Baloncesto

«Todavía me hace feliz aquel partido en Bilbao»

John Ebeling, con su número retirado en Ferrara../IDEAL
John Ebeling, con su número retirado en Ferrara.. / IDEAL

El héroe de la permanencia del Puleva Granada en la ACB en 1991 recuerda aquel 'play off' de locura, apartando sus diferencias con los hermanos Álvarez

JOSÉ MANUEL PUERTASGranada

El 8 de mayo de 1991 permanece grabado en la memoria como uno de los días más grandes del baloncesto granadino. Fue entonces cuando el Puleva se convirtió en el primer equipo en la historia de la ACB en remontar un 2-0 en contra en un 'play off', salvando la categoría contra todo pronóstico en La Casilla ante el CajaBilbao. Un equipo liderado por los hermanos Álvarez y Eduardo Clavero al que el salto de calidad se lo dio la llegada de John Ebeling (Trenton, New Jersey, 2 de enero de 1960). Debutó en Granada con 36 puntos y 17 rebotes ante el CajaCanarias, para irse meses después convertido en un héroe. Desde Italia, donde vive, atiende a IDEAL evocando su paso por la ciudad.

–¿Qué tal le va?

–Bien, en plena adaptación. Tengo tiempo para mi mujer y mis cinco hijos, algo no siempre fácil. En lo profesional, mi intención es encontrar un puesto en la gestión de algún club europeo. Dejé de ser representante hace algunos años. Estoy valorando una propuesta para volver a Estados Unidos, pero me gustaría quedarme en Europa.

–Su carrera fue muy larga, incluso en Italia jugó como amateur. ¿Cómo fue el cambio a la vida 'real'?

–No es nada sencillo para quien no está listo. Las asociaciones de jugadores deberían preparar al jugador para cuando no pueda jugar más.

–En noviembre de 2017 el Pallacanestro Ferrara retiró su camiseta.

–Fue un momento de orgullo para mí porque muestra el reconocimiento hacia la entrega por un equipo. Fue muy emotivo. Ferrara fue mi primer equipo en Italia y es bueno ser recordado.

–La mayor parte de su carrera fue en Italia, cuando la Lega era la mejor liga europea.

–Hay muchos problemas que la han llevado a su decaimiento. Uno de ellos son los pabellones, viejos y poco acogedores. Cada vez hay menos dinero porque el producto no es atractivo para los patrocinadores, con lo que no se puede fichar a los mejores. Es la pescadilla que se muerde la cola.

–Llegó a Granada a mitad de temporada, después jugar en Suiza.

–En Suiza me estaba recuperando de una lesión de rodilla. La oportunidad de la ACB era algo que no podía rechazar para volver al primer nivel. Granada fue la primera opción en aquel momento. Firmar allí resultó ser una gran decisión.

–24 partidos en el Puleva y sólo en tres anotó menos de 20 puntos. Promedió 39'2 minutos por partido. Los tiempos cambian.

–Claro. Yo en Granada tenía una misión, que era salvar al equipo. Y además, mostrarle a todo el mundo que estaba sano y podía volver a las mejores ligas de Europa.

–¿Cómo influían los hermanos Álvarez en ese equipo?

–Tenían una forma de entender el baloncesto diferente a la mía, pero es cierto que cuando decidían que querían ganar un partido, el rival tenía un problema. Tenían un talento enorme.

«Del baloncesto granadino sé muy poco. Sé que está en LEB Oro y le va bien. Me encantaría ver un partido. Espero que vuelvan a la ACB». John ebeling

–¿Y la vida en Granada?

–Es una ciudad maravillosa pero si no eres profesional te puede causar problemas. La noche es emocionante pero necesitas concentrarse en tu trabajo y ser profesional si quieres triunfar en Granada.

–¿Cómo era jugar en el Murado?

–La primera vez que lo vi no me gusto. ¡Era frío y pequeño! Recuerdo pensar que podía ser un factor para la permanencia, porque nos acostumbraríamos al frío y los rivales lo pasarían mal. Los aficionados eran un gran apoyo. Jugar allí era una gran ventaja si eras local.

–El Puleva fue el peor equipo de la liga regular, y perdió claramente con el Júver Murcia el primer 'play off'. ¿Cómo se encaró la eliminatoria ante CajaBilbao?

–Murcia nos ganó bien, fueron mejores. Se trataba de olvidar rápidamente la derrota y prepararse mentalmente para el siguiente partido. Ganarle tres partidos seguidos a Bilbao habla bien de jugadores, cuerpo técnico y directiva.

–CajaBilbao se puso rápidamente 2-0- ¿Qué pasó entonces en aquella gasolinera?

–Paré a repostar, y cuando volvía al coche un trabajador me dijo que íbamos a descender. Me giré y simplemente le dije: «Llevas razón en que alguien descenderá, pero no seremos nosotros».

John Ebeling mira a canasta en el quinto partido de la eliminatoria contra el CajaBilbao.
John Ebeling mira a canasta en el quinto partido de la eliminatoria contra el CajaBilbao. / IDEAL

–Nunca nadie había remontado esa situación.

–La mentalidad fue un factor relevante, ellos se pusieron 2-0 fácilmente y quizá se relajaron. Nuestro vestuario estaba bastante dividido y no todos éramos amigos, pero apartamos nuestras rencillas y nos unimos para ganar. Los Álvarez eran muy cercanos a Clavero, un jugador muy inteligente, y cuando los tres estaban bien era difícil ganarnos. Yo me hice buen amigo del base Ernesto Fernández. No recuerdo muchos detalles de los partidos, pero me encantaría volver a verlos si pudiera. Sí recuerdo estar crecido mentalmente y no querer bajar bajo ningún concepto.

–Hábleme del quinto partido.

–Recuerdo muy bien el ambiente y la imagen de nuestro vestuario. Sentía que entre el tercer y quinto partido nos habíamos hecho un equipo de verdad. Los Álvarez y Clavero querían ganar y tomamos un camino común, remando en la misma dirección. No sabía si íbamos a ganar, pero sí sentía que estábamos preparados para hacerlo.

–Anotó 29 puntos en uno de los partidos más importantes de la historia del baloncesto en Granada.

–Todavía me hace feliz aquel día. No es fácil asumir que eso pasó, porque nadie daba un duro por nosotros.

–Tras la temporada, dijo que no renovaría ni aunque le dieran las llaves de la Alhambra.

–Sinceramente, no lo recuerdo, porque dejaba todo en manos de mis agentes. Supongo que bromeaba. La Alhambra es increíble y Granada tiene un sitio especial en mi corazón. Sólo quería jugar al máximo nivel.

–Luego tuvo una gran carrera en la ACB antes de volver a Italia.

–Antes de ir a Granada, sabía muy poco del baloncesto español. Un par de años antes firmé un contrato con el Real Madrid para jugar con Petrovic, pero me lesioné la rodilla. Granada siempre ha sido un sitio especial pues fue mi primera parada en España y pese a que era complicado, todo acabó bien.

–¿Ha vuelto alguna vez?

No, pero tengo pensado hacerlo.

–¿Qué sabe del baloncesto granadino?

–Muy poco. Sé que está en LEB Oro y le va bien. Me encantaría ver un partido. Espero que vuelvan a la ACB.