Fútbol sala

Mengíbar sueña con Primera

El gladiador José López y el mago El gladiador José López y el mago Ureña celebran uno de los goles del Software Delsol Mengíbar FS. /JUANCA MARTOS
El gladiador José López y el mago El gladiador José López y el mago Ureña celebran uno de los goles del Software Delsol Mengíbar FS. / JUANCA MARTOS

Rafa, con sus paradas, y José López, que estuvo acertado en ataque y que se desenvolvió como un veterano gladiador en defensa, pilares del triunfo rojillo | El conjunto rojillo golea al Manzanares y se medirá al Córdoba en la final por el ascenso

JOSÉ A. GUTIÉRREZ

Si lo que hace la vida interesante es la posibilidad de cumplir un sueño, en Mengíbar no quieren despertar. Los pupilos dirigidos por Javi Garrido golearon al Manzanares FS y se medirán en la final por el ascenso a la mejor liga de fútbol sala del mundo a un Córdoba Futsal al que ya ganaron en sus dos duelos ligueros (8-3, en tierras jienenses y 4-5 en Vista Alegre). Con el factor cancha a su favor, el primer duelo se disputará este sábado, a partir de las 20:00 horas en Vista Alegre.

Lo que está haciendo el Software Delsol Mengíbar FS es de unas dimensiones desconocidas en este deporte. Una entidad humilde, de una pequeña localidad jienense, a un paso de ascender a Primera. Trabajo y convicción como herramientas del éxito. Javi Garrido ha logrado que lo excepcional esté al alcance de la mano.

Los locales golpearon primero por mediación de José López. El veterano gladiador jienense cazó una pelota suelta y con un potente derechazo limpió de telarañas la escuadra de la portería rival.

El técnico visitante Chema Jiménez pidió un tiempo muerto para reordenar las ideas de los suyos. Dani Juárez detuvo un potente lanzamiento lejano de Fran Peña. Estaba funcionando a la perfección la maquinaria rojilla.

Manu Orellana, con todo a su favor al estar libre de marca en el segundo palo, mandó al larguero una acción que se cantó como gol en la grada. Disfrutaban los rojillos de sus mejores momentos fruto del dominio tiránico que ejercían en el partido. Y la madera seguía interponiéndose en el camino de los locales. En esta ocasión fue José López. Garrido pidió un tiempo muerto. Su equipo había entrado en el bonus fatídico de las cinco faltas cuando quedaban menos de cinco minutos para llegar al descanso.

Manzanares dio un paso al frente y con el juego de cuatro empezó a hacerle daño a un Mengíbar FS al que sostuvo Rafa, un muro infranqueable bajo palos.

A falta de 40 segundos, en una acción innecesaria, el Manzanares tuvo una ocasión desde el doble penalti para haber firmado la igualada. Chin encaró el lanzamiento, pero su disparo lo repelió el palo derecho de la portería defendida por Rafa.

El segundo round arrancó liberado de su rígido corsé táctico. Las ocasiones se sucedieron en ambas metas. El primero en avisar fue Emilio Buendía y, a renglón seguido, José López evitó el tanto de Pepe. Ureña pudo ampliar la renta rojilla pero le faltó precisión en su disparo. El espectáculo de los jienenses era una sinfonía coral. Todos se mostraban armónicos en sus movimientos, atrevidos, generosos en el esfuerzo y solidarios cuando tocaba defender.

Un muro infranqueable

Rafa seguía sosteniendo a Mengíbar. Ahora sacó una rodilla milagrosa para interceptar el disparo de Pepe. Dani Juárez salvó, con una doble intervención ante Miguelao, a su equipo de un segundo tanto que por el guión del duelo podría haber sido decisivo.

El 'mago' Ureña amplió la renta local. Los errores a estas alturas penalizan y en una contra, culminada con algo de suspense, la grada jienense enloqueció. Quedaban seis minutos para el final. Chema Jiménez pidió tiempo muerto y preparó el juego de cinco con Manu Diz.

Pero en la primera acción de riesgo José López logró introducir el esférico en la jaula rival. El choque estaba loco. Rafa seguía salvando a los suyos con intervenciones para la galería. Ureña hizo el cuarto a portería vacía con menos de dos minutos para el final. Y con el Manzanares roto, fue Orellana el que también hizo diana. Garrido dio entrada a José Ángel para defender la portería jienense.

Al final, la superioridad hizo que no se jugaran los últimos segundos. La afición celebró en la cancha la clasificación para la final.