Barcelona

Diez años buscando al tercer central

Clement Lenglet, nuevo jugador del Barcelona. /Efe
Clement Lenglet, nuevo jugador del Barcelona. / Efe

Desde el verano de 2008, el Barcelona ha centrado sus esfuerzos en encontrar un zaguero que complemente a la pareja titular

JACOBO CASTROMadrid

Cuando Guardiola llegó al Barcelona, los centrales tomaron la plantilla. Era un fenómeno poco común en un equipo de primer nivel, pero el Barça contaba hasta con cinco jugadores cuyo puesto estaba ubicado en el centro de la zaga. No era casualidad: el equipo venía arrastrando un problema los últimos años. Siempre contaba con una pareja de garantías, pero el resto de centrales no daba el nivel. En aquel momento, la dupla Márquez-Puyol no ofrecía dudas, pero todo lo que tenían alrededor fracasaba. Ni un canterano como Oleguer, ni un jugador contrastado en la Liga como Gaby Milito, ni un campeón del mundo como Lilian Thuram. Nada había funcionado fuera de esa pareja.

Más información

Una dinámica que Guardiola se empeñó en cambiar y que desembocó en una búsqueda del tesoro que los culés esperan haber finalizado con Clement Lenglet. En total, un desembolso de 209 millones de euros para dar primero con un sustituto para Puyol y Márquez, luego con un recambio del capitán y Piqué y ahora, asentado Umtiti junto al '3', con un tercer central que además posea la capacidad técnica para desarrollar la archiconocida 'filosofía Barça'.

Piqué

La mejor compra del Barcelona para el centro de la zaga en muchísimos años. Fichado por el Manchester United cuando era un adolescente, en 2008, con 21 años, volvió al Barcelona de la mano de Guardiola por 5 millones de euros. Pese a estar por detrás de Puyol y de Márquez, la lesión del segundo le abrió las puertas de la titularidad. El 2-6 del Bernabéu, donde anotó el sexto gol, y la final de la Champions contra el United le confirmaron como un central de primer nivel. La defensa del Barcelona y de la Selección Española no se concibe sin él en la última década.

Cáceres

Con 21 años, llegó al Barcelona en el verano de 2008 tras demostrar buenas condiciones en el Recreativo de Huelva la temporada anterior. Era una de las grandes apuestas del proyecto Guardiola, pero su participación fue desastrosa. Fichado por 16 millones de euros, jugó 23 encuentros como culé en los que no convenció. Tras estar cedido en la Juventus y en el Sevilla, los hispalenses lo compraron por 3 millones de euros.

Henrique

En el mismo verano que Cáceres y Piqué, el Barcelona se hizo con Henrique, central brasileño del Desportivo Brasil. Los culés pagaron 8 millones de euros. Jamás llegó a debutar con el equipo catalán en partido oficial. Tras jugar cedido en el Bayer Leverkusen, el Racing de Santander (dos años) y el Palmeiras, el Barcelona se deshizo de él en 2012 y volvió a Brasil.

Chygrynskiy

El fichaje más recordado de Pep Guardiola. Tras jugar en fase de grupos frente al Shakhtar Donetsk, el técnico catalán se enamoró futbolísticamente de un central de barba y larga melena. Dmytro Chygrynskiy. 25 millones de euros pagó el Barcelona por un jugador que fracasó totalmente. Apenas jugó catorce partidos. Al año, fue vendido a su equipo de origen por 10 millones menos.

Mascherano

No era su función, pero fue de los que mejor cumplió. Mascherano fichó por el Barcelona en 2010: 20 millones de euros invertidos en un jugador que llegó como recambio de Busquets y terminó siendo central. Durante casi cinco temporadas actuó como central al lado de Piqué, más aún cuando el rendimiento de Puyol comenzó a caer. Muy criticado por sus errores individuales jugando en esa posición, terminó siendo uno de los que mejor rendimiento dio. En 2018 se marchó a China

Song

En el verano de 2012, Tito Vilanova eligió fichar a Song antes que contratar a un central. El nuevo técnico del Barcelona entendía que con la llegada del camerunes podría liberar a Mascherano de jugar en el centro del campo, apostando por él como central, y además ganaría un jugador para la zaga, ante los numerosos problemas físicos que comenzaba a a sufrir Puyol. Los culés pagaron 19 millones al Ársenal por su pase. En su primera temporada, Tito intentó utilizarlo en defensa en algunos partidos pero el experimento salió mal. Nunca más volvió a pisar esa posición. Tras jugar cedido en el West Ham dos años, terminó marchándose libre al Rubin Kazán en 2016. Ahora se encuentra sin equipo.

