Campeonas

«Ser mujer en hockey es un orgullo»

Formación de las Grizzlies que militan en la élite nacional. /RAMÓN L. PÉREZ
Formación de las Grizzlies que militan en la élite nacional. / RAMÓN L. PÉREZ

Con menos de dos años de historia, las Grizzlies son el primer y único equipo de hockey hielo femenino andaluz de la máxima categoría

CAROLINA PALMAGRANADA

«A veces la gente te mira como si fueras una bruta o una bestia, pero el hockey es mucho más que solo golpes. De hecho, al principio a mí también me daba un poco de miedo; pero las protecciones te hacen sentir segura, y el dirigir el disco hace que tus pies se muevan solos. Sientes la adrenalina, la explosividad y la velocidad de ir sobre hielo. El poder colocar el 'puck' en el punto exacto solo con el 'stick', el coraje de hacerlo bien y la valentía… Para mí ser mujer en hockey es un orgullo», manifiesta Sara Reyes, defensa y cofundadora junto a su marido del único equipo de hockey hielo femenino en la ciudad, expresando así un sentimiento común entre sus otras quince compañeras.

Ellas son las Grizzlies, uno de los ocho equipos de hockey hielo femenino en la máxima categoría nacional, y el único de Andalucía que forma parte de la Liga Iberdrola. Afincadas en Granada, sus 16 jugadoras provenientes de todas partes de país, se reúnen cada semana en las instalaciones Igloo, la segunda pista de hielo permanente en la ciudad, y una de las pocas existentes en toda la región andaluza.

Engancha

El sueño de formar este equipo nació en el corazón de Steven González, el entrenador actual de las Grizzlies y marido de Sara Reyes. Pero no fue posible hasta la realización de la Universiada en Granada en 2015, que dieron la visibilidad necesaria al equipo masculino primeramente fundado en la ciudad, y despertaron el deseo y la demanda de las chicas por formar parte del mismo.

«Es un deporte muy espectacular y engancha. Yo misma veía a los equipos femeninos en la Universiada y me daban envidia, hasta que un día mi cuñada me insistió para que probara y me acabé enganchando», recuerda Sara, que entonces apenas sabía patinar sobre hielo, al igual que muchas de sus compañeras. Hoy son un equipo capaz de plantarle cara a cualquiera de sus contrincantes, pero hace tan solo dos años, algunas de ellas ni siquiera se habían deslizado sobre el hielo en su vida. «Al principio teníamos mucha diferencia de nivel, dividíamos los entrenamientos en dos grupos para poder igualarnos entre todas», y mientras unas entrenaban con los 'sticks', otras aprendían por primera vez a patinar sobre hielo. Aún así, y desde el primer momento, lo que menos les ha faltado ha sido coraje y compromiso, algo que Sara hoy considera la clave del equipo.

Tras pocos meses entrenando, en enero de 2018, su entrenador les propuso competir en la Liga Iberdrola, la liga nacional de hockey hielo femenino. Ellas sabían que llegar hasta ahí sería un gran reto, no solo físico, sino también económico. «Estábamos justas, pero nos comprometimos sabiendo que tendríamos que poner todo el dinero nosotras», y durante todo el año no dejaron de esforzarse. «Muchas de las estudiantes trabajaron todo el verano para poder pagar sus tasas», y junto al resto de jugadoras, entrenaban ya de noche convalidando así trabajo y deporte. Hasta que el 22 de septiembre de 2018 se enfrentaron en su primer partido contra el equipo de Majadahonda, invictas durante dos años consecutivos y en su propia casa.

Durante las dos semanas anteriores entrenaron incansablemente, y pasaban constantemente de los nervios incontrolados al atisbo de esperanza que les sugería la posibilidad de preguntarse '¿y por qué no?'. Pero llegado el día del partido, pagaron «la novatada. Nos faltaba forma física y apenas llegábamos a su zona de ataque. Recuerdo mucho cansancio y que las piernas casi no me daban. Entonces casi no sabíamos colocarnos», rememora Sara.

Aún así, ese día, ellas, que terminaron el partido con la esperanza de poder mejorar, sabían que ya habían hecho historia. Fueron el primer equipo granadino en llegar a la liga nacional, y no se achantaron ante la posibilidad de enfrentarse a otros con más de 15 años de tradición de hielo. El coraje y compromiso constante mostrado por las Grizzlies hacen que hoy, tan solo seis meses después de su primer partido, sus contrincantes las feliciten por su notable mejoría en tan poco tiempo, algo inesperado y que las hace casi irreconocibles. De ellas dicen que en pocos años «acabarán dando mucha caña. Hemos avanzado un montón a nivel físico y de juego, al acabar los partidos ahora siempre queremos más», aclara la defensa granadina, que junto al resto de sus compañeras, promete dejarse «la piel en cada partido», y afirma que «al nivel que estamos trabajando, y con el equipo que tenemos, sería totalmente posible llegar a los primeros puestos en poco tiempo, solo nos falta algo más de experiencia, y con el apoyo de la afición esperamos conseguirlo».

Tal vez así, y en pocos años, las Grizzlies sigan haciendo historia y acaben por convertirse en el primer equipo granadino de hockey hielo femenino en ganar la liga nacional.

Con nombres y apellidos

El equipo lo forman jugadoras de orígenes y edades muy variadas (desde los 14 hasta los 40 años). Desde fuera llegaron la delantera Marta Barbosa, las defensas Cristina Ubieto, Nuria Díaz –que eligió estudiar en la Universidad de Granada movida por la posibilidad de poder seguir practicando hockey–, 'Inma' López, la delantera cordobesa, y Lorena García, una de las porteras del equipo, junto a Lucía Delgado. Desde Chiclana de la Frontera, una semana al mes viaja Helena Muñoz para entrenar junto a sus compañeras en Granada. Es una de las delanteras y de las jugadoras más jóvenes, con tan solo 14 años, y de ella Sara afirma que «seguro que llegará a la selección española, porque es muy buena y vive por y para el deporte». Martina Vondrkova es una de las jugadoras más veteranas, original de la República Checa, y dos días a la semana viaja para entrenar desde Málaga, donde reside actualmente. La ahora defensa gerundense Irene Coll solía practicar patinaje artístico (de cuatro ruedas) antes de aficionarse por el hockey; al igual que su compañera, 'Lali' de Reyes, que fue campeona de España en Ski free style, y ya ha llegado a convertirse en la 'fisio' de la selección española absoluta de hockey hielo. Sara Reyes y Rosa Rodríguez (delantera) son las 'mamás' del equipo. Lo conforman las estudiantes Ana Pedrosa (defensa), Aída Ovalle y Laura Castillo (ambas delanteras), que han hecho la preselección para el equipo de hockey hielo femenino nacional, junto a la también delantera y estudiante Mariam Adous, que por ahora sigue en reserva.