'Play offs' de ascenso a la ACB

El Palacio reafirma su respeto en Oro

Alejandro Bortolussi defiende con mucha concentración a Barac en el cuarto partido. /ALFREDO AGUILAR
Alejandro Bortolussi defiende con mucha concentración a Barac en el cuarto partido. / ALFREDO AGUILAR

El Covirán rubrica un notable 68% de victorias en los duelos disputados en casa, un dato superior al logrado hace tres años en el estreno en Plata

JUANJO MARTÍNGranada

El Iberojet Palma sufrió en sus carnes este fin de semana el efecto ambiental del Palacio de los Deportes. El pabellón del Zaidín podría haber sido talismán para el Covirán en el caso de haber mantenido el factor cancha conquistado en el segundo duelo de los 'play offs'. Sin embargo, la derrota en la prórroga del viernes (62-63) colocó a los nazaríes al borde de la eliminación y obligó a que el recinto recuperara su mejor versión en el que iba a ser el último encuentro allí. La afición no respondió en el número que se esperaba –apenas algo más de cinco mil personas, ni siquiera fue la mejor entrada del curso–, pero sí lo hizo en cuanto a decibelios.

Los seguidores rojinegros configuraron una atmósfera que amedrentó al rival, pues los colegiados no se dejaron influenciar demasiado por la música de viento. Los árbitros volvieron a recibir una oleada de críticas por la bula con la que cuentan jugadores como Guerra, al que se le perdonó una antideportiva clara por soltar un 'latigazo' tras haberse indicado ya una personal, así como la rigurosidad que sí muestran con otros jugadores. Hasta dos veces padeció el Covirán ese castigo –De Cobos y Bortolussi–, así como una técnica a Pin, quien se metió en la cancha en un triple liberado de Gilbert tras una mala transición defensiva de los locales.

En ese cuarto choque, Rubio y Olmos se cargaron con tres faltas al poco de iniciarse el tercer acto, mientras que los mallorquines no llevaban ni una. Eso sí, el alicantino afinó para seguir bregando con el 'center' canario sin cometer una personal más que le habría mandado al banquillo. Pin arriesgó en ese lance y Olmos respondió a la perfección al frenar a Guerra sin hacer sonar el silbato de los árbitros.

Ese fue un factor que frenó el ritmo de un Palma que intentó romper el partido en ese acto y que se vino abajo en los últimos diez minutos. El acierto en los triples de Corts tuvo buena culpa de ello, al permitir al Covirán ampliar su renta por encima de la decena. Así se allanó la senda del Covirán hacia una victoria (83-71) con la que fuerza el quinto partido de esta reñida eliminatoria y, de paso, refrenda la fortaleza del Palacio en su primer año en LEBOro.

La escuadra de Pablo Pin ha vencido en doce encuentros de la Liga regular desarrollados en Granada, así como en uno de los 'play offs'. Eso supone un 68% global de triunfos como local, un dato notable que arroja una fuerte credibilidad del equipo rojinegro . Sólo cinco clubes han sido capaces de ganar en el pabellón del Zaidín, y algunos no sin polémica. El Oviedo se impuso con los inolvidables pasos de Arteaga en la jugada final (70-73), mientras que el Palma le doblegó tanto en la primera fase de la campaña (82-84) como en los 'play offs' (62-63) en finales igualmente cardíacos y tintados por la polémica.

En cambio, incontestables resultaron los tropiezos ante el campeón Betis (60-81), Melilla (76-85) y Valladolid (64-74). Los tres exhibieron un nivel de juego superior al de los rojinegros y se apuntaron la victoria con todo merecimiento. Así bajó el porcentaje de éxito del Covirán, que aun así ha mejorado los números cosechados hace tres años, en su debut en LEB Plata. Entonces, en el primer año en el Palacio tras el paso por el Veleta, los nazaríes acusaron el salto de categoría al ganar sólo ocho de los catorce compromisos celebrados en Granada (57%), siendo una de las seis derrotas en los 'play offs' ante Ávila. Ese peaje tras el ascenso no se ha abonado esta temporada, en la que el recinto del Zaidín se ha reafirmado como un feudo respetado a la par que temido por los contrincantes.

Una vez concluido el curso como local –el quinto partido y la hipotética 'Final Four' se jugarán como visitantes–, el listón para el próximo año será fijado en las excelentes estadísticas recientes del Covirán como anfitrión. El conjunto nazarí sumó un 75% de victorias hace dos años y creció hasta el 80% el pasado ejercicio, ambos en Plata. Será todo un reto intentar calcar esos registros en Oro, una categoría a la que acaban de llegar y en la que, pese a todo, los rojinegros pueden presumir de haber empezado con buen pie.