Parón vacacional

Un verano muy caliente en la Fórmula 1

Alonso y Sainz, en Hungaroring. /EFE
Alonso y Sainz, en Hungaroring. / EFE

Las dudas acerca del futuro de varios pilotos, Alonso y Sainz incluidos, e incluso algún equipo convierten este parón veraniego en uno de los más intensos de los últimos años

DAVID SÁNCHEZ DE CASTRO

No hay temporada en la que el parón veraniego no sea recibido con los brazos abiertos en el 'paddock' de la Fórmula 1. Tras la disputa del Gran Premio de Hungría todos los pilotos, mecánicos, ingenieros y demás fauna que puebla la selva del 'Gran Circo' hacen las maletas, cambian los monos y los cascos por las chanclas y el bañador y se van de vacaciones. O eso era hasta ahora.

El verano de 2018 se presenta muy movido en muchos frentes. La tradicional época del mercado de fichajes en el fútbol suele coincidir también con la de Fórmula 1, en lo que se vino a bautizar hace años como la 'temporada tonta' o 'silly season'. Un calificativo que le viene que ni pintado, vistos sobre todo algunos rumores que han surgido en las últimas semanas. Desde una vuelta de Fernando Alonso a Ferrari, pasando por un fichaje de Sainz por Mercedes hasta una vuelta de Pastor Maldonado a la Fórmula 1, prácticamente todo tiene cabida en un momento en el que hay muchos asientos sin confirmar para la temporada 2019.

Las piezas están colocadas de forma que el dominó caerá en cuanto haya un movimiento, con los pilotos españoles en el centro del huracán. El primero es Carlos Sainz. El madrileño está cuajando una aceptable temporada en Renault, toda vez que no ha conseguido superar en la tabla de puntos a Nico Hülkenberg por el momento. El alemán tiene 52 puntos y el español 30, pero aun así en la escuadra francesa están razonablemente satisfechos con él. No obstante, lo que hace unas semanas era una cuestión hecha ahora se ha convertido en un mar de dudas: Sainz no tiene asegurado su futuro en la Fórmula 1.

Todo está en manos de Red Bull. Daniel Ricciardo está en plenas negociaciones con el equipo de las bebidas energéticas, pero sin perder de vista otros equipos. Helmut Marko advirtió hace unas semanas que el australiano no había firmado porque estaba pendiente de lo que ocurriera en Mercedes, toda vez que no tenían confirmados a sus dos pilotos aún. Una vez renovados Hamilton y Bottas, todo apunta a que Ricciardo sólo tiene dos opciones: irse a Ferrari y volver a ser compañero de Sebastian Vettel o quedarse en Red Bull y mantener el statu quo junto a Max Verstappen. Esta última opción es la que ha tomado más fuerza.

Si Ricciardo no sale de Red Bull, a Sainz se le cierra una puerta de golpe. El español era el primer candidato a subirse al coche del sonriente piloto de Perth, pero ahora esa posibilidad se ha complicado. Sainz podría quedarse en Renault. Pero la escudería francesa quiere a un corredor galo en sus filas. Aquí entra en juego la competitividad de Hülkenberg: de tener que sacrificar a alguien, será Sainz, que no es piloto suyo (está cedido por Red Bull). El galo Esteban Ocon es el preferido por los responsables de Renault, si bien tienen que negociar con Mercedes por él.

Alonso medita dejarlo

Cyril Abiteboul, máximo responsable del equipo del rombo, habló al respecto en el paddock de Hungaroring: «No hemos firmado nada. Tenemos varias opciones, buenas opciones. Que Carlos se quede con nosotros es una opción, pero las cosas están más bien en manos de Red Bull. Que Esteban se una a nosotros podría ser una buena opción, pero Mercedes dirige su carrera deportiva. Hemos tenido conversaciones durante mucho tiempo. Hace meses que hablamos por primera vez con su representante y con Toto (Wolff, jefe de Mercedes). Estamos hablando y seguiremos hablando durante el parón, incluyendo a Carlos», refirió.

Y todo esto con McLaren a la espera. Sainz suena como sustituto de Alonso o incluso como compañero. La falta de experiencia de Lando Norris y la decepcionante actuación de Stoffel Vandoorne han puesto en un brete a la escudería británica, que tiene que decidir qué hacer en los próximos días. De la decisión que tomen dependerá lo que considere Alonso, y viceversa. El español sigue teniendo la llave de su futuro, y aunque McLaren le quiere mantener en la Fórmula 1, él se siente cada vez más tentado a dejarlo para centrarse en el Mundial de Resistencia (tiene contrato con Toyota hasta junio de 2019, para sus segundas 24 horas de Le Mans) o bien irse a la IndyCar, donde McLaren también tiene intereses.

Y aunque aquí no tienen intereses los españoles, la situación de Force India también centrará buena parte de los titulares de las próximas semanas. El equipo ha entrado en concurso de acreedores, y las ofertas para hacerse con la totalidad de la escudería (y de su multimillonaria deuda) van a empezar a llegar. Ahora mismo, el equipo que más ha aprovechado sus pocos recursos para convertirse en el cuarto o quinto del Mundial en los últimos años, está en un aprieto.

 

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