Fútbol

«Creo que hubo gente que se vendió y no fue muy profesional»

Paco Esteban, a la derecha en primer plano, ve como cae un jugador del Hércules. /Alfredo Aguilar
Paco Esteban, a la derecha en primer plano, ve como cae un jugador del Hércules. / Alfredo Aguilar

Entrevista a Paco Esteban, exjugador del Granada 74 | El granadino lamenta que «pasaran cosas en muchos partidos» que pudieron influir en el descenso del cuadro de Almanjáyar a Segunda B

Sergio Yepes
SERGIO YEPESGranada

El exdelantero profesional Paco Esteban (21/08/1981) sufrió como pocos en el fallido proyecto del Granada 74 SAD en Segunda división del que se cumplen justo ahora diez campañas. En primer término, porque una rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla derecha le impidió jugar más de seis partidos y así «devolver la confianza» que el presidente Carlos Marsá «depositó en mí». Y aparte, porque «pasaron cosas en muchos partidos» que pudieron influir en el descenso finalmente consumado. Sabiendo que «no puedo dar nombres» porque «no tengo las pruebas» y «no me quiero ver en un juzgado declarando» sí que opina que «creo que hubo gente que se vendió». Y eso ya lo dice todo.

-¿Qué recuerdo tiene de aquel año?

-Para mí fue una oportunidad perdida. Tenía dos años más de contrato y casi hubiera podido acabar mi carrera en el '74', que fue donde crecí y vi como crecía todo su fútbol base. Carlos Marsá apostó para que yo fuera uno de los referentes. Y me hubiera gustado que todo hubiese acabado de otra manera.

-¿Dónde nacieron los problemas?

-En primer lugar, Carlos Marsá era nuevo en el mundo del fútbol profesional. Y se asesoró con gente que no quería al club, que no sentía los colores. Y luego, ocho o nueve futbolistas de primerísimo nivel para la categoría nos lesionamos de gravedad. Saizar, Carlos Aranda, Juanlu, 'Camión', yo... Aparte, no estuvimos acertados en momentos importantes de la temporada.

-También afectaría que hubiesen impagos a la plantilla...

-Sí y no. Yo creo que cobramos al día ocho o nueve de las doce mensualidades. Hubo gente a la que le afectó, porque tenía sus inversiones. Pero no era difícil sobrevivir. Había buenas nóminas y contratos. Es verdad que cuando Carlos vio que el equipo no funcionaba dejó de existir dinero.

-Además, quedó la sensación de que pasaron cosas muy raras...

-Sí, sí. A mí no me gustó el partido Granada 74-Málaga (penúltimo de la Liga y que consumó el descenso). No sé hasta qué punto afectó en el resultado que se comentara que nos habían tocado futbolistas.

-¿Les tocaron futbolistas?

-Sí, yo creo que sí. Creo que ese partido no fue del todo legal. Pero son suposiciones, hay que tener mucho cuidado. Yo digo que contra el Málaga y en algunos otros partidos vi algunas cosas que no entraban dentro de la lógica del fútbol. Dentro de lo que es el deporte. A partir de ahí que cada uno saque conclusiones. Yo tengo la conciencia tranquila. Sé que me porté bien el tiempo que estuve allí. No pude ayudar todo lo que se necesitaba porque me lesioné. El que haya influido negativamente en los resultados pues imagino que no dormirá tranquilo.

-¿Y quién los pudo haber tocado? ¿El Málaga?

-No sé. No creo que fuera el Málaga. Yo estuve allí y es un club señor.

-Entonces fueron otros clubes implicados en la lucha por la salvación.

-Sí, puede ser, puede ser. Lo que sí sé es que hubo jugadores en ese partido que no dieron. Que no tiraban a portería. Cuando ves a un futbolista que no va para adelante cuando va todos los días y lo ves súper calmado jugándonos nosotros el descenso... No sé, era una cosa muy extraña. Y bueno, después la gente dice, habla. Hay comentarios de todo el mundo que dice 'que si tal, que si cual, que Fulano, que Mengano'...

-Contra el Celta, en la jornada 39, Luque falló un penalti...

