John Carter no encuentra la manera de derribar al 'hombre de acero'

John Carter, en el combate de anoche. /RAMÓN L. PÉREZ
John Carter, en el combate de anoche. / RAMÓN L. PÉREZ

El púgil granadino gana a los puntos su combate ante Sandro Hernández al igual que Abde y Felipe Castro, que reapareció tras su grave lesión

ANTONIO NAVARROGRANADA

«Pido perdón por no dar el cien por cien. Tengo que cuidar mi peso, mejorar mis fallos y darlo todo la próxima vez». Así de sincero y de autocrítico se mostraba John Carter a la conclusión de su combate ante el venezolano Sandro Hernández, en el que se adjudicó una nueva y merecida victoria. Quizá no fue el mejor combate del púgil de Almanjáyar que, acostumbrado a la excelencia, buscó pero no consiguió el KO ante un oponente que pareció estar diseñado de acero puro.

La pelea, la penúltima de las celebradas el pasado sábado en Armilla durante la velada 'On Fighter', tuvo varias fases bien diferenciadas. El comienzo del combate fue explosivo por parte de Carter, que se fue con todo ante un oponente ilusionado con no ponerle las cosas fáciles al actual campeón de España de peso súper-pluma. El entrenador rival le gritaba a su pupilo que no se desesperara, «que se desespere él», y Carter bajó el ritmo para no caer en la trampa, pero lo que jamás bajó fue la guardia. Fue por eso que su victoria nunca peligró, aunque 'El Francotirador' buscó bajar del ring antes del tiempo venciendo por KO y Hernández, demostrando una resiliencia propia del pueblo venezolano, se negó a hincar la rodilla pese a que recibió infinidad de golpes en casi todas sus articulaciones de cintura para arriba.

En el tercer asalto varios directos bien ejecutados por John Carter dejaron a Hernández bastante tocado, mostrándose el boxeador venezolano reacio al contacto y a intentar acercarse a su oponente. Carter sufrió para dejar resuelto el combate ante un adversario huidizo, que se vio contra las cuerdas en varias ocasiones pero que se negó a caer al suelo. Por momentos, el comportamiento de Hernández recordó al de Homer Simpson en aquel capítulo en el que se convertía en boxeador y sus victorias llegaban porque, por muchos golpes que recibía, nunca caía al suelo y sus rivales sí que lo hacían por el cansancio acumulado.

En el sexto asalto varios directos que tumbarían a cualquiera dejaron grogui al púgil venezolano, dando lugar a que el público pidiera al árbitro que parase el combate porque la salud de Hernández corría peligro. Pero nada cambió encima del ring. Carter golpeó más veces, Hernández aguantó de pie y a pesar de que en los últimos segundos del combate quiso hacer el esfuerzo de llevar a su oponente contra las cuerdas y reescribir la historia, el destino del combate ya estaba escrito: merecida victoria a los puntos de Carter, que mantiene su casillero de derrotas a cero (11V-OD-1N).

Antes del triunfo del boxeador de Almanjáyar, el que se subió al ring fue el granadino de adopción Abdessamad Nechchad 'Abde'. Su pelea ante el también venezolano Kelly Figueroa hizo las delicias de los asistentes, que vieron cómo Abde sudaba la gota gorda para vencer a un jornalero que demostró tener cualidades para amargarle la tarde a cualquier rival, pero que perdió a los puntos ante un Abdessamad Nechchad que empieza a reunir unos registros a tener en cuenta (10V-2D-1N).

Figueroa empezó el combate arreándole varios directos certeros a un Abde que tuvo tiempo de mandar a su rival al suelo en ese primer asalto y castigarlo con golpes laterales que mermaron su rendimiento. Después el púgil venezolano demostró más inteligencia que resistencia, consiguiendo Abde llevarlo contra las cuerdas y dejarlo al borde del KO en un par de ocasiones. Figueroa aguantó con la barra de energía al mínimo y sus golpes fueron menos letales a medida que avanzaba el combate, por lo que el triunfo a los puntos del boxeador granadino tampoco sorprendió al público asistente. De menor nivel resultó ser el último combate profesional de la noche, que midió al granadino Felipe Castro –de vuelta al ring tras casi dos años sin pelear por culpa de una grave lesión– con el nicaragüense Bayardo Ramos. La pelea empezó siendo bastante técnica, con los dos luchadores analizándose mutuamente, pero con el paso de los minutos pareció convertirse en un tango. Cada movimiento de Castro iba acompañado de otro similar por parte de Ramos. Los dos bailaban y dejaban al otro seguir el ritmo. Es por eso que el triunfo a los puntos de Castro (6V-4D-0N) acabó siendo el más 'light' de la noche.

Pasión por el kick boxing

Sevilla tuvo un protagonismo especial en los combates de boxeo amateur que precedieron a los profesionales. Tres púgiles hispalenses se adjudicaron triunfos ante rivales que ejercían de anfitriones, pero que no encontraron su mejor versión sobre el cuadrilátero. En el primero de los cuatro combates amateur el sevillano José Luis Rodríguez –del Pitbull Team Sevilla– ganó a los puntos, por decisión dividida, al granadino José Luis Rodríguez. El mismo desenlace tuvo la pelea entre Marcus Vinicius Pires (del Boxeo Camas Sevilla) y Francisco Rodríguez (del Hispaboxing Granada). Vinicius supo bailar sobre el ring y golpear cuando tuvo que hacerlo, aguantando bien las acometidas de su rival durante los tres asaltos que duró el combate. El tercer púgil sevillano que se alzó victorioso fue Costel Tanasa 'La Roca' (del Boxeo Gutiérrez Sevilla), que dejó KO al granadino Iván Heredia (del VS Boxing Club) en el segundo asalto. 'La Roca' hizo honor a su fama y no pareció inmutarse con los golpes que recibió durante el primer asalto, siendo claramente superior en el segundo, en el que castigó con dureza a su rival antes de que los árbitros anunciasen su triunfo.

En el único combate femenino de la noche la granadina Sandra Muñoz (del VS Boxing Club) ganó a los puntos, por decisión unánime, a la portuguesa Ana Emidio. Muñoz sufrió en los dos primeros asaltos ante una rival que se aprovechó de su nerviosismo y le hizo dudar, pero supo reaccionar en el tercer asalto y con más pasión que técnica logró que el combate se pusiera a su favor.

La gala 'On Fighter' no solo fue una buena oportunidad para ver en acción a varios de los mejores boxeadores de Granada sino que también fue un termómetro para comprobar que tanto la afición por el kick boxing como por el boxeo gozan de una excelente salud. La organización programó varios combates de kick boxing antes de que los boxeadores entraran en acción. Antonio Lapido se terminó llevando a casa el primer cinturón 'On Fighter' de kick boxing al ganar por KO en el segundo asalto a Marwan Nagrik, mientras que Andrés Aller fue el vencedor en K1. La grada del Pabellón Rafael Machado Villar, la zona en la que las entradas eran más baratas, estaba a reventar desde primera hora de la tarde mientras que las primeras filas se fueron llenando paulatinamente, quedando pocos asientos libres cuando Carter y compañía se subieron al ring pasadas las once de la noche. Otra vez quedó demostrado que el deporte de las dieciséis cuerdas tiene mucho tirón entre los granadinos.

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