Motor

Muere Charlie Whiting, director de carrera de la Fórmula 1

Charlie Whiting. /AFP
Charlie Whiting. / AFP

El histórico responsable de cada gran premio fallece de manera repentina debido a una embolia pulmonar horas antes del comienzo de la cita inaugural de la temporada

DAVID SÁNCHEZ DE CASTRO

El comienzo de la temporada 2019 de Fórmula 1 ha quedado sumido en el luto tras la trágica noticia que confirmaba la FIA mediante un comunicado a media mañana en Melbourne: ha muerto Charlie Whiting. El histórico director de carrera falleció debido a una embolia pulmonar. Whiting tenía 66 años y estaba preparándose, como el resto de miembros de la Fórmula 1, para el inicio de la campaña, un año más, en Australia. Desde 1997 formaba parte de la familia del 'gran circo' con el cargo de director de carrera, que a efectos prácticos es el enlace entre la FIA y los competidores. Decidía cuándo y dónde se tomaba la salida, si se debía detener la prueba por las condiciones de lluvia, establecer unos estándares de seguridad… No sólo era el 'árbitro', sino que era muchas veces un confesor para los pilotos.

Su historia en el automovilismo se remonta a los años 70, cuando comenzó de mecánico en el histórico equipo Hesketh en el que compitió el no menos legendario James Hunt. Desde entonces, pasó por varias escuderías como Brabham antes de unirse a la Federación Internacional en 1988 en distintos cargos. En 1997 le ascendieron a su actual cargo y, aunque no siempre ha tomado decisiones que han gustado a los pilotos y espectadores, siempre se le ha tenido un respeto reverencial por parte de todos los miembros del 'paddock'.

Las muestras de condolencia se sucedieron a lo largo del día en todo el mundo, especialmente en el Albert Park. Whiting había estado paseando con algunos pilotos en la jornada previa al óbito, caso de Sebastian Vettel, que había recorrido con él las primeras curvas del circuito 'aussie' entre bromas y de buen humor. «Me quedé en shock y aún sigo así, especialmente porque hablé con él ayer (por el viernes) y recorrimos juntos las dos primeras curvas de la pista. Es difícil asimilar que alguien no estará ahí más. Le conozco desde hace mucho tiempo, y ha sido nuestro hombre, el hombre de los pilotos. Obviamente hay normativas y todo eso, pero luego estamos nosotros, y él era el intermediario», explicaba el alemán.

Su trascendental papel en muchas situaciones complicadas de la Fórmula 1 fue vital. Él fue quien decidió, en pos de la seguridad, obligar a los pilotos Michelin a no salir a rodar en el GP de Estados Unidos de 2005, por ejemplo, o el que decidió colocar tal o cual 'chicane' en un circuito donde el paso por curva era demasiado rápido. Decisiones que no siempre han gustado, pero que se hacían con el ánimo de ayudar a la seguridad. «Charlie ha jugado un papel determinante en este deporte, y ha sido el árbitro y la voz de la razón como director de carrera durante muchos años. Era un hombre de gran integridad, que realizó un trabajo complicado de una forma equilibrada», explicaba al respecto Christian Horner, jefe del equipo Red Bull, con quien tuvo sus discusiones en el pasado, como casi todos.

«Le conocía desde hace muchos años y sólo puedo decir que ha sido un gran director de carrera y una figura central e inimitable para la Fórmula 1 que encarnó la ética y el espíritu fantástico de este deporte. La Fórmula 1 ha perdido a un amigo fiel y a un embajador carismático», señalaba Jean Todt, presidente de la FIA.

La Fórmula 1 ha perdido a un hombre de carreras, de los que siempre escuchaba a los pilotos y a los jefes de equipo. Uno de esos personajes habituales del 'paddock', que tuvo que tomar muchas más veces de las que habría deseado decisiones muy impopulares pero siempre por el bien de la seguridad y de los pilotos. Queda por ver si su sustituto está a la altura y, sobre todo, tiene la integridad para resistir las presiones que recibirá de todo el mundo.

Temas

F1