Sub 21

Meriendas y buen rollito en las gradas del Nuevo Los Cármenes

Meriendas y buen rollito en las gradas del Nuevo Los Cármenes
PEPE MARÍN

Los niños fueron los grandes protagonistas del jueves en el estadio del Zaidín, que registró una entrada de nueve mil espectadores

Antonio Navarro
ANTONIO NAVARRO

La visita de la selección española sub 21 fue todo un regalo para centenares de niños de clubes granadinos que se acercaron para darle su aliento a 'la rojita' y apoyar en su partido frente a Rumanía a aquellos futbolistas llamados a representar a España en las grandes citas futbolísticas del planeta en un futuro no muy lejano.

Desde la previa del encuentro se percibió mucho ajetreo de niños en los alrededores de Los Cármenes. Las banderas de Rumanía se hacían notar en los alrededores del estadio, siendo el ambiente algo más light que cuando el Granada tiene que disputar un partido de Liga. Los abonados rojiblancos fueron precavidos y retiraron sus entradas para el partido durante los anteriores días de la semana, por lo que las colas en las taquillas no eran especialmente grandes. Al ser un encuentro no oficial disputado en jueves y en horario laboral hubo quién se lo perdió por no poder descuidar sus obligaciones laborales y hubo quién no pudo escuchar los himnos ni ver los primeros minutos del partido bien porque los números de las puertas de entrada al campo fueron 'rebautizados' en comparación a los partidos que disputa el Granada –con la correspondiente confusión por parte de muchos aficionados que se equivocaron de puerta– o bien porque las colas en el fondo norte –el del marcador– sí que fueron mucho más grandes de lo esperado.

El caso es que el interior del recinto estaba medio lleno o medio vacío, según se mire. Desde la organización apuntan que la cifra oficial de espectadores fue de 9.000, algo menos del cincuenta por ciento del aforo (19.336). Entre esos nueve mil la presencia de niños de clubes granadinos que tuvieron acceso a las entradas para este choque fue muy nutrida. Canteranos del Otura, del Padul, del Reino de Granada, del Atarfe o del Maracena, entre otros, cambiaron los entrenamientos por esta excursión al Nuevo Los Cármenes para apoyar a 'la rojita'. Con la merienda en la mano y los chandals de sus clubes, los chavales tenían casi todas sus miradas puestas en el futbolista más mediático de esta sub 21: Sergio Reguilón, famoso por haberle arrebatado el puesto de lateral izquierdo en el Real Madrid a un todo un internacional brasileño cuatro veces campeón de Europa como es Marcelo.

Durante los primeros minutos a la grada le costó entrar en el partido, siendo un clásico en el coliseo del Zaidín como es El Papa del Granada el que llevó la batuta para que la grada empezase a animar a España. El mano a mano de Borja Mayoral con el guardameta Andrei Radu levantó a muchos granadinos de sus asientos, aunque la buena intervención del portero y de la defensa rumana para desbaratar el posterior rechace que había caído en los pies de Reguilón dejó las ganas de cantar gol en un expandido «uy».

En las gradas había quién deseaba con todas sus fuerzas celebrar un gol de 'Religión', demostrando que no siempre es sencillo pronunciar bien a la primera el apellido del joven futbolista de la cantera madridista. Con atacantes como Pablo Fornals y Carlos Soler más apagados que de costumbre también hubo quien echó de menos a jugadores tan eléctricos como Iker Muniain o Gerard Deulofeu, habituales en la rojita hasta no hace mucho.

El 0-0 al descanso supo a poco, por lo que en la segunda parte cada uno intentó divertirse a su manera. Algunos aficionados hicieron volar aviones de papel en dirección al terreno de juego y otros iniciaron una ola que terminó cogiendo forma y levantando de sus asientos al respetable. El gol de Mikel Merino y las ganas que le puso Rafa Mir cuando le llegó el turno de sustituir a Borja Mayoral le dieron bastante más sabor al segundo acto del partido, estando los seguidores españoles bastante tranquilos con el resultado por la sensación de seguridad que el portero del Athletic Unai Simón transmitió en todo momento. El 1-0 final se puede considerar justo, aunque la hinchada se quedó con las ganas de celebrar otro tanto de Rafa Mir en un disparo que repelió el poste. Posiblemente mereció mejor suerte el atacante de la UD Las Palmas.