Gp de Alemania

La victoria más imprevista de Lewis Hamilton

Lewis Hamilton, tras ganar el GP de Alemania/EFE
Lewis Hamilton, tras ganar el GP de Alemania / EFE

Un accidente de Vettel permite a un colosal Hamilton ganar el GP de Alemania, en el que salió desde la 14ª posición. Mal día para los españoles: Sainz, 12º y Alonso, 16º

DAVID SÁNCHEZ DE CASTRO

Si a Lewis Hamilton le llegan a preguntar el domingo por la mañana por el resultado de la carrera, probablemente no hubiera acertado. Ni él ni casi nadie. El recién renovado con Mercedes logró una de las victorias más complicadas de su carrera deportiva, en un GP de Alemania loco y que incluso no se resolvió hasta varias horas después del banderazo a cuadros.

Hamilton demostró sus grandes dotes para gestionar las dificultades. Con la constante amenaza de lluvia, que apareció al final de la prueba, el británico empezó una remontada que le llevó en apenas diez vueltas a estar sondeando la zona del podio. Sebastian Vettel, mientras, dominó la salida y los dos primeros tercios de la carrera, pero no fue hasta la recta final de la prueba cuando cambió todo.

Todo se había puesto de cara para Sebastian Vettel. Aunque Bottas le venía presionando, el mal 'timing' de Hamilton a la hora de poner neumáticos (puso de seco justo antes de que empezara a llover) y su propia ventaja le colocaban en una posición perfecta. Pero falló, de manera clamorosa. Vettel se dejó contra el muro la oportunidad de asestar un puñetazo al Mundial. La lluvia, sus propios nervios y sus perseguidores generaron un cóctel letal para el alemán, protagonizando una de las grandes decepciones del año para los aficionados locales que le vitoreaban.

Las lágrimas de Vettel bien lo valían. Hasta el momento, había acabado todas las carreras de la temporada, una regularidad que le había convertido en el firme candidato al título, incluso por delante de Lewis Hamilton. Sin embargo, el KO de este domingo no sólo le ha dejado muy tocado en lo anímico, sino también en lo deportivo. Vettel pasó de tener casi una ventaja de una carrera sobre Hamilton, a dejarse el liderato y un buen puñado de puntos.

Discreto papel de los españoles

Para los españoles fue un día para olvidar. Las apuestas de Sainz y Alonso bajo la lluvia no salieron nada bien, y en el caso del madrileño tampoco tuvo buen tino a la hora de manejar el tráfico. Iba el de Renault peleando por entrar en los puntos cuando adelantó a un Sauber en condiciones de coche de seguridad, el provocado por el accidente de Vettel. Los comisarios tomaron nota e inmediatamente le sancionaron con diez segundos, que le hizo perder a la postre dos posiciones.

Para Fernando Alonso tampoco fue un buen día. Al pobre rendimiento de su McLaren aquí, se unió el mal momento elegido desde el muro para cambiar los neumáticos de seco a mojado y viceversa, especialmente en una primera parada en la que montó intermedios cuando la pista ya estaba para lluvia extrema. Acabó 16º, pero no cruzó la línea de meta como el resto, sino que entró en boxes directamente.

El VAR aparece en Hockenheim

Después de una carrera caótica, hubo que esperar varias horas a que se confirmara la victoria de Hamilton. En medio de la vorágine de la lluvia, hubo un momento crítico que dejó una de las mejores conversaciones de radio este año. En apenas dos segundos, ordenaron a Hamilton entrar en boxes y todo lo contrario, mantenerse en pista. Eso hizo que el británico infringiese una norma clara, la de cruzar la línea de entrada a boxes.

La regla es clara: «excepto en casos de fuerza mayor (aceptados como tales por los comisarios), se prohíbe cruzar, en cualquier dirección, la línea que separa la entrada del pitlane y la pista a un coche que esté entrando al pitlane». Sin embargo, pese a que admitieron que fue una acción ilegal, lo zanjaron con una reprimenda, sin castigo de tiempo que a poco que fuera le hubiera costado la victoria. Lo argumentaron con tres atenuantes: el piloto y equipo admitieron con sinceridad el error y la confusión que lo motivó, se produjo en un período de coche de seguridad y no generó peligro alguno a otro piloto, y el cambio de dirección fue seguro porque no había nadie cerca.

Con la victoria ya confirmada, Hamilton sale de Hockenheim con el liderato con 188 puntos por 171 de Vettel, con la carrera de Hungría en sólo siete días. No obstante, que no se confíe, que como ha comprobado este fin de semana en sus propias carnes lo que puede cambiar la Fórmula 1 en apenas unas horas.

Sainz: «No entiendo muy bien qué ha pasado»

Carlos Sainz se quedó fuera de los puntos, tras una carrera en la que, admitió, acabó un poco desconcertado. «Complicado, pero no entiendo muy bien qué ha pasado, por qué hemos perdido tantas posiciones en el 'safety car'. He parado justo antes de que saliese, y eso me ha hecho perder muchas posiciones», explicó ante los medios.

«Hasta entonces habíamos perdido la posición con Pérez, pero creía que teníamos ritmo suficiente para intentar algo hacia el final, pero no sé. Hemos perdido muchos puestos ahí, cuando ha empezado el baile de cambio de neumáticos, de intermedios a seco otra vez, no sé muy bien por qué», admitió.

A esa incertidumbre se unió una mala gestión de un adelantamiento, que costó un castigo. «Creía que el Sauber era doblado, y no era doblado, le podía adelantar. Le he adelantado, luego le he intentado devolver la posición porque me han dicho que se la devolviese, y no ha querido, me ha dejado pasar. He supuesto que tenía un problema», confesó Sainz al acabar.

Por su parte, Fernando Alonso se mostró resignado tras una loca carrera en la que no pudo hacer nada. «La apuesta salió mal hoy. Salimos bastante bien, íbamos rodando cerca de los puntos y cuando cayeron dos gotas decidimos arriesgar, pues la previsión era de lluvia muy fuerte en unos minutos», comenzó explicando el asturiano.

«Íbamos con las ruedas de agua y no llovía, por lo que tuvimos que entrar de nuevo y poner las de seco. Todas esas paradas nos relegaron a las últimas posiciones y, a partir de ahí no pudimos hacer nada, pero había que intentarlo. Nos podía salir muy bien o muy mal, pero estábamos fuera de las posiciones de puntos, por lo que no perdimos mucho», resumió un Alonso que acabó la carrera 16º, lejos de lo previsto.

La lluvia fue el factor determinante del resultado, ya que opina que en seco habrían podido acabar «noveno o décimo». «Cuando estás atrás no tienes nada que perder y arriesgas. Seguramente hemos recogido buena información con los dos coches y ojalá en Hungría podamos estar en los puntos», sentenció.

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