Culturismo

«Me quedé a un punto del culturismo profesional pero este va a ser mi año»

Posado durante el último Campeonato Olympia en Portugal. /G. V.
Posado durante el último Campeonato Olympia en Portugal. / G. V.

Gema Vera fue segunda en el último Olympia Amateur de Portugal y encara con optimismo las dos galas que le pueden llevar a conseguir la licencia en su deporte

ANTONIO NAVARROGRANADA

Dedicarse en cuerpo y alma al deporte puede ser como navegar en un río a contracorriente cuyo destino final es cosa del azar. A Gema Vera le toca pernoctar en esa frontera entre el éxito y el fracaso en la que muchos deportistas durmieron antes de abrazar la gloria y otros tantos lo hicieron antes de renunciar a sus sueños. A esta granadina de 24 años nada ni nadie parece frenarla, pese a que la medalla de plata conseguida en el último Olympia Amateur celebrado en Estoril (Portugal) le supo a poco.

Es por eso, y por una riada de acontecimientos más, que a una persona que se dedica al culturismo natural es necesario conocerla con todos sus matices. Gema Vera Collantes era una niña que practicaba equitación pero «tuve un accidente y me vi obligada a abandonarla». Fue eso lo que, de manera indirecta e involuntaria, la acabó arrastrando a moldear su cuerpo para empezar practicando body fitness, la categoría previa a la que compite ahora: el culturismo natural amateur.

«Me sentía con baja autoestima, casi se podría decir con depresión, porque con 15 años yo siempre había estado practicando deporte y, además, siempre he sido una chica que si como, engordo. Entonces mi madre me recomendó que me apuntara a un gimnasio y me vine al Santa Monica, empezando con un poco de miedo al ver tantos pósters de hombres y mujeres fuertes. Pero vi que mi cuerpo trabajaba al ritmo que yo quería, que podía muscularme y que, si comía mucho, solo tenía que entrenar mucho para coger musculatura», relata sobre sus inicios. A sus padres no les terminaba de convencer su propósito, pero «como al fin y al cabo lo que estaba haciendo era deporte, en el fondo me respetaban. En esos años vi fotos de chicas musculadas y pensé que yo quería estar como ellas. Me preparé para competir y competí por primera vez con 20 años en la categoría body fitness. A mis padres no les gustaba mucho la idea y, por tanto, no les contaba con claridad todo lo que tenía en mi cabeza. Hoy en día está bien visto y lo practica mucha gente, pero cuando yo empecé –aunque solo hayan pasado cuatro años– prefería llevarlo en secreto».

Enseñanzas

Una vez que esta 'supergirl' decidió participar en competiciones internacionales de body fitness se puso en manos de «muchos entrenadores» con los que «he cogido ideas de lo que me enseñaban, pero yo también he buscado otros caminos para formarme porque por mucho que te enseñen nadie te va a conocer tan bien como tú te conoces». Actualmente su entrenadora personal es Joanna Romano y la propia Gema Vera ejerce como entrenadora personal y asistente nutricional de otras personas que se están iniciando en el mundo del culturismo o que simplemente desean tonificar su cuerpo y fortalecer su figura.

La competición cambia por completo la vida de un culturista natural –la rama del culturismo en la que está prohibido ingerir cualquier tipo de sustancia que pueda mejorar el rendimiento en los entrenamientos– pues necesita seguir rutinas diarias que día a día acerquen al atleta a su objetivo. En el caso de Gema Vera su rutina consiste en «estar preparando la competición. Me levanto, hago cardio en ayunas durante 40-45 minutos (bici, subir escaleras, correr, etc) y en Asturias –donde ha regentado un gimnasio hasta que se mudó a Granada la pasada semana– me iba al gimnasio con mis clientes, entrenaba por la mañana y también por la tarde; comía cada tres horas, era disciplinada con eso y por la noche hacía un poco más de ejercicio cardiovascular antes de dormir, que es súper importante porque si te preparas para la competición debes dormir todos los días entre ocho y nueve horas».

El carné

Todas esas reglas las ha estado respetando para acercarse a su objetivo marcado para este 2019: dejar de ser amateur y dar el salto al culturismo profesional, un ascenso que solo es posible conseguir si se obtiene uno de los carnés de profesional que se reparten entre las campeonas de los torneos Olympia Amateur. «Este año me quedé a un punto de conseguir el carné profesional –explica Gema Vera–. Fui segunda en el campeonato de Estoril (Portugal). Me ganó una chica estadounidense que venía de Las Vegas. Antes había quedado campeona absoluta de Culturismo en Alicante mientras que en otro campeonato tuve gastrointeritis y terminé quinta. Necesito ganar uno de los Campeonatos Olympia Amateur para conseguir el carnet profesional y así este será mi año».

Las citas pendientes para mostrar su show al jurado de estos campeonatos y poder conseguir el ansiado carné profesional son dos y ambas en octubre: los campeonatos Olympia Amateur que se celebrarán en Londres y en Alicante. «Ahora mismo mi cuerpo no me pide seguir como amateur sino dar el paso a profesional. No lograr la licencia sería un paso atrás para mí porque no podría evolucionarlo más. Si lo haces mucho más que tus rivales se te penaliza, así que necesito el carné; si no lo consiguiera, tendría que relajarme un año».

Un amor por el culto al cuerpo compartido en pareja

Hace unos años, Gema Vera participó en un campeonato en Barcelona en el que su vida cambió y no solo en el ámbito deportivo. Allí conoció al que hoy es su marido, José Maneiro, que también es culturista y entrenador personal. No obstante, Gema ofrece un apunte interesante: que a pesar de ser uno de los pocos matrimonios de culturistas en activo «él es Ingeniero de Telecomunicaciones y se dedica a la informática. El culturismo lo tiene como un hobby. Las preparaciones para los campeonatos son muy duras y siempre intentamos hablar de todo, de deporte y también de cosas que no estén relacionadas con el culturismo».

Hasta hace pocos días, Gema Vera regentaba el 'Gimnasio Kronos' de Piedras Blancas (Asturias) junto a su marido, nacido en Avilés. Ahora han decidido alquilarlo y trasladarse a Granada principalmente «porque por internet me he dado cuenta de que tengo más clientes –como entrenadora personal– aquí en el sur que en Asturias y por el clima, que en Granada es mucho mejor».

Una vez dejada atrás su etapa como fisioculturista dedicada al body fitness, su próximo reto es dar el salto al culturismo profesional y para ello tiene un lema que surgió de una broma con su marido: el pertenecer al 'Team Vikingo',un equipo que acoge a personas con «un 50% de talento y 50% de corazón». Este nombre, que utiliza para unir a todos sus alumnos y alumnas, viene motivado porque «cuando tenía el gimnasio organicé un campeonato a nivel nacional y, como yo de pequeña había llevado trenzas, José me dibujó una vikinga con trenzas y a mí me pareció una buena idea utilizar esa imagen», siendo desde entonces los responsables del «territorio vikingo».

Con esa receta (50% talento y 50% corazón) incluida en su estricta dieta, Gema Vera espera conseguir la simetría que necesita para convencer en los próximos shows a unos árbitros a los que, por lo general, considera «justos y dialogantes» en las competiciones.