GP de la República Checa

Dovizioso aguanta el ataque de Lorenzo y Márquez

Dovizioso aguanta el ataque de Lorenzo y Márquez
EFE

El italiano se impone en una intensa última vuelta de una carrera en la que al balear le faltó un giro más para desbancar a su compañero de equipo

BORJA GONZÁLEZCircuito de Brno

Cuando Marc Márquez le señalaba como favorito para el domingo parecía como si intentase tirar balones fuera, o desviar las miradas sobre otro que no fuese él. Daba el nombre de Andrea Dovizioso e incluía a otros que también aparecieron en la carrera de MotoGP, otro buen espectáculo decidido en una intensa última vuelta controlada por el italiano pero dominada por Jorge Lorenzo, al que le faltó un giro más para desbancar a su compañero de equipo, justo en un gran premio que había comenzado con un rifirrafe dialéctico con los dos pilotos oficiales Ducati como protagonistas.

Una batalla a la que ambos quisieron quitar hierro una vez terminada la carrera checa, con el resultado de una segunda victoria de Dovizioso y un empate a dos triunfos en 2018 entre los dos pilotos. «Creo que Jorge es una buena persona, pero es alguien peculiar. A veces no entiende bien algunas situaciones y se enfada, pero yo no tengo ningún problema con él», explicó el italiano nada más bajar del podio en una polémica generada por un titular en el que aseguraba que Ducati no había contratado al mallorquín sólo para ganar dos carreras.

«Todo está bien», aseguró por su parte Lorenzo. «Hay respeto mutuo. Lo único que él, en determinadas situaciones, cuando yo empezaba a sacar la cabeza me pellizcaba y al final dije lo que dije pero bueno, si él no pellizca, no dice nada negativo de mí, todo está bien, no tenemos nada que nos vaya a afectar en la pista ni hay guerra en Ducati como se ha publicado en algunos sitios. Cada uno hace su camino y si no hay declaraciones fuera de la pista no pasa nada».

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Sea como fuere, Lorenzo mostró algo distinto el domingo, cambiando su manera de encarar la prueba, entendiendo que visto lo visto la gestión de los neumáticos iba a marcar la prueba. Esta vez no fue explosivo al principio, llegando incluso a perder comba de la cabeza, una cabeza en la que rodó Valentino Rossi, aunque el italiano, que todavía es segundo de la general, se desfondó salvando la jornada con los 13 puntos que da terminar cuarto. Porque la pelea por el podio quedó en las manos de Dovizioso, que sufrió desde el liderato la presión de Lorenzo y de Márquez.

Buen sabor de boca

«Cuando estás tan cerca de la victoria, cuando estás a una décima de la victoria y sabes que por una vuelta o al llegar un poco antes tenías la velocidad suficiente como para ganar, te queda un poco de sabor agridulce pero pese a ello para el equipo este doblete es fantástico», aceptó el mallorquín tras marcar la vuelta rápida de carrera en el giro final, señal de ese cambio de estrategia y de que, tal vez, con algún giro más, habría celebrado su tercera victoria de rojo. Con algo más de carrera y sin la incómoda presencia de Márquez, que no desistió de su objetivo hasta que ya en la última vuelta se percató de que era un buen domingo para no jugar con fuego, con Rossi, segundo de la general por detrás, y con el tercero, Maverick Viñales, en un completo fuera de juego con una caída al inicio de carrera que cerró un fin de semana para olvidar.

«El principal objetivo era el podio», dijo después de bajar de la Honda Márquez. «Y si cuadraba todo, ya luchar por la victoria. Lo hemos intentado pero cuando ha tocado la hora de la batalla, las Ducati han sacado también un poquito más y se ha hecho difícil competir contra ellos. Tenían buena velocidad punta y frenada y hacía que llegara muy lejos y tuviera que arriesgar muchísimo. Lo he intentando pero es que no luchaba sólo contra una Ducati, sino contra dos y eso lo hace todavía más difícil. He tenido dos o tres sustos, Valentino estaba detrás, mi objetivo era incrementar la ventaja en el campeonato… 49 puntos a Vale y 68 a Dovi, nos vamos a Austria con buen sabor de boca».

MotoGP ha atravesado ya su ecuador y el de Cervera cuenta con un margen reseñable, justo cuando en una semana le espera el Red Bull Ring austriaco, territorio Ducati en el que espera enseñar de nuevo las garras, consciente de que en un escenario así la Honda se debe mover mejor que en el pasado. Y eso que en 2017 apretó a Dovizioso hasta la última curva.

 

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