Baloncesto

Las vacaciones pasan por el aro

De izquierda a derecha, Carlos Corts, Manu Rodríguez, Pablo Almazán y Belén Arrojo en el Pabellón Veleta /José M. Puertas
De izquierda a derecha, Carlos Corts, Manu Rodríguez, Pablo Almazán y Belén Arrojo en el Pabellón Veleta / José M. Puertas

El pabellón Veleta recibe a diario un constante goteo de jugadores que buscan mejorar técnica y físicamente de cara a la próxima temporada

JOSÉ MANUEL PUERTASGranada

Mientras la internacional española Belén Arrojo apura su tempranera sesión de trabajo, Pablo Almazán romper a sudar en el pabellón Veleta. El alero granadino, que volverá este año a jugar en la ACB ocho temporadas después, tiene claro que el esfuerzo veraniego será clave para aprovechar su merecida oportunidad en la máxima categoría española, tras más de un lustro siendo uno de los mejores exteriores de la LEB Oro. Instantes después aparece en su inseparable bicicleta Carlos Corts por el recinto zaidinero. Acto seguido, también Manu Rodríguez. Allí les espera Arturo Ruiz, entrenador ayudante de Pablo Pin y preparador físico del Covirán Granada. Es 6 de agosto y el termómetro se acerca a los cuarenta grados. Un día cualquiera de verano en la oficina de un baloncestista profesional. Un día más para mejorar.

Atrás han quedado esos tiempos en los que los jugadores miraban lo justo por su cuidado durante la época estival. Años en los que la mayoría apenas jugaban algunos partidos con amigos, tomaban parte en torneos de fiestas de pueblo o sudaban algo más en carreras por la playa.

Desde hace algo más de una década, y como transferencia de la cultura estadounidense al respecto, casi todos los profesionales se machacan en vacaciones. No puede ser de otra forma. Pablo Almazán jugó su último partido con el Betis el 3 de mayo, y no volverá a entrenar con Curro Segura hasta la próxima semana. Belén Arrojo, no convocada este verano por la selección española para el Eurobasket, perdió la Liga Dia con el Perfumerías Avenida el 5 de mayo, y no será hasta el 31 de agosto cuando se incorpore a su nuevo equipo, el Lointek Gernika. Rodríguez y Corts cerraron curso el 22 del quinto mes del año, y hasta el 26 de agosto no estarán a las órdenes de Pablo Pin. Parones de cuatro y hasta cinco meses inasumibles para el nivel de exigencia actual.

Físico y técnico

En estas semanas, han trabajado con intensidad a los pies de la Alhambra otros nombres como los nazaríes Pablo Aguilar, actualmente concentrado con España y buscando una plaza en la lista de Scariolo para la Copa del Mundo, Germán Martínez y Javi Hernández. También el ex rojinegro Iván Martínez, afincado durante el verano en Granada y que jugará este año en LEB Plata en Burgos. Hasta toda una estrella de la ACB como el estudiantil Darío Brizuela, que el verano pasado ya sudó en la ciudad con su preparador físico personal y que ha vuelto a repetir experiencia.

En el caso de los jugadores del Covirán, las sesiones las coordinan 'Zamo' Fernández y Arturo Ruiz. El primero dirige aspectos de mejora técnica con el apoyo del segundo, responsable de la condición física. Las gotas de sudor no sólo caen en el parqué, pues hay muchas horas de gimnasio en el camino. «Es algo individualizado, por ejemplo de bote y manejo de balón con jugadores exteriores», apunta Ruiz. El objetivo, obvio:«mejorar sus puntos débiles y potenciar sus fuertes», afirma el preparador. Es el momento de invertir en la mejora técnica, para la que «apenas hay tiempo durante la temporada normal», se sincera Ruiz.

Y es que los tiempos han cambiado. La responsabilidad de los jugadores les lleva a comenzar sus entrenamientos casi en cuanto acaba el ejercicio previo. En muchas ocasiones, planifican incluso sus vacaciones buscando hoteles con gimnasio que les permitan no parar demasiado. Los del Covirán tienen un plan de trabajo casi inmediato que ejecutan Fernández y Ruiz para los que siguen en Granada. En cuanto a los que viven fuera, es el preparador físico el encargado del control. «Por email o teléfono, porque además yo soy muy pesado y les llamo casi cada semana para ir ajustando las cargas de entrenamiento», señala. El malagueño, de hecho, se muestra optimista con el estado de la plantilla que se encontrará el 26 de agosto, incluyendo los dos nuevos fichajes. «Son muy profesionales y están sudando ya bastante, y de hecho yo creo que algunos este año van a llegar mejor que nunca», afirma.

Arrojo y Almazán traen planes particulares que vienen ejecutando desde hace semanas, establecidos por sus equipos o sus propios entrenadores personales, según el caso. Durante el paso por su ciudad natal, se unen a las intensas sesiones en el Zaidín. «Trabajamos coordinadamente con su preparador físico personal para hacer sesiones de pista complementarias a lo que ya hacen», concluye Ruiz. Y es que el verano ya no es sólo de asueto y chiringuito. Es tiempo de sudar en Granada, y no sólo por la ola de calor.