LEB ORO

Las 'pinzas' llegan a su límite

Las 'pinzas' llegan a su límite
R. L. P.

El Valladolid desnuda las carencias de un Covirán lastrado por las lesiones y que, pese al tropiezo, permanece quinto en la clasificación liguera

JUANJO MARTÍNGranada

Entre el repertorio de citas célebres atribuidas al científico Albert Einstein se encuentra la frase de «dos cosas son infinitas, la estupidez humana y el universo, y no estoy seguro de lo segundo». De este modo, las 'pinzas' con las que el Covirán se han sostenido durante los últimos encuentros tenían un tope y este se alcanzó el pasado sábado en el Palacio frente al Valladolid (64-74). Las bajas de Marín, Bortolussi y Olmos, junto al maltrecho estado de Josep Pérez –quien volvió a forzar pese a no estar recuperado de su tobillo–, colocaron a los rojinegros en una delicada tesitura en cuanto a efectivos a la hora de plantar cara al rocoso cuadro pucelano. La escuadra visitante, con el experimentado Paco García al frente de su banquillo, supo dónde golpear a los granadinos desde el principio para desmontar el esquema con el que los hombres de Pin habían logrado meritorios triunfos sobre Huesca y en Coruña.

El Covirán se notó inferior ya en los primeros compases y a raíz del acierto de Gantt y los problemas para hallar un referente distinto a Guille Rubio provocaron una desventaja que llegó a ser de dieciséis puntos en la primera mitad y de veintiuno en la segunda (39-60). El hecho de tocar fondo supuso el inicio de una remontada a base de más corazón que cabeza, con un aluvión de triples con los que recortaron hasta ponerse a tan sólo nueve puntos (53-62). El partido podría haber tenido un desenlace distinto si el triple liberado de Pardina desde la esquina no hubiera recorrido la circunferencia del aro para después salirse. Fue uno de los momentos clave en los que se abortó la reacción de un cuadro nazarí que siempre estuvo por detrás en el marcador y que se quedó a las puertas de una semana perfecta, después de sus dos triunfos en los últimos siete días.

Eso sí, el resto de resultados de esta jornada no han sido adversos y el Covirán conserva su quinta posición, la última que concede el factor cancha en la primera eliminatoria de ascenso a la ACB. Ourense perdió en casa ante Palma, mientras que Palencia y Bilbao sufrieron de lo lindo para batir a equipos de la zona baja como Prat y Cáceres. Este último obligó a los vizcaínos a disputar una prórroga en la que los de Mumbrú se impusieron gracias a la omnipresencia de Ben Lammers. El pívot acabó con 22 puntos y 15 rebotes para rubricar los 39 de valoración y arrebatarle el MVPde la jornada al nazarí Guille Rubio, quien se quedó en 36 con su 'triple-doble' (23 puntos, 12 rebotes y 13 faltas recibidas) ante Valladolid.

El conjunto rojinegro visita el próximo sábado (18.30 horas) la cancha del Betis, líder de la LEB Oro que podría incluso festejar su ascenso matemático esta misma jornada. Para ello debe ganar al Covirán y esperar que Oviedo y Bilbao caigan. Una carambola nada sencilla que, de suceder, mandaría al equipo del granadino Curro Segura a la élite nacional a falta de cinco jornadas para el final de la Liga regular.