-Sí, Esteban adivinó bastante bien el sitio e hizo un paradón.

-¿Estuvo bien lanzado ese penalti?

-Yo pienso que sí. Lo que sí le digo es que ya se vio dónde jugaron los futbolistas el año siguiente...

-Precisamente Luque acabó en el Málaga...

-Bueno, yo no voy a profundizar en nombres y apellidos, porque esto es muy grave. No quiero hablar más de lo que no sé. Soy un futbolista que respeto a todos los compañeros. Y como no tengo ningún documento, ningún papel o ninguna fotografía no me quiero quedar con el culo al aire. Sí que es verdad que pasaron cosas, lo sabemos todos, pero no puedo decir los nombres. No tengo las pruebas y no me quiero ver en un juzgado declarando.

-Antes dijo que pasaron cosas raras en otros partidos, ¿en cuáles?

-Yo sólo vi los partidos de casa, nunca pude viajar. Estaba en tratamiento. Pero yo tenía un compañero de confianza, con un contrato que era la solución para acabar su vida bien, y lo estaba pasando súper mal. Él viajaba con el equipo. Y me contaba que había cosas que no comprendía de algunos jugadores. En el fútbol nos conocemos todos. Pasaron cosas en muchos partidos. No sé si fueron seis, ocho, seis o cinco. Pero sé que hubo más de uno. Y más de dos.

Carlos Marsá y Quique Pina

-¿Se puede decir entonces que la plantilla del '74' tuvo un mal comportamiento profesional o sólo fueron unos cuantos garbanzos negros?

-Si te cuento que hubo gente que se vendió no fue muy profesional del todo. Está clarísimo. Pero eso es lo que yo creo. Luego todo el mundo te va a decir que no hubo nada. Que todo fue perfecto. Que descendimos por problemas de Carlos, del campo, de que se lesionó mucha gente...

-Entonces usted cree que hubo alguien que se vendió...

-Sí.

-Pese a todo hubo opciones de salvación hasta casi el final...

-Sí, si hubiéramos tenido a Aranda, Assemoassa, Saizar... el equipo habría estado luchando por subir. Teníamos un plantillón. Pero nos mató el jugar en Motril. Y luego la incertidumbre vivida en el verano. No sabíamos si íbamos a jugar en Segunda.

-¿Y no cree que Carlos Marsá pecó de loco metiéndose en un 'negocio' con estos condicionantes?

-Él es así. Él es capaz de lo mejor y lo peor. Lo hace todo por corazón e impulsos. Y es muy complicado hacerle ver una cosa que no es la que él ve. Él cogió dineros por sus terrenos y se arruinó. Otro no hubiera comprado el Ciudad de Murcia.

-¿Y en todo esto qué papel jugó Quique Pina?

-Cuando llegó ya estaban firmados el ochenta por ciento de los jugadores. Él normalmente no se suele equivocar, porque es un tío muy inteligente. Si hubiera sido su club no habría pasado lo que pasó.

-Su compañero Borja Criado insinuó que a lo largo de su trayectoria vivió venta de partidos. ¿Y usted?

-Delante de mí, no. Yo lo que tuve en algún momento fue la duda de si tres o cuatro compañeros se habían vendido. Eso sí. Un equipo entero es muy difícil. Siempre va a haber futbolistas que nunca van a querer bajo ningún concepto. Cuando los clubes hacían esas cosas era por grupos. Yo sí que he intuido que en las épocas fuertes de Segunda había equipos muy poderosos que cuando quedaban ocho o nueve partidos dabas por hecho que iban a hacer tres o cuatro partidos mínimo. ¿Cuál es el problema? Que nunca vamos a saber la verdad. A no ser que la persona que paga lo diga, pero eso va a ser imposible.

-Borja Criado también habló de casos de futbolistas que se enteraban de los resultados que se iban a producir en algunos partidos y apostaban...

-Sí, sí lo he vivido. Se sabía lo que iba a pasar en un partido y todo el mundo apostaba. Esto ya está muy controlado y se han pillado varias redes de futbolistas.

Fotos

Vídeos