La mejor versión del Huétor Tájar, en el último partido en casa

Un jugador amarillo salva una dura entrada del mancharrealeño ayer, en el Moranto. :: E. Bocchetti/
Un jugador amarillo salva una dura entrada del mancharrealeño ayer, en el Moranto. :: E. Bocchetti

Los de Rafa Morales no fallan y hacen los deberes ante su público, en previsión de los posibles descensos por restructuración

ELVIS BOCCHETTIHUÉTOR TÁJAR

El último partido en casa para el conjunto de Huétor Tájar, disputado en el Estadio Miguel Moranto, fue ante el Atlético Mancha Real, quienes iniciaron el encuentro con comodidad, ya que desde el inicio del partido adelantaron sus líneas a campo rival y con intensidad en la presión de la salida del balón, consiguieron restar el juego de los amarillos en los primeros veinte minutos de partido. Solo un disparo de Joaquín que se marchó al saque de puerta, fue la única ocasión de la primera mitad que llevó algo de peligro a alguna de las porterías. Así se iban al descanso con el empate a cero en el marcador.

Una vez iniciado el segundo tiempo, el entrenador Rafa Morales les exigía más ritmo en el juego a sus dirigidos. El Huétor Tájar mostró una cara diferente. La circulación del balón fue más rápida y el Mancha Real no supo cómo contener las transiciones de los amarillos.

Los de casa generaron varios huecos en campo rival que supieron aprovechar. Abrían la defensa con facilidad y así, Mario cumplido el minuto 65 de partido, controló un balón con el pecho en la frontal del área y disparo al ángulo superior izquierdo de la portería rival para colocar el 1-0 en el marcador. Tres minutos más tarde, el Huétor Tájar progresó por banda izquierda y consiguieron la pena máxima al ser derribado un atacante dentro del área rival. El encargado de convertir el penalti fue Esteban, quien puso el 2-0 en el marcador con un disparo al lado derecho de la portería.

Esteban conseguía un doblete desde la frontal del área con un buen disparo que no pudo detener el cancerbero visitante para el 3-0, y ya para finalizar, el recién ingresado Sergio, se internó en el área rival y al ser derribado, consiguió otro penalti que Mario envío al fondo de la red para el definitivo 4-0.