GP de Austria

Bottas, a estrenarse en 2018

Bottas, acompañado de Hamilton y Vettel, celebrando su 'pole'. /REUTERS
Bottas, acompañado de Hamilton y Vettel, celebrando su 'pole'. / REUTERS

El finlandés sorprendió con la 'pole' en Spielberg por segundo año consecutivo, con Sainz noveno, tras polémica con Vettel, y Alonso decimotercero

DAVID SÁNCHEZ DE CASTRO

La semana previa a cada gran premio es una buena oportunidad para echar un vistazo a las apuestas. En ellas, hay una en la que casi nunca aparece Valtteri Bottas en lo más alto: la de 'poles'. El finlandés, pese a tener en sus manos un volante de Mercedes, no es ni mucho menos el favorito. Desde este sábado, tiene cinco en su haber, de las cuales, dos las ha marcado en el circuito de Austria.

Bottas tiene una cierta querencia especial hacia el trazado de Spielberg. En la clasificación de este año partía como uno de los pocos que podía arrebatarle la gloria a Lewis Hamilton, que se había mostrado sobrado durante los libres tanto del viernes como del sábado. Sin embargo, en el momento clave, fue el finlandés quien no falló y sí lo hizo el líder del campeonato. En la Q3 todo estaba en manos de los tres habituales en estas lides: los dos de Mercedes y Sebastian Vettel, experto en colarse como la mosca detrás de las orejas de las flechas plateadas. Sin embargo, tanto Hamilton como Vettel erraron, mientras que en los dos intentos Bottas bajó hasta casi rozar un impensable 1:02.

El finlandés ya salió primero en Austria en 2017 y ganó una carrera en la que dominó con autoridad. Es la gran esperanza que tiene para este domingo, volver a repetir al frente, a sabiendas de que esta vez tendrá a un Hamilton más hambriento que nunca por ganar distancia con Vettel. Tiene una oportunidad de oro, ya que un despiste del alemán durante la clasificación le mandó mucho más atrás de lo que esperaba.

Vettel llega a este gran premio con la imperiosa necesidad de evitar que Hamilton siga abriendo la brecha. Quizá por eso, o porque sencillamente no se dio cuenta, acabó sancionado. El incidente que le relegó de la tercera posición que consiguió en la clasificación a la sexta en la que saldrá tuvo a Carlos Sainz como protagonista. Al final de la Q2 el madrileño estaba haciendo una vuelta cronometrada rápida, mientras que Vettel estaba en vuelta de regreso a boxes, más lento. En la rápida curva 7, Sainz se encontró al de Ferrari prácticamente parado, lo que le obligó a irse fuera de la pista para evitar un accidente. Los comisarios tomaron nota y, unas horas después, le castigaron con esas tres posiciones. Vettel saldrá detrás de Räikkönen, Verstappen y un sorprendente Grosjean, que partirá en un quinto puesto que ni esperaba.

Alonso se guarda

Fernando Alonso no pasó a la Q3, ni lo intentó. El piloto español cruzó el primer corte con relativa sencillez, pero en el segundo no perdió el tiempo. Salió directamente con neumáticos blandos, los amarillos, que son los menos competitivos a una vuelta de los tres que ha llevado Pirelli al Red Bull Ring. La intención era únicamente dar una vuelta cronometrada, porque igual le daba salir 13º que 15º. Al final lo hará decimotercera, desde la que ya ha arrancado dos veces esta temporada y ha puntuado en ambas.

«He intentado hacer la mejor crono posible. En general estoy contento. No está bien estar contento saliendo el 13º, es cierto, pero después de Mónaco y Barcelona creo que es nuestra tercera mejor crono de todo el año. Esa es nuestra posición», admitía el asturiano ante los medios.

Alonso fue uno de los que probó en sus carnes las consecuencias que tiene pisar las bandas amarillas que tantos quebraderos de cabeza están dando a los pilotos. El asturiano intentó hacer una vuelta rápida con neumáticos ultrablandos, pese a que sabía que era prácticamente imposible que mejorara. De hecho, la hizo con ultrablandos usados. Al darse cuenta de que iba perdiendo dos décimas con respecto a lo esperado, entró en la curva de entrada a meta a fondo, a ver hasta dónde podía forzar… y se coló. La consecuencia fue que rompió el alerón delantero, algo que podían cambiar sin mayores dificultades para este domingo.

En cualquier caso, Alonso no espera un gran salto cualitativo con respecto a lo visto en las anteriores carreras. «Teniendo Francia, Austria y Gran Bretaña seguidas, los coches son los mismos, y esperemos que para Alemania y Hungría a finales de mes podamos tener alguna mejora sustancial», deseó el asturiano, que intentará acabar, pese a todo, con dos carreras fuera de los puntos.

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