ATLETISMO

Laura Bueno y Dani Rodríguez vuelven a ser los mejores

Los velocistas granadinos exhiben su autoridad en el 400 y el 200 y regresan a Granada con dos oros

José Ignacio Cejudo
JOSÉ IGNACIO CEJUDOANTEQUERA

Dos granadinos fueron el oro de Andalucía en 'su' Campeonato de España en Antequera. Nadie pudo toser a los velocistas Laura Bueno y Dani Rodríguez durante el fin de semana, en un estado de forma superior a todos sus rivales. No es casualidad porque tampoco son sus primeras veces en lo más alto del podio nacional, pero no deja de ser noticia. Son dos granadinos con talentos innatos, que no regalados; hijos hercúleos del sacrificio, de la constancia y de la fe en sí mismos y en sus entrenadores. Dos granadinos que 'pasan' de los lujosos centros de alto rendimiento si para disfrutarlos debieran abandonar su tierra. Granada ya les da todo lo que necesitan: la familia que les trajo al mundo y la que escogieron para comérselo.

Laura Bueno y Dani Rodríguez volvieron a proclamarse campeones de España de pista cubierta en sus disciplinas de 400 y 200 metros lisos con una solvencia que intimida. En las gradas estaban sus seres queridos, los que esta vez hicieron menos kilómetros de la cuenta para apoyarles. Como luego diría Laura, no podían defraudarles.

Fueron dos golpes sobre la mesa casi consecutivos, como imponiendo una provincia a todo un país. Primero el galgo y luego el corcel. Ambos desde la quinta calle, la idónea, la que se habían ganado. Dani Rodríguez, favorito indiscutible, asumió la expectativa y la dejó atrás rápido para que fueran los demás quienes intentasen cazarlo a él. Fue una carrera brillante cerrada con su mejor marca de la temporada de 21.08, a once centésimas de la anterior, y a sólo siete de la personal que le dio su anterior título nacional absoluto en Salamanca dos años atrás. El del Playas de Castellón no tuvo rival en Alberto Salcedo y ni Mauro Triana ni Oriol Madi pudieron acercarse lo más mínimo en la segunda final, medallistas ambos.

A Laura Bueno habían intentado intimidarla con la mejor marca española del año conseguida por su amiga Aauri Bokesa en Suiza quince días atrás. Las dudas ofrecidas por la contrastada atleta del Nike Running en la semifinal ante la genial quinceañera futbolista –y campeona del mundo– Salma Paralluelo imprimían cierta extrañeza. Bokesa saldría desde la primera calle, un infierno en la distancia. En nada de eso quiso pensar la granadina del Valencia Esports. Su entrenador Jesús Montiel confiaba en ella. Echó a correr, segura y poderosa, flanqueada por dos promesas hambrientas, y nunca miró atrás. Se reivindicó como reina de la disciplina por tercera vez consecutiva en pista cubierta pero algo le torció el gesto al comprobar su marca. Hizo 53.08, a una centésima de su personal. Exigente, no pudo tachar de la lista de tares pendientes la rebaja de los 53 segundos. Quizás en Glasgow.

Suman y siguen

Los triunfos de Laura Bueno y Dani Rodríguez reafirman su protagonismo en esta etapa brillante para el atletismo nacional. En este deporte toda hazaña cuesta un mundo y ellos vencieron a sus dificultades. El velocista del Playas había enfocado su temporada en el 400, sin llegar a afinar en las competiciones. De ahí que, con apenas dos ensayos, se decantase por participar en el 200, beneficiado por la elección opuesta de quien le ganase un año atrás, Óscar Husillos, el nuevo campeón nacional en las dos vueltas. Demasiado sobrado en primera ronda y esforzado de más en la semifinal, obligado, Dani Rodríguez sintió la traición de su musculatura el sábado por la noche. Su entrenador Manolo Jiménez improvisó un masaje y aplacó el susto. En la final recuperaría la chispa de otros tiempos.

A Laura Bueno le tocó sufrir las desdichas de un hotel impropio, alejado de la mano de Dios, castigadas sus ventanas por el viento. Los sueños de la velocista temblaron desde las cuatro de la mañana. Por fortuna tanto Laura Bueno como Dani Rodríguez poseen una gran virtud, y es que ambos tienen la costumbre de soñar con los ojos abiertos.

Arián calca la descalificación de Javier Martín

La desgracia volvió a cebarse ayer con un granadino en la infartante prueba de los 60 metros lisos. Esta vez le tocó al último campeón, Arián Téllez, que no pudo revalidar su título al ser descalificado. Cometió, ya en la final, la misma infracción que apartó al motrileño Javier Martín de las semifinales el día anterior. Su entrenador Manolo Jiménez explica cómo «está establecido que el ser humano es incapaz de procesar una respuesta motora a una señal acústica por debajo de cien milésimas de segundo, y los sensores de los tacos están diseñados de forma que todo empuje de los pies por debajo de esas cien milésimas provoca el nulo». «Son doce milésimas de segundo de margen entre lo que es humanamente posible y lo que no, de ahí que la tecnología lo sancione como si se hubiera adelantado al disparo», apunta el entrenador.

El potente velocista del Playas de Castellón, tres veces campeón nacional, se había clasificado para la finalísima por los pelos con un registro de 6.83, a diez centésimas del plusmarquista Yunier Pérez. Sus compañeros de entrenamientos, el madrileño Mario López Moure (Atletismo Numantino) y el también granadino Carlos Bailón (Unicaja), ganaron en su semifinal con un gran rendimiento del primero. Luego, ya sin Arián, López Moure se llevaría la medalla de chocolate en 6.74 mientras que Bailón salió a disfrutar, sin presión, y cerró en 6.90. La victoria fue para Sergio López con personal de 6.69. Registros bastante mejores que los de la pasada edición.

Fontes, sin Europeo

Ignacio Fontes lo tenía muy complicado para obtener una de las tres plazas para el Europeo de Glasgow en el 1.500 y acabó sin ella, por más que lo intentó el pupilo de Jesús Montiel en una carrera más rápida de lo previsto. Fue quinto con un registro de 3:44.90, perdidas las opciones de medalla a los cuatrocientos metros. La adolescente Una Stancev, herradureña nacida en Serbia y atleta del Cueva de Nerja, acabó séptima en el salto de altura con un mejor salto de 1.69. También compitió en Antequera el salobreñero José Luis López (La Rioja) en heptatlón, finalmente sexto mejorando algunas marcas. Sonia Molina, ciudarealense discípula de Manolo Jiménez, fue cuarta en los 200 metros.