LA CRÓNICA

Un empate injusto y cruel

El Paraíso Interior llevó en todo momento la iniciativa y se mostró superior al equipo visitante./PEDRO JESÚS CHAVES
El Paraíso Interior llevó en todo momento la iniciativa y se mostró superior al equipo visitante. / PEDRO JESÚS CHAVES

Jesús Herrero mantuvo con vida al Movistar Inter ante un Jaén Paraíso Interior FS muy superior. El Jaén FS superó en todas las facetas del juego a un Movistar Inter que empató a falta de cuatro segundos para el final del partido

JOSÉ A. GUTIÉRREZJAÉN

Un auténtico tratado sobre lo injusto y cruel que puede llegar a ser el deporte. El Jaén Paraíso Interior dio una clase magistral de fútbol sala. Destiló un juego coral con el que desarboló por completo a un Movistar Inter catalogado como mejor escuadra del mundo. Los lagartos lo hicieron todo bien, salvo rematar a un rival que durante casi 35 minutos, aturdido, estuvo dando tumbos. Un boxeador con mandíbula de cristal que podía derrumbarse en cualquier momento. Pero Herrero logró mantener con vida a los suyos y los lagartos no acertaron con la dentellada final.

El Jaén Paraíso Interior FS hace tiempo que se codea con los grandes de este deporte. Ya en el curso pasado los superaron en dos ocasiones y ayer cuatro fatídicos segundos impidieron que los puntos se quedaran en el casillero amarillo.

1
Jesús Herrero
El meta de Movistar Inter evitó con sus intervenciones que la brecha fuera mayor.
2
Marea Amarilla
La afición jienense volvió a alentar al equipo cuando más lo necesitaba.
3
Falta de acierto
Los lagartos no asestaron el golpe final a un Movistar Inter que fue claramente superado.

Jienenses y madrileños se medían por segunda vez en la temporada tras la disputa de la Supercopa el pasado mes de septiembre con victoria interista en los penaltis (4-3) tras finalizar el duelo con empate a dos. El partido correspondía al duelo aplazado de la jornada cuatro y contó con las cámaras de LaLiga TV como testigo.

Los lagartos amarillos, de fiesta, afrontan su particular semana grande en la que les toca medirse a Movistar Inter y Barça Lassa en apenas cuatro días. Y lo hacían con el objetivo de continuar al menos, una jornada más, como único equipo de la máxima categoría que no ha conocido aún la derrota. Lo consiguieron.

Los de Torrejón de Ardoz afrontaban el partido bajo mínimos, y es que una semana más no pudieron contar con Gadeia, Rafael Rato, Elisandro, Pola e Iván Moreno que continúan recuperándose de sus respectivas lesiones.

El duelo arrancó con el habitual estudio táctico. Igualdad de fuerzas que muy pronto decantaron a su favor los locales. Mauricio asistió a Míchel, y el de Mengíbar, con una nutrida representación de su localidad apoyándole en la grada, estuvo cerca de asestar el primer mordisco. Pero se topó con los reflejos y el saber estar bajo palos de un gigante como Jesús Herrero. En la continuación de la acción una volea de Brandi se perdió rozando el travesaño.

Fue un aviso del éxtasis que llegó a los cuatro minutos. Carlitos alojó en la red una jugada de estrategia. La pizarra del arquitecto Rodríguez daba sus frutos.

El ambiente era una extensión de la Feria de San Lucas. Lleno a rebosar en el pabellón provisional de IFEJA con aficionados venidos desde distintos puntos de la provincia. Esta tierra respira fútbol sala y lo vive en vena.

Los lagartos estaban destrozando al Inter. Campoy recuperó la bola y conectó con Bingyoba para que el madrileño volviera a superar a Jesús Herrero. 2-0 justo antes de llegar al ecuador del primer round.

Ortiz respondió con un disparo cruzado que no encontró portería. Superados en todas las facetas los de Jesús Velasco.

El duelo encaraba la recta final del primer tiempo y el Inter empezaba a dar muestras de querer comparecer en el choque. Carlos Espíndola se tuvo que emplear a fondo en varias acciones.

Jesús Herrero explicó ante Dani Martín, primero, y frente a Campoy después por qué es un meta internacional. Una doble intervención para degustar y saborear a cámara lenta. Y no fue la única. Antes del descanso volvió a desatarse la ira amarilla, pero Herrero logró mantener a los suyos.

Al descanso se llegó con victoria parcial de los locales (2-0) y con el público, entregado, despidiendo a los suyos en pie.

Tras la reanudación, la principal duda pasaba por comprobar si aparecería la magia de Ricardinho. El portugués había estado desaparecido hasta ese momento.

Un gigante verde

Lo de Jesús Herrero empezaba a ser sideral. Con todo el pabellón gritando «¡Gol!» volvió a firmar una intervención mágica para evitar el tercero de la noche.

El guión seguía siendo el mismo. El Jaén FS se gustaba ante un Movistar Inter angustiado y bloqueado. Herrero era un duende verde que estaba robando tranquilidad a los jienenses.

El encuentro entró en su recta final, los últimos diez minutos, con otra intervención salvadora de Herrero. Y en la continuación fue el palo el que evitó el gol de Alan Brandi tras un cabezazo.

Al partido no se le podía pedir nada más. El pabellón era una sola voz para pedir una clara falta que sufrió Brandi y que los colegiados no quisieron señalar. Quedaban ocho minutos y los visitantes decidieron arriesgar jugando de cinco con Bebe.

Tocaba defenderse con uñas, colmillos y garras. El Jaén FS aguantó cuatro minutos, pero entonces apareció Ricardinho para cazar un balón y acortar distancias con un preciso disparo cruzado. Movistar seguía insistiendo de cinco. Y a falta de poco más de tres para el final entró en el bonus fatídico de las cinco faltas. Espíndola salvó con el pie el empate. Pero con solo cuatro segundos para el final Humberto se alió con la fortuna para firmar las tablas.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos