Raid

Desde Granada al desierto marroquí

Concentración de los participantes del Raid 1.000 Dunas en el párking cerrado antes de marchar hacia Motril./R. I.
Concentración de los participantes del Raid 1.000 Dunas en el párking cerrado antes de marchar hacia Motril. / R. I.

21 pilotos, muchos de ellos granadinos, inician lo que ya califican como «la gran aventura de nuestras vidas» | El 1.000 Dunas Raid vivió con entusiasmo su salida y llega hoy a la ciudad bereber de Nador

José Ignacio Cejudo
JOSÉ IGNACIO CEJUDOGRANADA

Donde muchos ven locura, otros encuentran su pasión. Donde muchos apuntan amenazas para la propia vida, otros subrayan razones para vivirla. Veintiún entusiasmados pilotos hicieron rugir los motores de sus vehículos ayer para arrancar «la gran aventura» de sus vidas. La primera edición del 1.000 Dunas Raid comenzó con el corte de cinta protocolario en la Feria de Muestras de Armilla por la mañana para dirigirse al Puerto de Motril, donde los pilotos embarcarán hacia Nador, la ciudad bereber en la que iniciarán su travesía por el desierto marroquí en cinco etapas y más de 1.600 kilómetros hacia sus propios límites personales. La emoción podía palparse desde temprano en pilotos, organización, familiares y hasta curiosos interesados por las espectaculares motos. «Papi, la XR. Esa era como la tuya, ¿no?», preguntaba un chiquillo a su padre. Los competidores que en pocas horas se verán en pleno desierto no podían disimular los nervios en la despedida de sus familias, fieles hasta el último momento y a buen seguro pendientes del teléfono en los días que vienen. El chocolate caliente con churros ayudó a digerir algún trago complicado.

Y de entre todos los presentes, una figura que destacaba. La del granadino Miguel Puertas, director de carrera y promotor del proyecto con once Dakar a sus espaldas. Los agradecimientos fueron unánimes. «El 1.000 Dunas es una herramienta que nos permite transmitir toda nuestra experiencia y conocimientos de muchos años como profesional en la competición para ponerlos en manos del piloto amateur, aficionado. Sirve para contar, transmitir, entrenar y formar a pilotos que quieren empezar en esta actividad», explicó Puertas sobre la esencia del Raid.

Situaciones límite

Miguel Puertas advirtió que los pilotos se encontrarán «una carrera muy dura y pensada para que busquen situaciones límite personales, tanto para profesionales de la talla de Dani Oliveras o Marc Solà que preparan el Dakar 2019 como para quienes nunca han navegado con rutómetro y que pueden tener su sitio». «El nexo común, lo importante, es que todos tienen espíritu de aventura. No hay hoteles, todo son campamentos. Una aventura personal y como equipo en la que podrán elegir hasta dónde quieren llegar cada día ante sus límites, se los vamos a ofrecer para que puedan vivir la experiencia que yo he vivido tantos años corriendo el Dakar, pero en un evento mucho más popular y accesible económicamente», desarrolló el histórico. «Me habría gustado que hubiese existido una prueba así cuando empecé, me habría resuelto problemas que pude tener al principio. Esta prueba tiene futuro, lo veo en la ilusión de los pilotos», aseguró Puertas.

De los 21 participantes, casi una decena son granadinos. Dos, mujeres: Rosa Romero y Margot Llobera. José Emilio García la califica como «la gran aventura» de su vida. «Es la primera vez que se celebra un evento de esta envergadura y no estar aquí sería un crimen. Miguel Puertas es irrepetible y nos ha regalado una prueba al nivel del Dakar o incluso más dura», le agradeció antes de partir «a divertirme». «Será mi primer rally, un desafío. Tengo dudas y respeto pero no miedo porque no saldría de casa, a ver hasta dónde soy capaz de llegar», se retaba Luis Linares, también granadino.

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