Análisis

Carlos Sainz recibe su primer derechazo en McLaren

Carlos Sainz Jr., momentos previos a disputarse el GP de Australia./Afp
Carlos Sainz Jr., momentos previos a disputarse el GP de Australia. / Afp

El decepcionante resultado del Gran Premio de Australia obligará al piloto español a sacar lo mejor de su mentalidad para llevar al equipo arriba.

DAVID SÁNCHEZ DE CASTRO

Carlos Sainz es uno de los diez pilotos con 0 puntos en su casillero de la clasificación general de la Fórmula 1. No es un gran drama: sólo puntúan los diez primeros clasificados y sólo se ha disputado una carrera. Sin embargo, para Sainz ese '0' fue especialmente doloroso por la forma en la que se produjo.

     La temporada 2019 ya ha echado a andar y, a día de hoy, el único hito que ha conseguido Carlos Sainz al volante del McLaren MCL34 es ser el primero del año en romper un motor. De los tres que, como máximo, puede usar, uno ya está inservible para las próximas 20 carreras que completarán el Mundial de Fórmula 1. Oficialmente, fue un fallo en el MGU-K el que dejó tirado al '55' a las once vueltas de la carrera inaugural del campeonato, pero no es necesario que cunda el pánico, de momento.

     Si es un problema de montaje (se sospecha que las vibraciones pudieron hacer fallar el motor), la solución es muy simple: tener más tino a la hora de montarlo en el monoplaza para las siguientes carreras. Si el problema es endémico del motor, algo bastante improbable porque Lando Norris no lo tuvo, queda margen de temporada para solucionarlo. Esta hipótesis, además, debería estar respaldada con fallos de otros coches suministrados por Renault, cosa que no se produjo.

Sainz padre fue a pedir explicaciones

 En cualquier caso, fue una situación muy desagradable. Nadie quiere abandonar, y mucho menos cuando se cumple el debut con el equipo. Para Sainz y para su familia, entre los que estaba su padre, fue un domingo muy amargo. Una imagen captada por las cámaras de Movistar F1 muestra hasta qué punto estaban enfadados en McLaren y en el entorno de Sainz. Cyril Abiteboul, máximo responsable de Renault, fue al motorhome de McLaren a preguntar qué había ocurrido con el monoplaza del piloto español. Además de hablar con Zak Brown, CEO de McLaren, también tuvo una charla con Sainz padre, que con gesto muy serio escuchaba sus explicaciones.

     Quien haya tenido la mala suerte de tener a Carlos Sainz, cualquiera de los dos, de mal humor enfrente, sabe que no es plato de buen gusto. El padre tiene un carácter muy duro cuando no las tiene todas consigo, y el hijo no le va a la zaga. La mala suerte de romper el motor en la primera carrera del año no es algo que le apetezca pasar a nadie, con lo que es normal que ambos, padre e hijo, estuvieran muy decepcionados.

     Sin embargo, para Sainz Jr., comenzar su etapa en McLaren tan mal supone que de aquí en adelante todo sólo puede mejorar. No tuvo su fin de semana, como admitía ante los medios cuando acabó la carrera, pero ha demostrado en muchas ocasiones que es capaz de levantarse ante la adversidad.

     Lo cierto es que si algo ha aprendido en Toro Rosso y en Renault es a sobreponerse a los problemas. Tanto su paso por el filial de Red Bull como por el equipo francés como piloto oficial estuvo marcado por los problemas de fiabilidad, competitividad o incluso algunos problemas de índole casi político que de una u otra manera no dejaron tener a Sainz demasiados fines de semana cómodos en la Fórmula 1.

     Es esa capacidad para levantarse la que le ayudará a encarar las próximas semanas. Sabe que el MCL34 es un monoplaza que ha nacido mucho mejor que su predecesor, el MCL33, pese a que su resultado sea ese doloroso '0' en el casillero. Si su compañero Lando Norris fue capaz de meterse en la Q3 de su primer gran premio, no hay ningún motivo para creer que Sainz no le pueda emular en Baréin o China a mucho tardar. Los fallos mecánicos siempre estarán ahí, dado que son idiosincráticos a la Fórmula 1 al igual que lo es la velocidad o el afinado gritar de los motores V6 Turbo que llevan estos monoplazas.

     En las próximas semanas, Sainz podrá centrarse en recuperar su estado de concentración óptimo para el circuito de Shahkir, donde tiene una cuenta pendiente. ¿Qué mejor para resarcirse del amargo golpe que supuso el abandono de Australia que meterse entre los diez primeros y puntuar por primera vez en un gran premio donde ha acumulado tres abandonos y un corto undécimo puesto?

Temas

F1