Edu Durán · Alero del Covirán
Ramón Díaz sabe que «estoy disponible para cuando me necesite», afirma el madrileño
Edu Durán llegó a Granada con una dilatada trayectoria, aunque de mayor huella y poso en la segunda división nacional. Su idea es ayudar cuando ... lo requieran para la pista. Experiencia le sobra, y ganas para el esfuerzo diario se le presupone tanto como la valentía en cualquier guerra para un soldado. Y transmite optimismo. Llegó el primero al Palacio a entrenar. El jugador madrileño estima que la llegada de nuevos jugadores enriquece al equipo, aunque aumente la competencia.
–¿Cómo está usted en Granada y el ambiente que respira?
–Estoy muy bien, genial, no tengo malas palabras, ni siquiera medias tintas, solo buenas, para la ciudad y el club. A nadie le gusta ir 0-5. Estamos jodidos, hablando mal y pronto. Pero nada, seguimos con muchísimas ganas, ponemos muchísimo trabajo todos los días, tarde o temprano el trabajo va a aparecer.
–¿Han digerido la severa derrota de Lugo?
–Sí, ayer estuvimos en ello. Estamos corrigiendo ya los errores que tuvimos en Lugo. Más que a nivel mental, se trata de ponerse aquí a picar piedra y, al final, saldrá todo el trabajo que tenemos detrás y esto va a funcionar, estoy segurísimo.
–¿Qué le falta al equipo para ganar?
–Hacer click, y honestamente, tenemos que trabajar mucho más o tenemos que trabajar los aspectos en los que estamos fallando. El baloncesto es un deporte donde el otro equipo también juega y la suerte es un factor bastante importante. Imagínese que en vez de fallar dos triples liberados que tuvimos, los metemos, y en vez de tropezarnos y perder una bola y que justo nos metan un triple, lo metemos nosotros. Hay un momento en el primer cuarto que, si no es por un tropezón de Jovan (Kljajic) y otra pérdida totalmente evitable en un contraataque, nos hubiéramos puesto a siete, ocho arriba. El deporte tiene esa parte bonita, aunque puede ser negativa para tus intereses y, de momento, para nosotros lo fue. Luego ya se dieron muchas más situaciones en las que tenemos que trabajar para evitarlas al máximo posible.
–¿El calendario no ayuda, con los rivales de similar potencial siempre lejos de Granada?
–Sí, sí, sí, viéndolo así está claro que podríamos haber tenido algo más de suerte, pero el calendario es el que es para todo el mundo, antes o después te vienen fechas más amigables, entonces tenemos que estar preparados para lo que venga, yo personalmente no me suelo fijar mucho en esas cosas, lo que venga viene. Ahora mismo estoy pensando en el Valencia, y la semana que viene pensaré en el Girona, y la siguiente en el Real Madrid. Parece un mantra, pero en mi carrera he comprobado que con curro al final las cosas acaban saliendo.
–El Valencia no aparenta ser el más indicado para reaccionar, ¿no cree?
–Sí, está claro que el Valencia está a su mejor nivel, pero nunca se sabe. En casa ocurre que el equipo favorito tuvo un mal partido y el equipo menos favorito, un buen partido, y se lo ha llevado el último. Cada temporada hay 15 partidos de estos, ¿por qué no puede ser este domingo uno de ellos?
«El Fuenlabrada es el club con el que más me identifico, pero lo pasé mal allí el año pasado»
–¿Esperaba jugar tan poco?
–Mire, sí, a ver, ¿qué le voy a decir? A todo el mundo le gustaría jugar más, pero de verdad lo digo, desde lo más profundo de mi corazón, estoy para lo que Ramón (Díaz) me necesite, vengo aquí (al Palacio) el primero, intento irme el último, me gusta trabajar mucho, es la manera en la que yo juego o encuentro la mejor parte de mi juego, entonces no tengo ninguna queja. Después de lo que pasé el año pasado, aquí estoy genial. Me encanta estar rodeado de tan buena gente como hay en Granada y sigo trabajando todos los días, para que el día que me llegue la oportunidad, aprovecharla. Ya está, esto está hablado con Ramón, es un tío de puta madre, no hay ningún problema. Ramón sabe que yo voy a trabajar, que estoy disponible y que, cuando me necesite, ahí estaré.
–¿El banquillo no aporta lo suficiente, debería haber más oportunidades a los nacionales?
–Ha habido temporadas de grandes equipos que han jugado con ocho o nueve jugadores, de la misma manera que el baloncesto va virando hacia plantillas de 16 jugadores, sobre todo los equipos que juegan dos ligas o incluso tres. Al final es Ramón el que lo considera, y estoy seguro al cien por cien que hace lo que mejor le viene al equipo. Entonces, ya le digo, yo sigo trabajando para estar preparado por si me llega la oportunidad y aprovecharla.
–¿Pesó la estabilidad económica y estructural para elegir ser cola de león en vez de cabeza de ratón en la Primera FEB?
