Atletismo

Salto de calidad en la UGR

Carla Franch posa justo antes de un entrenamiento. / RAMÓN L. PÉREZ

Carla Franch es la única representante en pértiga de la Universidad de Granada y figura como subcampeona nacional

CAROLINA PALMAGRANADA

Cualquier persona que, de alguna manera u otra, haya pasado más de una vez por el Estadio de la Juventud de Granada, podrá reconocer fácilmente a la joven Carla Franch. Pelo rubio y ondulado, ojos turquesa y piel tostada, producto de las infinitas horas de entrenamiento bajo el sol. Pero la particularidad de la joven, que lleva a distinguirla del resto de deportistas universitarios con facilidad, es que ella entrena sola. No tiene ningún club ni nadie que le 'tire de las orejas' si falta a una hora. Nadie que la mire y corrija sus errores cada día, ni que la acompañe cuando el frío aprieta fuerte y entrenarse no es la actividad más apetecible.

Aun así Carla, natural de Castellón y estudiante de enfermería en la Universidad de Granada, no se ha saltado ni un solo entrenamiento desde que llegó a la Ciudad de la Alhambra hasta al fin conseguir alcanzar el podio en los últimos campeonatos universitarios nacionales, donde se llevó la plata para la UGR.

Para la joven de León todo comenzó cuando tan solo tenía doce años. Había practicado ya otros deportes con anterioridad, tales como el taekwondo, el tenis o la gimnasia artística. Ni uno de ellos, sin embargo, había conseguido captar realmente su atención. No fue hasta que el Colegio Peineta Rojas hizo unas pruebas de selección en su pueblo, donde ella probó con el atletismo, del cual se enamoró.

Tal organización ofrecía la opción a los estudiantes que no vivían en la capital de pasar a recibir una educación como internos en el colegio, dejando hogar y familia durante los días de semana para entrenarse antes y después de clase, frente a lo que la pequeña Carla no dudó ni por un momento. «Al principio me daba algo de morriña», admite en cuanto a lo que pronto se convirtió en «la mejor experiencia de mi vida».

Allí fue donde se especializó en el salto de pértiga, disciplina que probó un día y al siguiente compitió. En la misma, durante su tiempo como cadete, se hizo también con su primer título nacional, y pronto comenzó a coleccionar medallas.

Al finalizar su formación en el colegio de Castellón, fue becada para asistir al CAR de Soria, donde llevó sus entrenamientos «a otro nivel» junto al medallista olímpico Javier García Chico. Nueve años pasó entrenándose con él hasta que la aceptaron en la Universidad de Granada para formarse como enfermera y, una vez más, «no me lo pensé ni por un segundo».

Dana Cervantes, ídolo

Entrena incansable bajo la tutela en la distancia de Juanjo Sánchez, con quien contactó a partir de otra de sus alumnas, Dana Cervantes, primera mujer en hacer salto de pértiga en España, «mi ídolo». La malagueña, que ha sido también medallista olímpica, consiguió su primer título nacional cuando tan solo tenía 16 años, convirtiéndose así también en la vencedora más joven de un Campeonato de España Absoluto. Cuando esto sucedió, Carla tan solo tenía cinco años y ni siquiera sabía en qué consistía la pértiga. Hoy baja una vez en semana para formarse junto a Juanjo y continúa el resto de sus entrenamientos en solitario. Su objetivo actual es llegar a competir en competiciones internacionales en categoría absoluta, «estoy a 20 centímetros y, con las mejoras que estoy realizando en mi técnica, creo que puedo conseguirlo». La futura enfermera se encuentra también entre las cinco mejores de España en salto con pértiga, lo cual resulta extremadamente significativo teniendo en cuenta que las tres mejores acabarán en los próximos JJ OO.