago, tras triangulación local, culminó en boca de gol para empatar el partido. Poco después Jorge Arriaza certificó la remontada local en una acción semejante a la anterior, alzando el 2-1 al electrónico. Cuando todo hacía indicar que los de Carranza se adueñarían del mando del choque, teniéndolo todo a favor, los rojiblancos se revelaron atacando como leones. Al filo del ecuador del primer acto Pablo firmó el 2-2 al cazar un balón dividido.

Para entonces el ciclón estaba desatado y, pese a que los cadistas continuaran acumulando llegadas y ocasiones, el empuje era rojiblanco. Jesús, con un disparo desde el flanco zurdo y con una pizca de fortuna dado que, al tocar mínimamente en un zaguero, el cuero se desvió lo suficiente como para acabar, entre el meta y el poste, en las mallas del Virgili en el 2-3 que devolvió la iniciativa al plantel granadino. Ya en los últimos minutos el Cádiz dispuso el juego de cinco que permitió a Ismael, tras interceptar la circulación local, sentenciar el partido a puerta vacía desde campo propio. Aún hubo tiempo para que, a falta de cinco segundos, Mario Santiago maquillara el resultado.