Alonso y el gol por toda la escuadra a McLaren

Fernando Alonso al mando de su monoplaza/EFE
Fernando Alonso al mando de su monoplaza / EFE

La remontada del asturiano en Austria devuelve al equipo a la zona de puntos, en plena negociación de su futuro

DAVID SÁNCHEZ DE CASTROMadrid

Fernando Alonso fue uno de los pocos pilotos que no salió bramando contra Pirelli el domingo. Mientras casi toda España veía cómo la selección española de fútbol hacía las maletas en Rusia, el asturiano le marcaba un tanto por toda la escuadra a su propio equipo, McLaren. Lógico que después de la carrera, y mientras consultaba con su buen amigo Carlos Sainz (padre) cómo iba el fútbol, saliese sonriente a hablar con los medios.

Y eso que la carrera comenzó de manera muy complicada para él. Cuando el sábado rompió el alerón en la vuelta de clasificación final, sus jefes decidieron que en lugar de poner un alerón nuevo, bien valía la pena probar el de 2017 que tenían en el camión. Sin probar, sin testar y prácticamente a ciegas, Alonso salió a pista desde el 'pitlane' para luchar y sufrir en otra carrera (y van.) desde el fondo de la parrilla. La estrategia tampoco ayudó nada, hasta el punto de que el asturiano no dudó en bramar que si pretendían entrar en boxes o dejarle en pista para pelear por un absurdo e irrelevante 17º puesto.

A veces la suerte acompaña. Como en una tanda de penaltis, la mecánica de un Fórmula 1 puede dar y quitar éxitos a la velocidad de un rayo. Así, Alonso pasó de estar peleando por el 12º y poco más, a verse en una 8ª posición que sabe a mucho. No sería justo decir que la remontada se consumó sólo gracias a los abandonos de Bottas, Hülkenberg, Ricciardo y Hamilton, pero igual de absurdo sería omitir este dato fundamental. Cuatro de los pilotos que iban por delante de él no acabaron la carrera, a los que hay que unir otros, como Carlos Sainz, que tuvieron otros problemas que también le perjudicaron.

Sea como fuere, Alonso volvió a sacar puntos de una carrera en la que nadie tenía esperanzas de mucho para los McLaren. Ni siquiera Alonso, que se tomó con una estoica entereza lo ocurrido el sábado y prefirió centrarse en sacar buenas sensaciones de la carrera del domingo que en obtener un resultado concreto. La labor de Alonso hace tiempo que ha dejado de ser buscar la victoria, al menos en Fórmula 1.

Y es que después del maratón de nueve fines de semana seguidos de trabajo, Alonso tendrá, por fin, unas vacaciones. Este domingo, según acabe la disputa del GP de Gran Bretaña de Fórmula 1, se abre un pequeño descanso antes del arreón final de Alemania y Hungría que cerrará el mes de julio. En ese tiempo, Alonso tendrá que decidirse: seguir en Fórmula 1 atado a McLaren (y la posibilidad de irse con ellos a la IndyCar a medio plazo) o abandonar la competición donde fue un rey absoluto para centrarse en la disputa del Mundial de Resistencia, donde tiene opciones más que serias de ser campeón del mundo de nuevo en 2019.

¿Tendrá que elegir Alonso?

Mientras Alonso deshoja la margarita, el resto del mundo del automovilismo se sigue moviendo. Con la temporada 2018 de Fórmula 1 en plena ebullición, ya se empieza a preparar la de 2019, que comenzará como lleva siendo habitual desde hace unos años en Australia. Hasta aquí, sin más novedad. si no fuera por el cambio de fecha. Los promotores de la carrera que se celebra en Albert Park han anunciado que adelantan una semana la disputa con respecto a lo previsto, y pasa a ser el fin de semana del 14 al 17 de marzo. Ningún problema para casi nadie. excepto para Alonso.

El Mundial de Resistencia afronta entre 2018 y 2019 un nuevo formato de 'supertemporada', que le hará recorrer durante más de un año varios de los circuitos más grandes del mundo. Uno de ellos será el de Sebring, donde se celebrarán las 1.000 Millas. el fin de semana del 16 y 17 de marzo. Salvo que Alonso tenga el don de la ubicuidad, si sigue siendo piloto de McLaren en Fórmula 1, tendrá que elegir: o competir en la primera cita del campeonato 2019 de Fórmula 1 o cumplir con su vigente contrato con Toyota y correr en una de las pruebas en las que puede hacerse campeón del mundo de resistencia. No viajar al trazado estadounidense puede significar despedirse del entorchado, salvo que ya no esté atado a McLaren.

Ahora mismo, Alonso no sabe lo que va a hacer. Según confesaba él mismo desde el circuito de Austria en una entrevista con 'Cope', tendrá que hablarlo con su gente de confianza, estudiar las propuestas y decidir. Las próximas semanas serán fundamentales para decidirse, pero entre la posibilidad de ser campeón del mundo u optar sólo a ser uno más, pocas dudas caben. No hace falta consultar al VAR para saber que Alonso quiere ganar como sea y que McLaren, a lo Argentina, no está en condiciones de darle lo que él necesita.

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