LEB Oro

Un tirador con un cañón y un matador de envergadura fuera de lo normal

Earl Watson intenta anotar ante Palma durante la 'Final Four' /FEB
Earl Watson intenta anotar ante Palma durante la 'Final Four' / FEB

Gonzalo García de Vitoria, entrenador del Ourense Baloncesto, analiza para IDEAL a los dos fichajes del Covirán, ambos ex pupilos suyos

JOSÉ MANUEL PUERTAS

La Fundación CB Granada ha mantenido este verano la línea de estabilidad que le ha acompañado prácticamente desde su paso al frente como primer equipo de la ciudad, allá por 2012. Con Pablo Pin en el banquillo, el Covirán Granada – repitiendo también 'naming'– tendrá hasta diez jugadores de la plantilla del último ejercicio que volverán a defender sus intereses en la segunda experiencia en LEB Oro. A ellos se han sumado dos retoques que, sin embargo, se antojan como de crucial importancia para el paso al siguiente nivel de los rojinegros, que ya el año pasado se quedaron a las puertas de la 'Final Four' de ascenso a la añorada Liga Endesa. Esos dos elementos son el escolta Diego Kapelan y el pívot Earl Watson, ambos ya con experiencia en Oro, donde su primer equipo fue, en distintas temporadas, el Ourense de Gonzalo García de Vitoria. IDEAL ha hablado con el técnico vasco para analizar a los nuevos nazaríes.

Sobre el canadiense, a quien tuvo dos años a sus órdenes, García de Vitoria asegura que «en ataque es determinante y capaz de dinamitar un partido en dos o tres minutos metiendo cuatro triples». De hecho, en Orense «lo hizo varias veces, es muy peligroso en ese aspecto». Recuerda el entrenador «un partido en 2016 en Castellón en el que empezó enchufadísimo y tuve que cambiar mis planes. Me gusta dejar jugadores importantes en el banquillo para equilibrar los quintetos, pero ese día Guillermo Rejón me decía '¡Saca a este que está que arde!'».

El escolta de 190 centímetros es un anotador compulsivo. «No se va a arrugar», afirma su antiguo entrenador. «Incluso si un día no está inspirado, si tiene que tirarse el tiro decisivo, lo va a hacer, y yo creo esa es una de sus grandes virtudes». Kapelan, nacido en Bihac (Bosnia-Herzegovina), pero emigrado joven a Canadá durante la Guerra de los Balcanes, «es un tío alegre, comunicativo y que crea buen ambiente, en ese sentido es más europeo que americano», subraya García de Vitoria.

En cuanto a su ética de trabajo, el bilbaíno apunta que su antiguo discípulo es un «excelente compañero que nunca va a dar un problema y de hecho va a evitarlos si aparecen». Además, «cuando no puede entrenar es porque está lesionado de verdad, no escatima en el esfuerzo», prosigue el técnico vasco.

De hecho, señala el entrenador del Río Ourense que ha intentado volver a contar con sus servicios «el verano pasado y éste», e incluso tuvo la intención de contar con él en ACBcuando los gallegos finalmente no ratificaron su ascenso deportivo. «Nos lo planteamos como un especialista ofensivo, una especie de Jaycee Carroll salvando las distancias, por ser un tío excepcional y tener un cañón en la muñeca», afirma.

Eso sí, quizá el mayor problema de Kapelan llegue en tareas defensivas. «Es donde más sufre», reconoce García de Vitoria. «No es un 'jeta' pero no es un buen defensor de 1x1», señala el técnico, que afirma rotundo a IDEAL que «si Kapelan fuera un defensor consistente, y siendo comunitario, estaría sin ninguna duda jugando ACB».

Envergadura de Watson

Al analizar a Earl Watson, su hasta ahora entrenador señala que «es lo que los americanos llaman un 'undersized'», esa figura cada vez más habitual del pívot bajo y móvil. De hecho, «no llega a dos metros, está en 1'98», afirma el entrenador, que subraya sin embargo que «su envergadura es una barbaridad». Además, el pívot cuenta con una «espalda enorme» y «manos grandes», lo que le permite ser una amenaza «en el juego de bloqueo directo, porque continúa muy bien y luego tiene muy buenas manos y mucha capacidad de machacar el aro». No en vano, en Orense, de sus 93 canastas en la liga regular, 55 fueron mates, una cifra altísima. «Llevará gente al Palacio», vaticina el bilbaíno.

No es el lanzamiento la mayor virtud del jugador formado en la Universidad de Rhode Island, pero también puede ocupar la posición de ala-pívot. Así lo hizo en el 'playoff' ante Oviedo, «jugando muy bien», apunta el técnico orensano. En defensa, «se hace enorme con los brazos arriba pese a su 1'98». Eso sí, «sufre contra pivots más grandes una vez que reciben, tipo Fran Guerra o Arteaga, pero puede defenderlos muy bien antes de que tengan el balón», valora.

Otro aspecto a valorar en Watson es su actitud. «Es reservado pero no se borra nunca», sentencia el técnico. Sin ir más lejos, el curso pasado, tras el debut de los gallegos en Granada se lesionó en un mal gesto entrenando justo antes de medirse a Canoe y Barcelona B. «Jugó aunque apenas podía correr pero sí saltar», destaca el entrenador. Promedió 5'5 puntos y otros tantos rebotes en los poco más de 12 minutos de media que pudo jugar entre ambos duelos. Luego se supo que tenía una rotura de 7 centímetros en el isquiotibial que le dejó fuera casi dos meses. «Pero ese es Earl Watson, un tío que no para con una rotura así», concluye García de Vitoria.