Marca de récord

«Mi techo no existe, espero dar guerra y alegrías hasta que el cuerpo aguante»

María Pérez muestra la medalla de oro conquistada en el Europeo de Berlín tras volver ayer a Granada./RAMÓN L. PÉREZ
María Pérez muestra la medalla de oro conquistada en el Europeo de Berlín tras volver ayer a Granada. / RAMÓN L. PÉREZ

La marchadora de Orce llega a Granada tras conseguir en Berlín la medalla de oro con una carrera brillante y a sus 22 años

JOSÉ IGNACIO CEJUDOGRANADA

A María Pérez (Orce, 29/04/1996) la recibieron ayer en Granada como campeona de Europa muchos niños de la Juventud Atlética Guadix. Es su nuevo ejemplo a seguir, una heroína de la tierra que les abraza, les besa y se emociona con ellos. La marchadora mantiene los pies en el suelo y sólo vuela sobre asfalto, donde siente que puede barrer a cualquiera.

-¿En qué momento se da cuenta de que es campeona de Europa?

-Cuando me entregan la medalla y veo el tiempo. No sabía que había hecho ni récord de España ni de los campeonatos. Si tengo que elegir dos momentos son el abrazo con mis padres y con mi entrenador Jacinto Garzón y por supuesto cuando sonó el himno español. Son momentos que pasan volando y que se disfrutan poco porque no duran mucho.

«Cuando me dieron la medalla y vi la marca creí que se habían equivocado, no era consciente»

-¿Se lo cree ya o todavía no?

-Aún no soy consciente, no he tenido tiempo, pero he estado rodeada en estos momentos de grandes personas como mi compañero de selección Miguel Ángel López, que también fue campeón de Europa. Gracias a él hoy somos campeones de Europa otros españoles.

-Tuvo muy claro lo que tenía que hacer en la carrera, sabiendo ser paciente en los dos ataques que hubo previos al suyo. Jacinto Garzón le pidió que aguantase hasta los últimos cinco kilómetros.

«Es el momento de apostar por el atletismo y por las escuelas, hay que animar a los más pequeños»

-Tuve la suerte de tener cerca en el circuito a Jacinto, abajo en la zona de avituallamiento, y a mi mánager Alberto arriba. Entre los dos me intentaron calmar porque mis impulsos sí eran de ir hacia adelante. Fue complicado tras calentar y parar la prueba dos horas, no sabía cómo tenía que volver a calentar. Fueron momentos de incertidumbre pero me puse mi música y estuve tranquila en esos momentos.

-¿Qué música escuchó?

-Me puse la lista de Spotify, no sé si era reggaetón, o la de España (risas). Hay una canción, la de 'Dicen' de Antonio Orozco, que la puso Laura (Bueno) en una liga. Habla un poco sobre mí: soy pasota pero tengo las cosas claras y voy a por lo que quiero. Mi canción favorita es 'Mi héroe' y es la que escucho siempre antes de llegar a meta.

-Había tenido buenas sensaciones previas y también buenos resultados en competiciones anteriores, pero, ¿esperaba encontrarse tan sobrada en Berlín?

«Está claro que quiero ser campeona olímpica, como cualquier deportista, pero el siguiente paso es Doha»

-Las sensaciones después del viaje, ya allí, no fueron las perfectas pero no me importaba. El trabajo ya estaba hecho, estaba convencida de ello. Tenía ganas de competir porque fueron muchos días en Berlín, los compañeros compiten y te preguntan cuándo compites tú. Te crean esas ganas.

-¿De dónde sacó la energía y las ganas de marchar a cada vez mayor ritmo, pese a ir ya primera?

-Sabía que podía ir a ese ritmo porque ya lo había hecho en carreras anteriores. Le dije a Jacinto que en los últimos cinco kilómetros iría a muerte. Tenía aseguradas las medallas de bronce y de plata. Fui ambiciosa, me salieron bien las cosas y aguanté. No di el 100% porque me frené en los últimos metros para disfrutar, si no lo hubiera hecho no sé si habría bajado de la hora y 26 minutos. Pero queda María para rato.

-Debió tener cuidado con las amonestaciones.

-Hubo bastantes amonestaciones al salir juntos hombres y mujeres, las curvas eran estrechas. Los jueces hacen su trabajo y hay que aceptarlo. Cuando iba con los chicos me amonestaron bastante pero creo que sólo me subieron una.

-¿Qué sintió en los últimos metros y al atravesar la línea de meta, con Álvaro Martín y Diego García jaleándola?

-Se te pasan mil imágenes y no se te queda ninguna fija. Me quedo con las ayudas que me prestaron para recuperarme de mi pequeña lesión en el cuádriceps en los días previos.

