Muere Ángel Nieto, el padre del motociclismo español

Ángel Nieto. /Foto: Paco Campos (Efe)
Ángel Nieto. / Foto: Paco Campos (Efe)

El que fuera trece veces campeón del mundo ha fallecido tras una semana ingresado en un hospital de Ibiza a consecuencia de un accidente de quad

BORJA GONZÁLEZ

Ángel Nieto ha fallecido este jueves a los 70 años después de permanecer en coma inducido tras sufrir un accidente en quad. El mundo del deporte está de luto por el reciente fallecimiento del 12+1 campeón mundial de motociclismo, apodado 'El Niño' durante su etapa profesional.

Es muy difícil en un deporte como el motociclismo poder comparar épocas. Influyen las circunstancias, los circuitos y mucho las mecánicas. Cada era ha tenido a sus héroes, por cilindradas, por países, sus mitos, o pilotos que demostraban un talento especial que luego no llegaban hasta donde se esperaba de ellos. Y después, recorriendo los más de 70 años desde que el campeonato mantiene la actual configuración, hay unos elegidos que por una razón o por otra han dado algo más a este deporte. Y, sin lugar a dudas, uno de ellos es Ángel Nieto, el auténtico padrino de la generación de pilotos españoles que domina el campeonato desde hace muchos años. Un inspirador y un hombre que abrió camino, que con su picardía, su inteligencia y su coraje fue capaz de romper las barreras. Y su don de gentes, porque Nieto supo cosechar amigos allí por donde se moviese, como piloto, al frente de un equipo, como padre y tío de pilotos, como comentarista de televisión, en los más de 50 años en los que se movió por el paddock. Un talento que le hizo destacar, que volvió loco al aficionado al motociclismo, numeroso por entonces aunque no masivo, como lo ha llegado a ser. Un hombre que supo entender que hacía falta un empujón, había que llegar a las dos ruedas a la pequeña pantalla para que los españoles entendiesen qué era eso en lo que estaba arrasando y en lo que le estaban siguiendo otros jóvenes que terminarían como figuras.

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“Yo me he peleado mucho con las televisiones”, contaba, a la vez que ampliaba el mérito de esa puerta rota a otros de los pilotos de su generación, aunque él fue siempre el líder –le leyenda cuenta que engañó a los responsables de aquella RTVE que creyeron que iban a hacer un documental, una ventana por la que consiguió vender la moto-. El hombre por el que el Circuito del Jarama se abarrotó en septiembre de 1971, para verle coronarse en casa, en una historia cargada de épica. Tras un caída a punto estuvo de no correr, algo que incluso llevó a muchos aficionados a tirar la toalla pensando que no iban a poder verle en acción, hasta el punto de que el vallecano nacido en Zamora tuvo que subirse a la torre de control para micro en manos lanzar un “quedaos, que corro”. Y ganó, la carrera y el título de 125cc. “Es una gran ausencia para el mundo del motociclismo de competición en general porque fue uno de los precursores de los pilotos modernos, el piloto que consiguió levantar el motociclismo y hacerlo famoso en España, por todos los mundiales que venció, por su amistad con el Rey Juan Carlos I”. Así hablaba Valentino Rossi, uno de los que Nieto siempre ha considerado de los suyos, como al mítico británico Barry Sheene, del que el piloto español con más títulos no paraba de contar historias. Y es que esa era otra de las virtudes de Nieto, locuaz y siempre con algo interesante que contar y desvelar, más de aquella época más canalla en la que se disfrutaba tanto encima como fuera de la moto. “Una gran lástima, por una parte ha tenido una vida en la que no se le puede recriminar nada, en la que Ángel ha vivido al máximo desde todos los puntos de vista y está en el ADN de los Nieto, de su madre, que le ha permitido llegar a vivir cien años y estar todavía en forma y que le podría haber permitido a Ángel estar bien otros treinta años”. Rossi, que cuenta con Pablo Nieto como la referencia de gestión deportiva de sus equipos en Moto2 y Moto3, ha tenido siempre una gran sintonía con la familia en general, otro pilar de la vida del 12 más 1.

Ángel Nieto se peleó por sus hijos, intentó que tanto Gelete como Pablo triunfasen en sus carreras como pilotos, aunque el peso del apellido siempre les jugó una mala pasada. Fueron uno de los motivos por los que siguió viajando fin de semana tras fin de semana con la caravana del Mundial. También cuando Fonsi presentaba su candidatura a un título que no logró en el cuarto de litro. Todo mientras acompañaba a Valentín Requena o a Luis Miguel López en las retransmisiones de la televisión pública, convirtiéndose en una voz imprescindible de un deporte con audiencias millonarias. Esa vena canalla la alimentó siempre, también con sus hijos y sobrino. “Para mí lo más increíble de Ángel era su energía a pesar de tener 70 años”, continúa Rossi con una sonrisa, una experiencia que también recordaron otros pilotos mucho más jóvenes como Marc Márquez o Maverick Viñales, que confesó no haber podido aguantar su ritmo el día en que se proclamó campeón de Moto3. “Recuerdo que hace unos años, diez o menos, salimos juntos en Ibiza a cenar y después nos fuimos de fiesta. A las cinco de la mañana yo ya estaba destruido y Ángel me decía que no me fuera todavía, que nos íbamos a otro sitio, que no me fuera a dormir. Su vitalidad era lo mejor de Ángel”.

En los últimos años llegó a viajar por carretera con su propia autocaravana, un rincón que siempre mantenía las puertas abiertas, para contar historias, para ayudar a los chavales, para ver un partido de fútbol de su Real Madrid… Ángel Nieto Roldán nació en Zamora un 25 de enero de 1947. Se llevó siete títulos mundiales de 125cc y seis en 50cc (12+1), y se apuntó 90 victorias en Grandes Premios. Y se ganó el apodo de ‘maestro’ y el honor de pasar a la historia como una de las figuras más importantes de la historia del deporte español.