La nueva asignatura del colegio Juan XXIII del Zaidín

En el Colegio Juan XXIII del Zaidín las niñas han dejado de aplaudir los goles de los chicos para celebrar los propios. Ellos descubren otros deportes como el balonmano o el voleibol paralímpico y todos van cambiando la bollería por uvas y manzanas mientras cantan el 'hit' de Jennifer López. Un movimiento que se empieza a conocer como los 'recreos activos'

En el tablón de anuncios del patio, los alumnos miran la clasificación a la vez que observan consejos sobre alimentación saludable. /RAMÓN L. PÉREZ
En el tablón de anuncios del patio, los alumnos miran la clasificación a la vez que observan consejos sobre alimentación saludable. / RAMÓN L. PÉREZ
CÉSAR GUISADOGRANADA

Hasta no hace tanto tiempo, la estampa habitual del recreo se basaba en alumnos desayunando bollería industrial y batidos súper azucarados. Alimentos sin nutrientes reales, gasolina barata para el cuerpo con picos de glucosa nada recomendables, según los nutricionistas. Las niñas dando un paseo o sentadas jugando a las palmas y los niños pegando balonazos con los pies. Pues eso se ha terminado o, al menos, esa es la intención de la nueva hornada de profesores de Educación Física, dispuesta a cambiar los hábitos de los 'peques' con fórmulas atractivas.

En el colegio Juan XXIII del Zaidín han puesto en marcha un programa para los recreos cargado de actividad física, deporte y costumbres saludables. La idea nace del departamento de Educación Física de primaria y cuenta desde el primer momento con el apoyo indispensable del resto de tutores y de la dirección del centro. Hasta la AMPA se ha sumado aportando fruta y pan con aceite para el desayuno. Con todos implicados desde el primer minuto, y bajo la supervisión de los 'profes', se organizan partidos de fútbol sala, balonmano, baloncesto y como novedad este año, también de voleibol paralímpico, modalidad en la que se juega sentado. Los equipos son mixtos, con alumnos de ocho a once años.

Los martes y los jueves toca fruta en las clases de infantil en el Juan XXIII, así que este alumno ya está preparado para desayunar y jugar al voley.
Los martes y los jueves toca fruta en las clases de infantil en el Juan XXIII, así que este alumno ya está preparado para desayunar y jugar al voley. / RAMÓN L. PÉREZ

La actividad se ha denominado 'Recreos activos' y trata de fomentar valores como el trabajo en equipo, el esfuerzo, el respeto y la igualdad entre ambos sexos. De la mano, el departamento de Educación Física trata de acompañar esta actividad con la concienciación sobre la importancia de una alimentación adecuada. Explican a los alumnos que para afrontar una jornada de madrugón, esfuerzo en clase, gasto de energía en el recreo y en las actividades de la tarde, es necesario llevar una buena alimentación. Equilibrada en proteínas, hidratos y grasas.

Pero, ¿y la fruta pa' cuando? La canción de Jennifer López ha alcanzado los 223 millones de visualizaciones en YouTube en sólo cinco meses. Los chavales tararean la letra. En el patio está de moda. Y el profe de 'gimnasia', Toni Moreno les señala el cartel cada vez que los ve desayunar: «¿Y la fruta pa' cuando?», preguntan Cactus, Mochilo, Pincho y Kumba, protagonistas de Los Fruitis. Más fruta y menos azúcar, les indica el cartel que señala el maestro.

Los niños se ríen y enseñan un táper de uvas a medio comer. La idea ha cuajado y hasta en el kiosko del patio, al lado de la bollería y las bolsas de gusanitos, se ha hecho hueco una bandeja con manzanas. Rosa atiende a la cola que se forma en cuanto suena la sirena del recreo. Reparte sándwiches y bolsas de patatas, pero cuando alguien pide la fruta, se detiene con diligencia, pela la manzana y la ofrece en una bolsita lista para comer.

1. En el recreo, los 'profes' organizan partidos de baloncesto. 2. El profesor Toni apunta quiénes han desayunado fruta hoy. 3. En el kiosko ya hay fruta. / R. L. P.

«El refuerzo está siendo positivo», dice el profesor de Educación Física en la media hora de patio. «Buscábamos cambiar hábitos, más actividad y menos sedentarismo en el recreo. Más fruta y menos bollería industrial. Y creo que lo estamos consiguiendo», asevera Toni Moreno. La foto le otorga la razón. Deporte mixto, el corazón de una pera en la papelera y una clasificación frutera en la pared del aula. «Cada vez que el niño o la niña desayuna fruta en el patio, la profesora lo apunta en una hoja y al final del curso cuenta para la nota de Educación Física», explica Moreno.

Pero tienes que demostrar que has desayunado bien, así que el alumno busca al profesor de guardia en el patio, le enseña su pieza de fruta y este le da una tarjeta. En el reverso hay mensajes de la consejería de Salud, del Ministerio de Sanidad, de la Organización Mundial de la Salud y del movimiento sinazucar.org. 'El limón, la manzana, la uva o el pomelo. Color amarillo. Los pigmentos que contienen ejercen diversas funciones, especialmente antioxidantes, protegen contra el cáncer', puede leerse en una de estas tarjetas. «Cuando el alumno colecciona cinco las lee en casa con sus padres, me las devuelve en clase y les hago varias preguntas. Si ha entendido el mensaje, sube la nota», asevera el profesor.

Afirma Moreno que hace seis años las chicas no participaban en los programas deportivos del colegio en horario extraescolar. «En balonmano hemos pasado de cero a sesenta jugadoras y en gimnasia rítmica de cero a un grupo de quince», señala. «Antes los niños marcaban goles y ellas aplaudían. Ahora las niñas forman parte del partido y los chicos han descubierto que si no se les da bien el fútbol, pueden ser muy buenos jugadores de voleibol. Los he visto ganar en autoestima siendo los mejores de su equipo».

Con juegos, con refuerzos positivos y con una canción que se tararea sin querer, la estampa de este Colegio ha cambiado por completo. La fruta y el deporte mixto se han abierto camino en el Juan XXIII del Zaidín. Y no hay quien lo pare.

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