Atletismo

La forja de atletas de Jesús Montiel

Los corredores de Jesús Montiel, con Laura Bueno e Ignacio Fontes entre niños, entrenan en el Parque García Lorca. / RAMÓN L. PÉREZ

Los campeones nacionales Laura Bueno e Ignacio Fontes, entre otros, entrenan junto a más de cincuenta niños en el Parque García Lorca

José Ignacio Cejudo
JOSÉ IGNACIO CEJUDOGRANADA

El camino hasta convertirse en un gran atleta comienza siempre por pasos pequeños, muy pequeños, despreocupados y alegres. Inconscientes. Escenas con las que conviven, entre otros, atletas de la talla de Laura Bueno o Ignacio Fontes, ambos campeones nacionales, cuando entrenan fieles a su entrenador Jesús Montiel en el Parque García Lorca. El lugar es una maravilla, lo saben y lo disfrutan. Los más pequeños, los alegres desinhibidos que no se sabe si entrenan o juegan, reconocen a Bueno y Fontes y los admiran. Crecen a su sombra y los apoyan en sus pruebas. Los mayores los miran y ven en sus ojos un reflejo diez-quince años más joven, y les devuelven el saludo y la sonrisa. Una convivencia que es otro de los secretos del entrenador Montiel, Jesús a secas para sus pupilos.

El técnico inició su aventura en el García Lorca hace ya 18 años, cuando parecía una locura, con una niña llamada Laura que hace unos meses repitió como campeona de España absoluta en sus 400 metros. «Empezamos a entrenar aquí porque teníamos dificultad para usar las instalaciones que tenemos en Granada: el Estadio de la Juventud estaba cerrado en aquellos tiempos y en el Núñez Blanca nos ponían también bastantes pegas», recuerda Jesús Montiel, uno de los fundadores del Ciudad de Granada y hermano del exitoso atleta Esteban. En el parque entrenan sobre todo en pretemporada, por razones que defiende, para ya en octubre y noviembre introducir uno o dos días de pista y otros incluso al refugio de la Alhambra. «Hay un motivo puramente técnico y es que se corre mejor en tierra, y además se lesiona uno menos y es mucho más lúdico y bonito correr aquí. Es más seguro para los niños y a los padres les va bien, les transmite algo positivo. Empezamos medio en broma medio en serio pero aquí seguimos y aquí vamos a seguir, porque tiene mucho encanto correr aquí», defiende Jesús Montiel.

«En algunos se ve al campeón cuando entra por la puerta y en otros sólo con el tiempo»

El grupo de entrenamiento de Jesús Montiel ronda los sesenta o setenta. Ni él mismo lo sabe con exactitud, y es que, como reivindica, «no le cierro las puertas a nadie». Los reúne a la entrada del parque, los padres observando en la distancia, y les explica los ejercicios de la sesión ya aparcadas las mochilas, apretujadas sobre los bancos. Tras un calentamiento general, cada integrante tendrá un entrenamiento a medida de su nivel y edad, ya que van de los diez años a los 37, aunque los ha tenido de sesenta años. «No hacemos selección. Entramos al parque y nos vienen niños y padres y no hago distinción si a un niño le sobran cuatro kilos o cuarenta. De hecho tenemos dos chicos con una pequeña discapacidad y los entreno como a cualquier otro. Los que tienen menos cualidades te dan un ejemplo de superación tremendo, una llamada de atención a quienes tienen cualidades pero pocas ganas de trabajar», subraya el entrenador. «En algunos se ve al campeón cuando entra por la puerta y en otros sólo con el tiempo, como ocurrió con Ignacio, que explosionó como un gran atleta tres años después con más entrenamientos. No se le puede decir que no a nadie», insiste.

Por sus escasos recursos, Jesús Montiel se limita a entrenar corredores. «No puedo dedicarme a especialidades técnicas por falta de medios e instalaciones. Según las características de cada uno los voy encuadrando en velocidad corta, prolongada, medio fondo, fondo o maratón, pero mis atletas más prolíficos son los de 400, 800 y 1.500», explica. Aunque la base de su grupo pertenece al Ciudad de Granada, con el tiempo no puede hacer más que facilitar su paso a clubes como el Playas de Castellón, el Unicaja, el Valencia Esports de chicas o el Cueva de Nerja para que compitan a nivel nacional. «No puedo coartarlos. Intentamos mover a los más pequeños pero desde que perdimos las ayudas de CajaGranada y Puleva no tenemos ninguna», lamenta.

Satisfechos

Todo el mundo parece satisfecho con Jesús Montiel y sus métodos sobre la tierra del parque García Lorca. También madres como Pepi, de las jóvenes Sara y Lucía, que califica al ambiente de «perfecto» y al entrenador de 'padrazo' -«los estudios, lo primero»-. No sólo no se pierde un campeonato de sus hijas, sino que tampoco falta a los entrenamientos.

Una base importante de niñas procedente del colegio de la Asunción, las más jóvenes, tienen en Laura Bueno a su espejo. «Empecé con la edad de estos críos, con siete años, y para mí este parque es un clásico. Cada vez que lo piso sé que estoy en pretemporada y que tengo nuevos retos y objetivos. Es un orgullo poder entrenar en el mismo sitio en el que empecé», sonríe la campeona. Otro de los referentes en el grupo es Ignacio Fontes, campeón nacional en edad juvenil en 1.500 metros. «Vengo aquí desde que estoy con Jesús sobre todo a principios de temporada, cuando tocamos menos la pista. Es menos lesivo y me encanta porque es precioso. Yo empecé como estos niños, fijándome en los chicos más grandes. Eran mis modelos a seguir, quería ser como ellos. Es bueno que siga ese ciclo y que Jesús siga trabajando con ellos con ilusión», expresa Fontes.

En el grupo de Jesús Montiel emergen bastantes finalistas nacionales y otros que lo serán esta temporada. Andrea Serrano, por ejemplo, aspira a ser internacional. «Poca gente tiene la suerte de entrenar con un grupo tan grande y con una campeona de España como Laura y otro atleta de gran nivel como Ignacio. Conozco a muchos atletas que entrenan solos», apunta.

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