LEB Oro

Fastidiados por torcerse al final

Rostros serios en los jugadores del Covirán por el derrumbe del final en Huesca. /AGENCIA LOF
Rostros serios en los jugadores del Covirán por el derrumbe del final en Huesca. / AGENCIA LOF

El Covirán debe digerir cuanto antes su derrota tras acariciar el triunfo en Huesca y dejarlo escapar en la segunda prórroga, pues el martes llega al Palacio el Coruña

JUANJO MARTÍNGRANADA

Los integrantes del Covirán sufrieron en la noche del pasado viernes esa amarga sensación de estropearlo todo en el suspiro final. Como el escultor que está perfilando una estatua y que se excede de fuerza en el último martillazo, mandando al traste toda su obra. Eso fue lo que le sucedió a los rojinegros en la cancha del Huesca, en la que acumularon méritos durante tres cuartos para llevarse la victoria pero se cortocircuitaron en el último período, lo que dio lugar a una doble prórroga en la que los locales aguantaron mejor el desgaste.

Los nazaríes parecen haber asimilado bien la nueva dinámica de arrancar con brío los encuentros. El hecho de tomar la iniciativa en los primeros compases libera de dudas en pista delantera, donde pueden seguir creciendo los hombres de Pin. Si ante Lleida se firmó un primer acto impoluto (29-8), más de lo mismo sucedió en tierras oscenses con un parcial 7-18 que se incrementó en los minutos posteriores hasta un meridiano 15-29.

El poderío interior de Rubio -colosal en el rebote- y Olmos -referente claro en muchas posesiones que terminaron en las manos del alicantino fueron suficientes para que el Covirán conservara una renta relativamente cómoda hasta el tercer período (41-52). En ese instante hubo un cambio que pilló totalmente desprevenidos a los nazaríes, incapaces de reajustar su juego a la mayor permisividad de los colegiados. El choque se endureció a raíz de incrementar la intensidad atrás el Huesca, un factor con el que padecieron los rojinegros.

La cita cambió radicalmente y los aragoneses fueron recortando la desventaja de manera progresiva a pesar de que 'Carlinhos' se empeñó en lo contrario con sus puntos, incluido un triple que mitigó parcialmente la euforia de los anfitriones.

A pesar de todo, a falta de 18 segundos para la conclusión el Covirán mandaba (59-60) y tenía la posesión, por lo que todo estaba de cara para vencer. Bortolussi, quien entró para esa jugada, recibió una personal que le envió a la línea de tiros libres, desde la que perdonó el primero. Al meter sólo el segundo posibilitó que el estadounidense Haws se convirtiera en héroe al lograr la canasta que forzó la primera de las dos prórrogas (61-61).

El conjunto nazarí evidenció durante ese tiempo extra que no entraba en sus planes lo de dejar escapar la victoria de esa forma. El renglón se había torcido al final, por lo que esos minutos añadidos no sentaron nada bien. El Huesca portó la iniciativa después de los primeros cuarenta minutos, por lo que los granadinos se encomendaron al acierto exterior para no caer a la primera. Josep Pérez anotó el primer triple para cortar un parcial 6-0 y Joan Pardina consiguió sobre la bocina el enceste de tres con el que se dio paso al segundo tiempo extra (71-71), en el que los oscenses exhibieron una mayor resistencia que les terminó por otorgar la victoria.

Después de un pesaroso regreso en autobús, la plantilla del Covirán no tiene demasiado tiempo para lamentaciones, pues vuelve a haber jornada entre semana. Los de Pin reciben este martes (21 horas) al Leyma Coruña en el Palacio de los Deportes. Los gallegos encadenan ocho derrotas seguidas, la última ante Melilla (72-76), y marchan penúltimos en la tabla. Aun así, los nazaríes harán bien en no confiarse por el temor a que un oponente claramente herido se revuelva y atente de nuevo contra la fortaleza del pabellón municipal del Zaidín.