–Esto siempre ayuda. El Fuenlabrada ha sido el club en el que más me he sorprendido a mí mismo, podríamos decir que es el club en el que más me he sentido identificado hasta ahora, con valores, con principios, pero, desgraciadamente, el año pasado hubo una situación en la que creo que todo el equipo, y yo personalmente, lo pasé realmente mal. Y, que te venga un club como Granada, que es una pasada, que la gente es súper buena gente, y encima, con la opción, cuando firmé, de que sabía que Granada iba a jugar en la ACB, pues, ¿cómo no lo vas a coger? Lo hice por un tema de estabilidad económica, familiar y demás, pero por supuesto por un tema deportivo. ¿A quién no le gusta tener la oportunidad de jugar contra los mejores de Europa? Porque no olvidemos que, después de la NBA y la Euroliga, la ACB es la mejor liga del mundo.
–¿Al no fichar a un 'combo', el traer a Thomas y Kljajic para la misma posición y perfil que usted, le cierra el paso?
–No tengo problema con eso, yo sigo trabajando y, para el momento en que me llegue la oportunidad, intentar aprovecharla y ya está. Tanto Matt como Jovan son unos jugadores excepcionales. La temporada que llevamos hasta ahora no les está haciendo justicia. En cuanto exploten, ya verán lo buenos que son los dos.
«Que me llamara el Covirán, donde hay tan súper buena gente y a nivel tan alto, era como para ni pensárselo»
–¿Qué le parecen los métodos de Ramón Díaz, se adaptó bien a ellos?
–Sí, soy como un camaleón, de verdad, me adapto a lo que haga falta. A los clubes a los que voy, a los que más les toco las narices son al preparador físico y a los asistentes, ja, ja, que se tienen que estar rebotando todo el día conmigo. Y al 'prepa', pues mire, soy el primero en llegar y ya tienen que estar conmigo en el gimnasio (de hecho Sergio Sánchez 'Pinzas' ya lo atiende nada más terminar la entrevista). Por eso me adapto a cualquier tipo de metodología, porque vengo aquí el primero a trabajar, sé que es lo que mejor me viene a mí como jugador, no tengo ningún problema, lo hago siempre.
–¿Usted como tirador siente ganas de arreglar porcentajes de triple en la pista, podría ayudar más en esa faceta?
–Es lo que considera Ramón. A nivel táctico, hay partidos en los que se va por un lado y los hay en los que se trata de llevar otra línea distinta. Me repito mucho, pero lo trato de plasmar en mi manera de ser, trabajo mucho para el día que me tocan minutos, eso es un tema del entrenador y yo, por supuesto, no soy un entrenador ni tengo tantos conocimientos. Ramón sabrá mucho mejor que yo qué es lo más positivo para el equipo.
–¿Qué opinión saca de la afición granadina?
–Creo que está muy bien. No hay malas aficiones. No he estado en ningún sitio en el que haya estado descontento con la afición. El día del Baskonia, el del Joventut, la gente estaba volcada, apretando en diferentes fases del partido. Granada tampoco es un lugar que se haya caracterizado por la exigencia de su afición. De hecho, no habría tenido el 'reascenso', digamos, la reaparición que se produjo en ACB, si no fuera por el apoyo de su afición, el escudo que muestra al ave fénix será por algo... En resumen, la afición granadina es una pasada, está de puta madre, ja, ja.
–¿Esperaba una ACB tan exigente y complicada?
–Sí, sí, es la segunda liga doméstica mejor del mundo, el destino intermedio de algunos jugadores hacia la Euroliga o la NBA, estoy contentísimo de poder jugar y disfrutar a tan alto nivel.
–¿La llegada de Costa es interesante pero alarga la plantilla?
–Esto es un deporte de equipo, somos profesionales y sabemos lo que nos toca, toda persona o jugador que quiera fichar por Granada, como además es el caso de Lluís, que lo deseó personalmente, viene a aportar y ayudar, es súper bienvenido, y a seguir remando todos para alcanzar la mejor situación posible.
«Veo a todo el mundo súper implicado, vamos a remar hasta llegar a la mejor situación posible»
–Díaz insiste en la defensa, ¿qué propone usted mejorar?
–Yo no estoy para pensar, ja, ja, aquí estoy para ejecutar, eso es cosa de Ramón y sí, efectivamente, soy consciente y sé lo que propone, pero, a mí, si me dicen: Edu, sal del campo y hazte 400 gradas, me tocará salirme y hacer las 400 gradas. No estoy para pensar en exceso, los jugadores somos ejecutores de lo que estima el cuerpo técnico y así tiene que ser, el baloncesto es un deporte de equipo, es táctico, los jugadores somos las piezas del ajedrez que mueve la mano del 'staff'.
–El entrenador se preguntó en Lugo si hay jugadores que no quieren dar el nivel..., ¿el problema es de actitud, de mentalidad o simplemente de limitación?
–No sabría qué decirle la verdad, puedo responder por mí mismo, yo vengo a trabajar aquí todos los días y también veo a todo el mundo súper implicado, son situaciones a veces de mala suerte, de que no nos entran los tiros, que a lo mejor no se tenían que haber salido. En esta pregunta no sabría qué contestarle, sinceramente. Observo que venimos al Palacio todos los días a trabajar un montón, desde el primero hasta el último del club. Pienso que, al final, con trabajo, los resultados se producen, y estoy seguro de que, en este equipo, las cosas acabarán saliendo bien.
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