Jornada 12

El Atlético, en un mar de dudas

Simeone, en el banquillo./AFP
Simeone, en el banquillo. / AFP

El equipo de Diego Pablo Simeone recibe al Athletic con un único central disponible, con la obligación de ganar y con el debate sobre si jugar más ofensivo

Javier Varela
JAVIER VARELAMadrid

Diego Pablo Simeone, viejo conocido de San Mamés y del Athletic Club, lleva desde el martes pensando con qué equipo podrá recibir en el Metropolitano al conjunto vasco. El técnico argentino acumula bajas en el equipo por doquier, sobre todo en la defensa, donde sólo Diego Godín, que arrastra molestias, tiene alguna opción de jugar a pesar de todas las cartas que tiene Simeone en su baraja para el centro de la zaga. José María Giménez y Lucas Hernández fueron los últimos en entrar en la enfermería tras el partido de Liga de Campeones ante el Borussia Dortmund, donde ya estaba Stefan Savic, por lo que el canterano Montero espera un compañero de zaga que, de no ser el uruguayo, podría ser Saúl Níguez. En otra situación Godín no forzaría, pero la falta de efectivos y la necesidad de sumar una victoria que les permita llegar al parón de selecciones en la zona alta exige un extra de compromiso para un futbolista que siempre lo ha demostrado.

La buena noticia para Simeone es que los laterales, tanto Filipe Luis como Juanfran, parecen haber recuperado su mejor forma. El brasileño fue clave en el primer gol del Atlético ante el Dortmund y volvió a ser el puñal que acostumbra en ataque, mientras que el alicantino firmó un partido soberbio en defensa y en ataque ante un equipo que dos semanas antes le había sacado los colores. El que estará seguro, para tranquilidad de la parroquia atlética e intranquilidad para los de Eduardo 'Toto' Berizzo será Jan Oblak. El portero esloveno, que ante el Dortmund alcanzó su partido 100 sin encajar gol de los 178 que ha jugado con la camiseta rojiblanca, es un muro que sólo ha recibido seis goles en la Liga y al que sólo el Eibar ha sido capaz de marcar en su estadio.

Menos dudas parece tener en el centro del campo, donde Rodrigo se agiganta con el paso de los partidos y se presenta como el eje del fútbol que parece querer y no poder el Atlético. Porque los rojiblancos son capaces de dar una cal y otra de arena con su juego en el mismo partido. Ante el Dortmund el canterano formó el doble pivote junto a Thomas y eso pareció otorgarle al equipo la licencia de soltarse el pelo y buscar el ataque y ahí Correa y Saúl necesitan poco para buscar la portería contraria. El argentino siempre lleva peligro cuando se acerca al área, aunque no ande especialmente acertado con la puntería, y el internacional español ofrece su mejor versión cuando da un paso adelante, ejerce de llegador y sutura las subidas de los laterales contrarios con una presión alta. Esa disposición en el campo convierte a los rojiblancos en un rival más peligroso, pero las dudas de su entrenador de si dar o no el paso adelante hace que lo que ante el Dortmund pareció una solución, se convierta ante el Athletic en un atrevimiento.

Y arriba la referencia es Antoine Griezmann, que parece haber recuperado el olfato goleador con dos goles en los dos últimos partidos, una de las asignaturas pendientes de todo el equipo en este inicio de campaña. El francés parece haber encontrado su mejor momento de la temporada tras un inicio dubitativo y falto de ritmo y más que en punta tiene la libertad táctica de jugar en todo el frente de ataque bajando a recibir el balón para convertirse en asistente de sus compañeros y pieza clave en el fútbol ofensivo. Lo que sí será una incógnita es quién será su compañero, porque Diego Costa parece que no podrá llegar para medirse al equipo de Berizzo. Cuenta con más opciones, por los méritos acumulados en los últimos partidos, Gelson Martins, pero la opción de un nuevo puro como es Kalinic siempre ha sido del agrado de un Simeone que buscara seguir sin perder ante el Athletic.

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