BOXEO

Esaú demuestra que nunca es tarde para ponerse los guantes y boxear

El linarense Esaú Castillo ha regresado a casa como nuevo campeón andaluz de boxeo./CH
El linarense Esaú Castillo ha regresado a casa como nuevo campeón andaluz de boxeo. / CH

El linarense debutó hace sólo 2 temporadas, tenía 31 años, ha logrado una plata andaluza, un bronce nacional y es el nuevo campeón de Andalucía en 81 kgs, su hambre no cesa

ÁNGEL MENDOZALINARES

A Esaú Castillo Romero (Linares, 27 de agosto de 1985), el boxeo llegó tarde a su vida, pero lo ha hecho con éxito tras éxito. Hace 3 años que empezó a entrenar, debutó en combate unos meses después, con 31 años y desde entonces se ha subido al podio en cada una de las 3 citas autonómicas en las que ha tomado parte, primero una plata andaluza en 2017, luego un bronce nacional el mismo año, y en 2018 se ha proclamado campeón de Andalucía en 81 kilos.

¿Cómo puede alguien irrumpir con tanta fuerza en el boxeo andaluz en tan poco tiempo? Esaú cuenta que la afición por los deportes de contacto le viene de niño.

«Con 15 años y hasta los 24, hacía Kick-boxing como aficionado, en Linares nadie competía. Una tarde vino Raúl Buendía a mi gimnasio, para introducir el boxeo, hace de eso unos 7 años y estuvo poco tiempo viniendo, yo por entonces no podía desplazarme a entrenar a Jaén. Seguí con el Kick-boxing, hice unas 8 peleas, también en Muai Taih, es lo que tenía Linares, pero yo lo que quería era boxear. Así que después de un tiempo y una factura de costilla, lo acabé dejando», relata.

Fueron 4 años sin entrenar, sin hacer nada, pero entonces supo que Buendía había montado un nuevo gimnasio en Jaén.

Y como ya tenía trabajo, podía permitirme los desplazamientos algunos días en semana, así que hace 3 años volví a entrenar pero sin competir. Estaba quemado de la experiencia anterior y no me apetecía repetirla. Fue Raúl quien me devolvió la ilusión y con 31 años debuté en un combate, hoy llevo 14 combates, 9 victorias y 5 derrotas.

Y su primer ring fue el del campeonato de Andalucía de 2017. «Iba en 75 kilos, peso medio. No me esperaba ni llegar a semifinales, pero me metí en la final. La perdí por puntos, fue una plata que me supo a oro, un combate muy reñido».

Tras sus buenas sensaciones en esta primera cita, fue en diciembre pasado al Campeonato de España de Clubes.

«Llegué a semifinales y perdí por puntos, me traje la medalla de bronce. En el nacional compites todos los días, no tienes tiempo de recuperar. Mi rival venía con pase directo a semifinales y yo había peleado en cuartos, así que estaba más cansado y se notó».

Segunda prueba, segundo podio. Durante los primeros meses de 2018 estuvo preparando a conciencia el Campeonato Andaluz que el pasado día 22 se disputó en Sevilla. Ganó masa, se puso en 81 kilos, subiendo a peso semipesado,

«Le gané los cuartos de final en Jaén a Guillermo, un chico de Granada. A primeros de junio la semifinal contra Álvaro Navarro, un chico de Córdoba, en su casa. Llegué a la final contra un boxeador del Puerto de Santa María, Daniel Castellano. De los e combates, fue el que peor sensación me dejó, por el calor y la humedad que hacía en Sevilla. Llegué extremadamente cansado, Daniel estaba como yo, es un buen boxeador y nos pasó factura a los dos, pero le gané por los puntos y me traje el título», recuerda el linarense.

«Mi gente estaba súper contenta, nos lo merecíamos», la noticia cayó en su círculo familiar y de amistades como algo inesperado.

Dirigido por Raúl Buendía

El entrenador de Esaul es Raúl Buendía, leyenda viva del boxeo provincial. Su segundo es Juan Reyes y como asistente está su compañero Luis Marchal.

«Somos todos un equipo. Luis es el que está conmigo en Linares, siempre ayudándome. Es cierto que he llegado al boxeo un poco tarde, pero evoluciono muy rápido, más de lo normal, y me pego siempre con gente que tiene más experiencia. El camino no ha sido fácil, y sin embargo voy a tres competiciones y saco medalla en todas, no me puedo quejar, sabiendo que en Jaén no tenemos el boxeo al nivel de Sevilla o Madrid, aquí se está levantando poco a poco», explica.

Esaú no descansa. El 17 de julio es el Campeonato de España en Córdoba, irá representando a la selección de Andalucía como campeón en 81 kilos. Ahí se medirá a boxeadores de toda España, campeones de sus regiones en una cita maratoniana, de uno combate al día.

«Va a depender de la gente con la que me cruce, me gustaría llegar a la final, pero va a estar difícil, porque los componentes de la selección española están a años luz. No voy a decir que no, pero es caso imposible ganar, llegar a la final ya sería un triunfo», se ve optimista.

No sabe cuál será su techo, pero sí que el tiempo corre en contra suyo para aspirar a hacer algo importante. Esaul es humilde, quiere trabajar, disfrutar, y que vengan los títulos por añadidura, pero sin la presión de las jóvenes promesas. Los 33 años le aportan esa templanza y la capacidad de disfrutar de lo que hace, adaptándose a cualquier rival y cualquier estilo. Lo importante es estar encima del cuadrilátero.

«Soy un boxeador al que le gusta meter presión, me adapto bien a la situación. Si hay que boxear en distancias, de forma estilista, lo hago, así gané los cuartos de final este año. Las semis y la final fueron de boxeo fajador, cuerpo a cuerpo, distancias cortas, sacando las manos, más aguerrido. Soy versátil, me adapto a las dos formas. Mientras el cuerpo aguante y mi entrenador lo vea factible, seguirá compitiendo. Él es quien me ve y me valora, yo soy exigente y él me guía por el camino correcto», se definía.

Raúl 'Gordito' Buendía colgó los guantes en 2014 por las lesiones, entonces era el nº 3 del ranking nacional y venía de ganar el Campeonato de España profesional en supermedio. Desde entonces, trabaja compartiendo su experiencia con nuevos púgiles y, además, para Esaú,

«Raúl es como un padre. Lo es todo en el boxeo de Jaén, nuestro mayor exponente. Ha ganado cosas que pasarán muchos años hasta que otro boxeador de la provincia lo logre. Yo voy a seguir sus pasos hasta donde pueda, seguir esa estela, porque Raúl es un referente en el deporte y en la vida. Siempre busca lo mejor para mí, me da buenos consejos y no se ha equivocado nunca», concluyó el púgil linarense. A su vuelta del nacional, descanso para el resto del mes de agosto y, desde septiembre, a prepararse para revalidar el título andaluz.

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