A Brasil no le sorprenden

A Brasil no le sorprenden

La canarinha supera a Serbia, que no se arrugó, pasa como primera y se medirá con México en octavos de final

JUANMA MALLO

Brasil pasa de sorpresas. Dos horas después de que Alemania, su humillante verdugo en su Mundial de 2014 sufriera un bochorno nunca visto, la canarinha se plantó en el césped del estadio del Spartak con la intención de evitar acompañar a los germanos en la historia negra de este Mundial ruso en el que las favoritas sudan y sufren por el descaro de sus oponentes. Es cierto que Serbia resultó un adversario digno, valiente, y que con el 1-0 en contra tuvo diez minutos contra las cuerdas a la seleçao. Pero justo en ese momento, cuando el agua ya estaba a la altura de la frente de Alisson, Thiago Silva sentenció el duelo para dejar a Brasil en el primer puesto de su grupo y cruzarse con México el lunes en el Samara Arena (16 horas).

Tras el empate en el estreno ante Suiza, tiene la lección aprendida. Y Tite ha dibujado un 'once' en su libreta y no lo cambia a menos que se produzcan lesiones, como la de Danilo en la banda derecha, y este miércoles a los diez minutos la de Marcelo, que sintió un latigazo en la espalda. Serbia, por su parte, introdujo tres novedades y retrasó la posición de Milinkovic-Savic para que tratara de torturar y sorprender con su capacidad para presentarse en el área a la zaga de la canarinha. Las dos escuadras se tantearon de inicio, calibraron qué pensaba hacer su oponente. De hecho, con un cuadro balcánico bien plantado, tardó en producirse la primera ocasión. La selló Neymar, tras pase fabricado por Gabriel Jesus en una jugada llena de trompicones en el minuto 25. El tiro del futbolista del PSG, a bocajarro, la despejó Stojkovic. Luego los protagonistas se intercambiaron los papeles, pase de Neymar, no muy entonado, y fallo del ariete del City por lento. Respondió Serbia, que nunca se amilanó, con una volea de Mitrovic. Arriba. Y, a renglón seguido, Coutinho, el mejor brasileño del Mundial, sacó su mira para inventarse una genial asistencia frontal hacia Paulinho, que tocó el balón lo justo con la puntera para superar al meta serbio. En el descuento pudo rematar Neymar, pero no lo consiguió.

Serbia estaba fuera. Debía reaccionar. No le quedaba otra. Y vaya si lo logró. El acoso a la portería de Alison resultó similar al que sufrió Neymar en el estreno del Mundial ante Suiza. De cabeza, tras rechaces del portero de la Roma –despejó de puños un balón que llegó a a la cabeza de Mitrovic y surgió de milagro Thiago Silva–, con el pie... De todas las maneras posibles acumularon oportunidades los balcánicos. Pero esa diana que tanto buscaron los hombres de Mladen Krstajic cayó en su portería. En un córner, Thiago Silva mostró su potencia y dejó sentenciado un poco más el primer puesto de la canarinha. Lo intentó el grupo balcánico, que merecieron un gol al menos, pero Brasil jugó a placer y solo Stojkovic evitó una derrota más abultada.