Fútbol sala

El Sima Peligros no logra superar al Melistar en un trepidante duelo

Rafi conduce el balón en el partido disputado por el Sima Peligros ante el Melistar. /RAMÓN L. PÉREZ
Rafi conduce el balón en el partido disputado por el Sima Peligros ante el Melistar. / RAMÓN L. PÉREZ

El conjunto granadino se vio sometido por su rival en la primera parte y subió después de nivel tras el descanso

JULIO PIÑEROGranada

El Sima Peligros Fútbol Sala y el Club Deportivo Melistar empataron en el municipal de Peligros en un trepidante duelo de tú a tú. Los de Rafita asfixiaron a los rojiblancos en la primera mitad, estando muy cerca de irse con ventaja al tiempo de asueto. De hecho, les anularon un gol anotado justo tras sonar la bocina del descanso. En el segundo acto, saldado sin goles, los rojiblancos subieron el pistón y mejoraron en el cómputo global. Rebasado el ecuador de la segunda parte, se reclamó un gol fantasma, a juicio de los colegiados, no concedido a Rafi, por no haber rebasado por completo la línea de meta.

Los locales rezumaron sensación de peligro cada vez que cruzaban la divisoria. En esta tónica de trabajo y esfuerzo defensivo, fueron los metropolitanos quienes antes encontrarían premio cuando, tras una fulgurante combinación al primer toque, Pablo encontraría a Jesé que entró como una exhalación en ruptura al espacio, para que este materializara la primera ventaja en el partido culminando al segundo palo.

En pleno intercambio de golpes, sumiendo el encuentro en un caótico correcalles, Melistar encontró la diana del empate gracias a un violento disparo exterior de Barroso que sorprendió a Germán mínimamente descolocado, lo suficiente como para que la estirada de su pie derecho, pese a cambiar la trayectoria de un golpeo que ya se dirigía a portería, no logró evitar que el balón acabara en las mallas nazaríes. Situación, la del restablecimiento de las tablas, que espoleó de nuevo a los de Rafita, empujando y asediando numantinamente a los rojiblancos, que resistieron en pie gracias a la portentosa actuación de Germán en el primer acto.

Tras la reanudación la tónica fue de pura ida y vuelta, jugando los dos equipos a un ritmo frenético y a tumba abierta, sin ningún tipo de especulación, obligando a Said y, sobre todo a José Ángel, que entró en sustitución de Germán, a dar lo mejor de sí para salvar a sus equipos.