-Su marca fue una barbaridad.

-No sabía la marca que había hecho, no me dijeron nada en zona mixta y no sabía si había hecho récord de España. Cuando me dieron la medalla recordé que graban el nombre y la marca, la miré y me dije que se tenían que haber equivocado. No era consciente de lo que había conseguido, pero luego me informaron de que había hecho el récord de los campeonatos.

-Tuvo que ser impresionante subirse a ese podio y escuchar el himno español.

-Fue un podio muy especial. Era en el circuito, la gente estaba muy cerca, los niños nos tocaban las piernas todo el rato. Fue muy acogedor para los atletas, diferente a un estadio. Fue un momento muy especial, creo que no se me olvidará nunca.

-¿De qué se acordó ahí?

-De todo lo que he pasado desde que empecé a hacer marcha, las buenas y malas decisiones que hemos tomado, los malos días y los buenos. Somos conscientes de que haciendo un buen trabajo tarde o temprano llega el resultado.

-¿Pudo hablar con sus rivales tras la prueba?

-Sí, estuvimos hablando antes del antidoping. Me dieron la enhorabuena y yo se la di a ellas. Soy una rival nueva y más joven que les ha aparecido por ahí, espero darles más guerra. No tuvimos mucho tiempo pero nos llevamos muy bien.

-Quienes la conocen alaban su determinación, competitividad y descaro. ¿Diría que son sus principales virtudes?

-No sé si son mis virtudes o no, pero creo que es algo que se entrena día a día y no sólo en los entrenamientos. Puede que esas sean mis virtudes o mis puntos fuertes, ahora mismo no sé cuál es mi punto débil. Creo que lo mejor que tengo es mi cabeza, sé dónde estoy y los objetivos que tengo, de ir poco a poco. Todo el mundo me habla de Tokio pero a lo mejor allí llego como favorita y no logro medalla, el favoritismo a veces no ayuda.

-Quedó claro en Londres, donde fue la tercera mejor europea, y también en China pero sobre todo ahora en Berlín. Pese a su juventud, las grandes citas no la impresionan sino que hacen que se crezca.

-Verme como en China con las medallistas olímpicas, mundiales y europeas hace que me crezca, y saber que puedo aguantarles el ritmo aún más (sonríe). El trabajo de Jacinto hace que pueda estar ahí, él pone todo el trabajo y la medalla es casi más suya que mía.

-En la concentración tuvo la visita de Paquillo Fernández. Hace años fue a su colegio en Orce y ayudó a que hoy sea marchadora.

-Empecé por casualidad en el mundo de la marcha y ahora soy campeona de Europa, quién lo iba a decir... Paquillo tenía mucho nombre allí por dónde iba por sus grandes resultados y ahora lo llevamos Alberto (Amezcua) y yo. Es el momento de apostar por el atletismo y por las escuelas, nosotros no sabemos cuándo vamos a terminar, esto es un periodo y tiene un principio y un final. Hay que animar a los pequeños ahora que se puede con nuestros resultados para que no se vengan abajo y sigan nuestros pasos.

-Sus padres recordaron a IDEAL desde Berlín todos los sacrificios llevados a cabo por la familia para que pudiera formarse como marchadora. Supongo que la campeona de Europa también los habrá recordado estos días.

-Mis padres son el pilar fundamental de mi vida, como en la de cualquier hijo. Son los que nos dan la base, la educación y unos valores. Me siento orgullosa de recibir sus valores y de poder transmitirlos ahora a los más pequeños.

-Esta temporada también fue campeona nacional en Castellón. Sólo tiene 22 años. ¿Ve su propio techo? ¿Le da vértigo?

-Antes de Berlín estuve hablando con el seleccionador sobre el récord de España. Dijimos que si María Vasco lo había podido hacer, por qué yo no. No tengo techo. Antes de competir en el Mundial de Londres me dio por ver la película de Jesse Owens. Él no tenía techo y sí más dificultades en su época que yo. El techo no existe, daré guerra y alegrías hasta que el cuerpo aguante.

-¿Con qué sueña María Pérez?

-Ahora mismo no sueña con nada, quiere disfrutar del momento con su familia y amigos. Quiere ir paso a paso. El sueño está claro: ser campeona olímpica, como para cualquier deportista. El siguiente paso es el Mundial de Doha del año que viene, intentaremos conseguir el mejor puesto posible para poder estar en Tokio 2020.

-Ahí sí llegará como una de las rivales a batir.

-En Doha seré una de las favoritas después de esto. Es un año preolímpico y todo el mundo quiere estar fuerte con las nuevas tablas de puntuación de la IAAF. Hay que estar ahí adelante y competir lo mejor posible. Toca preparar con tranquilidad la Copa de Europa.

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