LEB ORO

Paseos de Oro para el Covirán

Bortolussi intenta robar la pelota a un jugador de Coruña. /PEPE MARÍN
Bortolussi intenta robar la pelota a un jugador de Coruña. / PEPE MARÍN

El conjunto nazarí ha sabido encauzar con velocidad tres de sus cinco partidos en casa para disfrutar así de victorias muy cómodas

JUANJO MARTÍNGRANADA

Pablo Pin siempre ha recalcado que en la LEB Oro en la que está debutando su Covirán no iba a haber encuentros sencillos. En contra de la dinámica de la pasada campaña, en la que los nazaríes eran claramente superiores a la mayoría de contrincantes, la consigna de este curso iba a ser sudar durante los cuarenta minutos, teniendo siempre en mente la posibilidad de que hubiera más derrotas que victorias en esta temporada. Sin embargo, sus jugadores parecen empeñados en dejarle por mentiroso.

Hasta el momento, el cuadro granadino disfruta de un gran momento de forma que no sólo le ha permitido esquivar los puestos de descenso en lo que va de año -el objetivo sigue siendo la permanencia-, sino que además le ha llevado a instalarse plácidamente en los puestos de 'play offs'. Sin olvidar los trascendentales triunfos a domicilio contra Araberri y Castellón, la solvencia en el Palacio ha sido fundamental para explicar la bonanza por la que surcan los nazaríes.

El Covirán se ha impuesto en cuatro de las cinco citas disputadas en el pabellón municipal del Zaidín. Sólo el Oviedo hizo tambalear la fortaleza de los granadinos (70-73) y lo consiguió en un duelo no exento de polémica, pues los pasos de Arteaga en la jugada que decantó el partido serán difíciles de olvidar por parte de los aficionados. Los otros cuatro encuentros ante la parroquia nazarí acabaron con victoria local, siendo tres de ellas tan placenteras que puede que algún seguidor no le haya dado el valor que realmente merecen esos resultados.

Después del 'thriller' del partido inaugural ante Ourense (68-64), el primer paseo que completó el cuadro rojinegro fue ante Canoe en la cuarta jornada. Los madrileños se marcharon mentalmente del partido en el tercer cuarto (59-44) y ya no volvieron a inquietar a los de Pin, ni siquiera apoyándose en el talento de Tyson Pérez (87-60). El siguiente compromiso en el Palacio fue el tropiezo contra los asturianos, mientras que los dos siguientes encuentros también pueden encuadrarse en el apartado de partidos encarrilados con mucha antelación.

El choque frente al Lleida posee especial relevancia, dado que los catalanes ostentaban entonces la condición de líder. No obstante, la escuadra de Jorge Serna no tuvo más remedio que rendirse a la evidencia de que el Covirán había sido netamente superior (79-63), sustentado en un pletórico primer período (28-9) y en la enorme actuación de Rubio (21 puntos, 15 rebotes y 41 de valoración). Los nazaríes pintaron con un halo de facilidad el hecho de batir a Lleida, algo que resulta sumamente complejo y que no lograron candidatos a estar arriba como Palencia, Melilla o Palma.

La última caminata para el Covirán llegó el pasado martes ante un Coruña hundido por las lesiones y en plena espiral negativa (93-59). Los locales rompieron el choque en el segundo cuarto con un 16-0 de parcial del que ya no se recobraron los gallegos. Sin opción real de remontada visitante, la segunda parte sobró para un club nazarí que se ha empeñado en hacer quedar mal a Pin, pues ya ha demostrado que en la LEB Oro también es posible pasearse, por mucho que sea un recién ascendido.