Jornada 23

El Barça no dramatiza y toma aire antes de un tramo salvaje

Ernesto Valverde, durante el partido en San Mamés./Javier Zorrilla (EFE)
Ernesto Valverde, durante el partido en San Mamés. / Javier Zorrilla (EFE)

Tras los tres empates seguidos, dos en Liga y uno en Copa, Valverde da casi tres días de fiesta a la plantilla porque el equipo se jugará las tres competiciones en este final de mes

P. RÍOSBarcelona

Dos días y medio de fiesta antes un momento cumbre de la temporada: lunes y martes enteros y descanso hasta el entrenamiento del miércoles a las 17 horas. Aunque la palabra desgaste tardó en ser aceptada en el diccionario del Barça, ha acabado siendo reconocida con medidas como la que ha tomado Ernesto Valverde después de tres empates consecutivos: dos en Liga y uno en la ida de la semifinal de la Copa, competición que ha vuelto a pasar factura física al equipo azulgrana. En las anteriores cuatro temporadas por lo menos la conquistó, pero esta vez corre el riesgo de que el esfuerzo haya sido inútil porque deberá mejorar en el Bernabéu el 1-1 de la ida en el Camp Nou.

Aprovechando que ahora no hay partido intersemanal, caretas fuera: casi tres días de relax para respirar, recuperarse de golpes y volver a sentir la energía perdida. Luego, la locura: tras un primer choque ante el Valladolid asequible, ida de octavos de final de la Liga de Campeones en Lyon, visita al Sevilla y dos citas en el Bernabéu: la copera y la liguera. Cuatro desplazamientos salvajes que requerirán el mejor físico y el mejor fútbol del Barça porque se jugará los tres títulos en pocos días.

Antes, dos formas de enfocar la minicrisis de resultados en Liga. Para Valverde y los positivos, el Barça mandaba al frente de la Liga hace quince días con cinco puntos de ventaja al segundo y ahora lo hace con seis. Son los que valoran que el equipo reaccionó ante un gran Valencia para igualar un 0-2 en contra (2-2) y que resistió en San Mamés ante otro equipo al alza como el Athletic (0-0).

Para los negativos y los que presionan desde fuera buscando una herida en la fortaleza azulgrana, no es lo mismo liderar con cinco puntos de ventaja al Atlético, más proclive a errar bajo presión, que con seis a un Real Madrid que ha recortado cuatro puntos en dos jornadas y que si se lo cree es capaz de todo. Son los que entienden que Ter Stegen no puede ser la figura, como sucedió en Bilbao con dos paradas descomunales ante Susaeta y Williams, de un equipo que presume de buen fútbol y goles.

Aunque controlando los movimientos más explosivos, Messi ya jugó los 90 minutos ante el Athletic, indicio de que estará a tope en el tramo infernal que se avecina. Y Dembélé reapareció en el último cuarto de hora y se intuye que apartará al apagado Coutinho de la titularidad. Sí se notó el domingo la baja del lesionado Arthur por el control que aporta. Y el brasileño no volverá hasta dentro de un mes. Arturo Vidal tiene otras características, Aleñá no acaba de soltarse y Coutinho se borró hace tiempo como candidato a jugar de interior. El Barça puede mejorar físicamente tras este breve descanso, tendrá más gol con Messi en forma y Dembélé recuperado, pero sin Arthur le va a faltar juego. Valverde tiene el reto de encontrar la solución.

 

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