LEB Oro

«Espero mejorar lo que hice en Orense»

Los larguísimos brazos de Watson defenderán el aro nazarí. /Ramón L. Pérez
Los larguísimos brazos de Watson defenderán el aro nazarí. / Ramón L. Pérez

Earl Watson, nuevo pívot del Covirán, cuenta en IDEAL sus primeras sensaciones como jugador rojinegro, tras su notable curso pasado

JOSÉ MANUEL PUERTASGranada

El nuevo pívot del Covirán Granada, Earl Watson, es un tipo reservado y parco en palabras, de esos que parecen querer pasar por la vida sin hacer mucho ruido. En ese sentido, es el polo opuesto a Diego Kapelan, la otra incorporación nazarí, alguien mucho más hablador e incluso se diría que jovial que su nuevo compañero de vestuario. Sin embargo, Watson es alguien que tuvo un enorme impacto el curso pasado en su año de debut en la LEB Oro, convirtiéndose en uno de los bastiones de un Río Ourense capaz de colarse en la 'Final Four' por el ascenso. Y eso que aparentemente el de Fort Pierce no impresiona en exceso por su presencia física, claramente por debajo de los dos metros. Lo que sí llama enormemente la atención es su envergadura. Cuando se relaja, la punta de sus dedos llega prácticamente por debajo de sus rodillas. Es lo que hoy en el argot se conoce como un 'undersized'. En román paladino, un pívot bajo y con mucha movilidad, algo tan de moda en el baloncesto moderno.

«Me gusta ser un jugador así», declara a IDEALen sus primeras palabras en Granada. «La gente espera buenas cosas de mí y lo que tengo que hacer es estar preparado para cuando salga a la cancha dar mi máximo rendimiento y esfuerzo», continúa sin salirse del libreto. Sobre sus primeras impresiones como rojinegro, apunta que, por el momento, se siente «muy bien», valorando la «gran química» que hay en el seno del equipo. Reconoce igualmente haber tenido una conversación con Pablo Pin en la que el técnico le confirmó estar «feliz de tenerme en el equipo» así como que esperaba «buenas cosas para el equipo y de lo que yo pueda darle».

Desafío

Acto seguido, Watson lanza su reto para lo que viene por delante, desde el 28 de septiembre en el Palacio de los Deportes ante el Delteco GBC. «El equipo ya hizo una gran temporada el año pasado y consiguió jugar los 'playoffs' así que lo que espero es que al menos podamos hacer algo parecido». Será su segundo ejercicio en LEB Oro, con lo que el favor sorpresa del debut habrá desaparecido para él. Sin embargo, es optimista. «Espero mejorar lo que hice en Orense, aunque está claro que ya la mayoría de la gente sabe cómo soy y cómo juego», afirma el nuevo pívot del Covirán Granada.

IDEAL acaba su charla con Watson preguntándole por su sorprendente periplo por la liga marroquí hace dos años. El pívot respira, sonríe y atiza: «No me dieron los mejores consejos algunas personas, así que al final acabé allí, pero ya está, fue un paso en mi carrera y ya acabó». Ahí sí hace ruido. De hecho, concluye la entrevista asegurando que su mayor aprendizaje en el IRT Tánger fue «confirmar que en Europa se vive mejor». De ahí voló a Orense en primera instancia y ahora a Granada, donde, de momento, sonríe el norteamericano.