Jornada 5

El Barcelona se vuelve mediocre a domicilio

Rakitic y Piqué se lamentan tras uno de los goles del Granada./Afp
Rakitic y Piqué se lamentan tras uno de los goles del Granada. / Afp

El conjunto azulgrana apenas disparó una vez entre los tres palos y el Granada hizo dos goles y se llevó el triunfo con justicia

JESÚS BALLESTEROSBARCELONA

Definitivamente, el Barcelona tiene un serio problema cuando juega como visitante. No sabe lo que es ganar y, para colmo, en apenas cinco jornadas que se han consumido, el equipo azulgrana ya ha caído en dos. Demasiado para un equipo que aspira a mantener su nombre como campeón de la Liga. El Granada fue mejor, sin más, aprovechó las ocasiones y sacó tajada de un equipo romo, sin ideas y sin gol. La peor versión que coincide siempre cuando juega lejos del Camp Nou. Nada nuevo bajo el sol. Ni la vuelta de Messi logró revertir una situación que debe obligar a todos a reflexionar las causas de tan marcado bajón cuando se juega como visitante.

2 Granada

Rui Silva; Víctor Díaz, Germán, Domingos, Neva; Azeez, Montoro, Herrera (Maxime Gonalons, 83), Puertas; Machís (Vadillo, min. 62) y Soldado (Carlos Fernández, min. 58).

0 Barcelona

Ter Stegen, Semedo, Piqué, Lenglet, Junior (Ansu Fati, min. 46); Rakitic (Arturo Vidal, min. 62)i3j, Sergi Roberto, De Jong; Carles Pérez (Messi, min. 46), Griezmann y Luis Suárez.

Goles
1-0. min. 2. Azeez. 2-0. min. 66. Vadillo, de penalti
Árbitro
Cuadra Fernández (Comité Balear). Amonestó a Luis Suárez, Piqué, Soldado, Herrera, Carlos Fernández.
Incidencias
Estadio Los Cármenes. 19.000 espectadores.

Porque no es normal perder dos partidos en apenas cinco partidos, pero algo más alarmante es no haber metido un solo gol en la mitad de los encuentros oficiales disputados. Pero hasta cierto punto es normal si el primer lanzamiento entre los tres palos lo realizas ante el Granada en el minuto 82 (con 2-0 en el marcador).

Apenas ha comenzado la temporada y no hay dogmas posibles en esto del fútbol, pero lo cierto es que el Barcelona debe replantearse su fútbol cuando haces las veces de visitantes. El choque vivido ante el Granada es una copia de lo antes vivido en estas primeras semanas de competición. El Barcelona llegaba al choque en tierras granadinas sin haber aún ganado fuera de casa esta temporada. Y no comenzó de la mejor forma el duelo con ese gol a las primeras de cambio en las botas de Azeez. Está acostumbrado el conjunto de Ernesto Valverde a remar contra corriente, pero la costumbre se está convirtiendo en un debe importante en la estructura defensiva del cuadro azulgrana.

No es normal que un equipo que aspira a repetir laureles en la Liga siga cediendo tanto atrás. El gol llegaba nada más comenzar el choque y otra vez a buscar la remontada. Cierto es que ésta cuesta mucho más cuando no eres capaz de disparar entre los tres palos. No es nuevo esto porque el Barcelona se ha acostumbrado a tardar un mundo en generar ocasiones de gol. No es el primer choque en el que el equipo de Valverde se va al descanso sin siquiera lanzar una sola vez a portería. Era el duelo propicio para que el Barcelona se quitase la espina de no haber ganado aún a domicilio, pero este equipo se ha empeñado en complicarse todos y cada uno de los duelos como visitante. El Granada siempre ha sido un rival propicio, incluso jugando como local en Los Cármenes, pero este nuevo armazón montado alrededor de Diego Martínez, se ha empeñado en hacer pronto los deberes en la élite del fútbol.

Más allá del resultado ante el Barcelona, el equipo nazarí ofrece un libreto claro de fútbol que debe llevarle al objetivo primigenio más pronto que tarde. Lo lograba con cierta solvencia y por ello se vio obligado Valverde a sacar a su estrella, Messi, y al jugador más en forma, Ansu Fati. Messi regresaba a la Liga tras su media hora en la Champions, pero poco o nada aportó para que los suyos se marcaran una remontada que evitara la segunda derrota de la temporada. Está falto de ritmo, parece incluso carente de confianza por lo que el Barcelona se resiente aún más.

Para colmo de males azulgrana, pasada la hora de choque, Vidal competía penalti y Vadillo lograba batir a Ter Stegen para júbilo del estadio nazarí. Se veía con dos goles de ventaja y capaz de dormir en lo más alto de la tabla clasificatoria. No quería despertar el Granada que estalló con el pitido final y sintiéndose grande tras hacer claudicar a todo un Barcelona. Se lo está ganando a pulso este subidón con un inicio de temporada impensable este verano. Valverde tiene tajo por delante, el equipo no carbura, y el peor reflejo posible lo ofrece cuando juega como visitante. Carente de ritmo, de ideas y de gol, está obligado a revertir esta imagen más pronto que tarde.