Mathieu

La llegada de Luis Enrique en el verano de 2014 provocó la primera inversión en un defensa central desde el fichaje de Chygrynskiy. Mathieu, originariamente lateral izquierdo –e incluso en ocasiones extremo– en el Valencia, fue reconvertido a central por Ernesto Valverde en el conjunto che. Tras dos temporadas jugando en esa posición, le esperaba el Barcelona. Los culés pagaron 20 millones por él. Comenzó siendo titular su primera temporada, pero Mascherano terminó ganándole el puesto. Sin embargo, pese a no jugar siempre, fue importante en su primer año, donde anotó goles claves al Real Madrid y al Celta. Fue perdiendo protagonismo con el paso del tiempo. Jugó otras dos temporadas a nivel aceptable, donde alternó la posición de central con la de lateral izquierdo. Se marchó al Sporting de Lisboa libre en 2017.

Vermaelen

Fichó por el Barcelona el mismo verano que Mathieu. Contrastado en Inglaterra y titular en la selección belga, Vermaelen tuvo un peor enemigo en su llegada a Barcelona: las lesiones. La frase de Zubizarreta, que le calificó como un jugador «de rendimiento inmediato», le persiguió durante mucho tiempo. El Barcelona pagó 19 millones de euros al Arsenal por un jugador que en su primera temporada solo jugó un partido, la última jornada de Liga. Tras otro curso con problemas físicos, se marchó cedido a la Roma en el verano de 2016. Después de un año en Italia, se suponía que el Barcelona lo vendería, pero nada más lejos de la realidad. Valverde apostó por él como cuarto central y mostró un muy buen nivel durante varios partidos, llegando a ser titular en el clásico del Santiago Bernabeu. A falta de un año para terminar su contrato, todo apunta a que será el cuarto central del equipo en la 2018/19.

Umtiti

La mejor llegada para la zaga desde Piqué. Los culés pagaron 25 millones de euros al Olympique de Lyon por un chico de 22 años con pocas temporadas de experiencia en la élite. En pocos partidos, Umtiti se hizo con la titularidad por encima de Mascherano, convirtiéndose en el acompañante perfecto para Piqué. Su actuación esta última temporada le valió para ganarse la renovación. A punto de cumplir 25 años, parece destinado a ser el jefe de la zaga culé una vez que se marche Piqué. Está siendo uno de los nombres del Mundial, marcando incluso el gol que dio el pase a Francia a la final.

Marlon

Fichado para el filial, tuvo minutos con el primer equipo en la temporada 2016/17. Tras ser cedido al Niza la pasada temporada, volverá al Barcelona, aunque todo indica que saldrá traspasado.

Yerry Mina

Con la marcha de Mascherano, el Barcelona adelantó la llegada del colombiano, al que había fichado del Palmeiras con anterioridad, pero con el que no contaba hasta el verano de 2018. Los culés pagaron 12 millones de euros. Su rendimiento fue bastante decepcionante y todo indica que Ernesto Valverde no contará con él para la próxima temporada. Después de su buen Mundial, podría salir cedido o, incluso, traspasado.

Cantera

Algunos canteranos tuvieron oportunidades también en el centro de la zaga. Muniesa y Botía llegaron a debutar con el primer equipo, pero tras marcharse cedidos jamás regresaron. Fontás jugó partidos en los dos últimos años de Guardiola, pero no pudo hacerse con un puesto en el equipo. Por último, el que más protagonismo tuvo fue Bartra, que tras casi cuatro temporadas alternando el banquillo con la grada, se cansó de esperar su oportunidad y se marchó camino a Dortmund.

Fotos

Vídeos