Fútbol provincial

Estreno soñado en Tercera para el Torreperogil con victoria en el derbi

La afición local disfrutó con los goles de su equipo en este estreno en competición nacional./TORREPEROGIL
La afición local disfrutó con los goles de su equipo en este estreno en competición nacional. / TORREPEROGIL

El Sporting, con el mismo bloque del ascenso, se lleva el derbi de 'las Torres' ante un Torredonijmeno espeso y timorato en ataque

DIEGO J. GONZÁLEZTORREPEROGIL

1984 quedaba muy lejano. Demasiado. Recuerdo remoto para las generaciones de torreños que desde entonces consideraban casi inverosímil volver a paladear las mieles del fúbol de categoría nacional; leyenda ajena y prescrita para otras generaciones, las actuales, que durante décadas mitificaron historias contadas por sus ascendientes y ahora les tocará vivir otras para contar a sus descendientes.

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Treinta y cuatro años después el CD Torreperogil, el Sporting, volvía a ser de Tercera tras una meteórica escalada en el último lustro que desembocó en el ascenso del pasado mes de mayo. Un Sporting liderado por Torres, el hombre milagro que fue tentado por los grandes de la provincia para dirigir proyectos mucho más ambiciosos y que decidió quedarse en Torreperogil para intentar llevar a cabo la máxima de que «lo más difícil no es llegar, sino mantenerse». No se trataría de su primera vez: lo hizo en el Linares de Segunda B.

CD Torreperogil
Pozo; Navas (Sergio, min. 87), Padilla, Jorge, Tomás; Sergio, Sabaca, Borja (Pocho, min. 63), Romero, Virgilio y Ángel (Sergy, min. 70).
UDC Torredonjimeno
Olivares; Miguelín (Puma, min. 83), Edu, Vicente, Álvaro; Lara, Juanjo (Chaquetas, min. 50), Quesada, Mario, Montiel y Joselillo.
Goles
1-0 Ángel, min. 35. 2-0: Romero, min. 47. 2-1: Quesada, min. 75.
Árbitro
Camacho Garrote (Córdoba). Amonestó por los locales a Padilla, Jorge, Borja, Romero y Sergio ; por los visitantes a Vicente, Quesada, Joselillo y expulsó a Adri.
Incidencias
Más de medio millar de espectadores en el estadio Abdón Marinez Fariñas de Torreperogil, para presenaciar la primera jornada de liga en Tercera División, grupo IX.
EL DETALLE
El Sporting volvía a Tercera 34 años después de su única participación en categoría nacional
El Abdón Martínez se engalanó para la ocasión con unos 700 espectadores, en una tarde de efémeride para Torreperogil. Ángel marcó el primer gol de la temporada para el Torreperogil y no dudó en celebrarlo con su entrenador y amigo Torres, quien lo convenció este verano para enrolarse en el proyecto torreño.

De momento va camino de ello. Porque el Torreperogil arrancó la temporada venciendo al Torredonjimeno en su estadio, ese fortín llamado Abdón Martínez que tiene pinta de serlo también en Tercera. Sus pequeñas dimensiones unidas al empuje de la afición y a la garra de los rojillos van a resultar indigestas para más de un contrincante este temporada.

Fue un partido con varias fases bien diferenciadas el de este domingo. La primera media hora podríamos calificarla como de toma de contacto, de nervios iniciales: difícilmente se jugaba el balón y todo era briega.

Pero cuando el choque comenzaba a madurar, los locales empujaron y mostraron una mayor ambición que derivaría en el tanto de Ángel, a centro de Tomás desde la izquierda y con la colaboración del visitante Miguelín para desviar la trayectoria del chut y batir a Olivares. Con el 1-0 que premiaba el mayor descaro torreño se llegaba al intermedio.

La segunda mitad arrancaría como finalizase la primera: con los de Torres yendo a por todas. Sólo habían corrido dos minutos desde la reanudación cuando un pase medido de Borja lo aprovecharía David Romero, acaso el mejor en la tarde de ayer, para picarla con maestría ante la salida de Olivares y elevar el segundo al marcador. Golazo. Anoten este nombre, porque dará que hablar en este Grupo IX: David Romero.

Doble mazazo

El 2-0 cayó como un jarro de agua fría para los de Chumilla, sin ideas ni profundidad; melancólicos con la marcha de Juanca, héroe paralelo en la Nueva Victoria; con bastantes bajas, sobre todo en ataque sin Carrillo, y sólo con Montiel intentándolo por su cuenta con algún eslalon marca de la casa en banda izquierda.

No carburaban los toxirianos y aún les llegarían peores noticias, cuando Adri cometió una absurda entrada por detrás en la medular y vio la cartulina roja restando aún media hora por delante.

Ángel, con más espacios, pudo sentenciar el choque tras una gran internada desde banda izquierda, antes de caer lesionado y ser sustituido por Sergy, emblema torreño que regresaba al equipo de su pueblo para debutar en Tercera. Virgilio también pudo resolver tras un contragolpe que finalizó con un derechazo a las nubes y con un cabezazo a la salida de un córner que inconcebiblemente se marchó fuera. No fue el día del bailenense.

Sin embargo, con un panorama que presagiaba un resultado más abultado en un Abdón Martínez radiante de felicidad, el choque giró 180 grados. Los visitantes, sin presión, tomaron el mando a base de bajar el balón y triangular con pausa, mientras que las fuerzas menguaban con el paso de los minutos y los locales retrasaban cada vez más sus líneas. Lara, el mejor de los toxirianos, comandaba con criterio el esférico, mientras que Quesada y Montiel fueron asomándose al arco de Pozo hasta que el linarense, desde la frontal y con un zurdazo inapelable junto al palo, acortaba distancias. 2-1, min. 75. Ya saben: Javi Quesada, eterno miembro del club de los que no saben marcar goles, sino golazos.

El fútbol y sus 'cosas': cuando todo parecía cerrado, se abría un nuevo escenario impensable minutos antes, con un Torredonjimeno en inferioridad numérica atisbando el empate.

Definitivamente jugando al contraataque, los de Torres se parapetaron atrás, confiando en la solvencia aérea y fortaleza exhibida por hombres como Jorge o Padilla. Mientras tanto, Chumilla ordenó que Vicente subiera a hacer las veces de 9, volcándose los toxirianos sobre el área de Pozo.

El Abdón Martínez pasaba de la euforia al miedo ante un hipotético y terrible empate final, en unos minutos finales no aptos para cardíacos. El descuento de cuatro minutos se hizo eterno para los torreños, achicando agua como podían. Y la tuvo el Torredonjimeno, cuando Chaquetas, solo en el segundo palo, recogió un balón caído del cielo y lo mandó desviado cuando los de Chumilla ya celebraban el milagro de la igualada y los locales cerraban los ojos y miraban al cielo.

Pero los tres puntos se iban a quedar definitivamente en Torreperogil, porque el debut soñado era el debut vivido, y porque sazonado con emoción y nervios, todo sabe mejor si se consigue.

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